Eran exactamente las 4:32 de la tarde y Camila no dejaba de dar vueltas en su habitación, faltaba poco para su primer año de aniversario y ella no podía dejar de pensar en qué rayos le iba a regalar a su novia.
-¿Un CD de Lana?- se preguntó a sí misma sin para de dar vueltas.- ¡Diablos, no! Ya los tiene todos... Concentrate Camila.
Llevaba al rededor de una hora así, sin descansar y parecía que su cabeza iba a estallar si no dejaba de pensar tanto. Conseguir el regalo de Lauren no era tarea fácil, ella prácticamente tenía todo lo que quería, pues su padre era un famoso empresario de Miami.
Pero eso no le iba a impedir nada, ella debía comprar el regalo perfecto para Luaren, su hermosa ojiverde. Encontraría el regalo perfecto, incluso si se le iba la vida en ello, porque para Camila, la chica pelinegra lo merecía todo.
-¡Camila!- gritó su madre, Sinu, desde la planta baja.
-Aghh... ¡¿Qué quieres!?- gritó con exasperación.
-Lauren está aquí mija.
Camila salió corriendo hasta el barandal protector de las escaleras. Su corazón palpitaba con fuerza.
-¡Ay! Qué rapida, debería andar Lauren por aquí más seguido.- se burló Sinu.- ¿Quieres que suba o que espere afuera?
-No, está bien, dile que suba en cinco minutos, ¿sí?
-Está bien mija.
Camila regresó a su habitación y a toda velocidad guardó en un cajón todas las cartas que había escrito para Lauren, como parte de su regalo de aniversario. Luego, borró todo el historial de la computadora, para que Lauren no sospechara sobre su regalo, ordenó un poco, se dio un vistazo en el espejo y en seguida entró su chica.
-¡Hey!
-Hola amor.- saludó Camila a Lauren dando un dulce beso en sus labios.- Te extrañé.
-Yo también.- sonrió y se abrazó a su cintura.- ¿Cómo estás?
-Bien.- sonrió.
-¿Ah sí? Tu cabello alborotado me dice otra cosa.
-Bueno, estaba haciendo tarea.
-Tú nunca te estresas con la tarea, Camz, ¿qué ocurre?
-No, no es nada.- le dio otro beso para que no insistiera más en el asunto, pero no funcionó.
-¿Peliaste de nuevo con tu mamá?- se preocupó Lauren.
-No, no, si fuera así tú no estarías aquí. Te juro que no es nada, Lolo.
-¿Estás segura?
-Sí mamá, estoy segura.- se burló.
-Oye, sólo me preocupo por ti, quiero que estés bien y sé que tus padres aún están algo incómodos con esto.
Hacía alrededor de cinco meses que Camila había decidido decirle a sus padres que era lesbiana y que además estaba saliendo con Lauren, obviamente no fue nada fácil para ellos al principio, considerando que Camila tenía 17 años; pensaban que estaba confundida, que era una etapa, se negaban a creer que su hijita fuera de tal forma. Le prohibieron ver a Lauren e incluso le limitaron toda clase de conexión con el mundo a expeción de la escuela. Pero todo fue en vano, Camila se escapaba de clases con la ojiverde e incluso de su casa, fue así como los señores Cabello se dieron cuenta que ellas realmente estaban enamoradas y que su pequeña no estaba en lo absoluto confundida.
-Estoy bien amor, mejor vamos a ver una película, ¿no?
-Sí claro, a eso venía, te iba a invitar al cine.
-¿Al cine?- Lauren asintió.- Pero hace demásiaaado calor para salir a la calle, y la verdad yo tengo mucha flojera, ¿Por qué no mejor vemos una película aquí?
-¿Aquí? ¿Estás segura? No quiero causar molestias con tus papás.
-Bueno, mi papá no está, la verdad no tengo ni idea de a dónde se fue, y mi mamá va a salir y va a llegar muy tarde.- aclaro Camila mirando a su novia con cierta picardía. Lauren tragó saliva, el hecho de pensar que estaría a solas con su morena toda la tarde le hacía mucho mal a su lívido.
-Bien jaja, ¿Qué vamos a ver?
-Una de amor.- propuso Camila.
-¿En serio? ¿No podemos mejor ver algo de acción o terror?- hizo un puchero.
-¿En serio importa demasiado lo que pongamos? No es como que vayamos a ver de verdad la película.- sugirió Camila.
Y así calló a su novia, que con esas palabras sabía bien cómo terminaría esa tarde "de películas".
Pasaron los días y Camila por fin había conseguido el regalo perfecto para Lauren, aunque se encontraba bastante desconcertada porque su ojiverde había estado bastante distante y extraña después de dejar la casa de Camila a toda prisa en medio de plena acción, esa llamada debió ser bastante importante como para dejar de hacer el amor con su novia.
Camila estaba muy preocupada, pero Lauren no le decía nada al respecto.
*Bip, bip, bip*
Sonó el celular de Camila, una sonrisa enorme se dibujó en sus labios al ver el nombre de Lauren en la pantalla, llevaba dos días sin saber nada de su novia, al parecer todos los Dioses a quienes ella había implorado, por fin la escuchaban.
Camila contestó.
-Estoy afuera, ¿me abres?
-Sí, voooy.- Camila moría de felicidad. Bajó a toda prisa y abrió la puerta para recibir a Lauren con un fuerte abrazo.- Te extrañé mucho.- No recibió respuesta por parte de Lauren, la ojiverde simplemente se abrió paso hasta la sala y se quedó ahí.
-¿Qué pasa Lolo? ¿Estás bien?
-Sí, sí, estoy bien.- el tono de Lauren era neutro, Camila sabía que algo andaba muy mal.
-¿Entonces qué...
-¡Se acabó!- soltó de repente.
-¿Q.. Qué? Laur...
-¡Que se acabó, Camila! Olvídalo todo, olvídame a mí.- En ese instante Camila se sintió morir.
-¿Por qué? Lauren, no digas estupideces, ¿qué Diablos está pasando?
-¡Sólo hazlo, Camila, déjame ir!- Lauren caminó hacia la entrada dispuesta a irse, pero la ojimarrón corrió y le tapó el paso.
-¡Mierda, no! ¿Que diablos ocurre? No te dejaré ir hasta que me des una explicación.- para entonces los ojos de Camila amenazaban con soltar lágrimas.
-¡Te engañé!- susurró.
Camila podría jurar que escuchó su corazón romperse.
-¿Qué dijiste?- su llanto no se hizo esperar más.
-Lo que escuchaste, ¡te engañé!, maldita sea, todo este puto tiempo te engañé.- gritó Lauren.
-¡Eres una estúpida!- se fue contra Lauren golpeando con rabia su pecho.- ¡Te di todo! Joder, salí del maldito closet por ti, hice tantas cosas por ti.- Camila quería arrancarle la cabeza a Lauren, había jugado con ella como una tonta.- ¡Vete a la mierda!
-Camila...- Lauren se asustó, su ahora ex novia estaba bastante alterada. Tuvo que tomarla con fuerza de las manos para que dejase de golpearla, pero Camila se soltó fácilmente.
-Escucha, yo realmente te quise pero...
-¡Vete a la mierda, Lauren! ¡Lárgate!- la ojiverde no se movió.- ¡Que te larges!
Camila empujó a la pelinegra hasta la salida. Y justo antes de abrirle la puerta para que se marchara, le plantó una tajante cachetada en la mejilla derecha, dejándole la palma de su mano marcada al rojo vivo.
Lauren subió a su automovil y a toda velocidad dejó atrás la casa de Camila.
A ella también se le había roto el corazón.
-
Okay, es una nueva idea que tengo, yo sé que tardo en actualizar, lol, pero me gustaría saber que opinan, ¿les gusta la idea o descarto la posibilidad de un fanfic?
Por favo comenten para saber qué hacer jaja.
Saludo y besos.💜🌚
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After You.
FanfictionLauren se va de la ciudad, dejando atrás a una triste y confundida Camila, quién no sabe que hacer después de la partida de su "verdadero amor". Después de años Lauren regresa para recuperar su vida y el tiempo perdido con su ex novia, pero, ¿Qué oc...
