"El comienzo"
Abrí mis ojos, gracias a la pequeña luz que entra por mi ventana. Era hora de levantarse. Eran exactamente las 6:30 am. Tenía escuela, iba en el último semestre de la escuela secundaria. Por fin me libraría de la gente que veía a diario y que no me caía del todo bien.
Tome mi uniforme, blanco de dos piezas y entré a la ducha, salí y traté de secar un poco mi cabello, era negro y tenía demasiado.
Me hice una coleta y me miré al espejo unos segundos, ¿Por qué me veo tan mierda hoy? Me hacía la misma pregunta siempre.
—¡___,Baja que se te hace tarde,niña!— gritó mi madre—¡ya voy!—Tomé mis cosas y salí directo a la escuela.En el camino me tope a mi amiga Diana.—¡Hola chica!—saludó risueña—Hola Dallana—reí, odiaba que la llamaran así—¿Lista para el examen de biología? Yo no.—caminamos hacía la entrada, y marcaban las 7 empunto.—Esté lista o no, ya es hora, suerte, women— nos despedimos y me encaminé hacía mi aula—Buenos días jóvenes tomen asiento, están por presentar el último examen de biología de este año, les deseo suerte y no se copien— explicó el profesor mientras entregaba los exámenes, yo estaba no tan concentrada, como siempre, veía las hojas caer de los árboles, un pequeño diluvio raro, ya que casi nunca llueve en esta temporada, en fin, recibí mi examen y contesté lo que pude, en eso, sentí como la sangre bajaba por mi pierna, sí, estaba en mis días, odiaba eso, era la primera vez que me pasaba, estaba totalmente apenada, levante la mano—Profesor, terminé mi examen ¿me puedo retirar?— dije apresurada y guardando mis cosas—Claro, no olvide cerrar la puerta cuando salga— señaló la puerta— asentí— Salí casi corriendo del lugar hacía el baño, no había nadie por los pasillos, entre al baño y me limpié y acomodé mi suéter para que tapara tremenda mancha. Cuando iba a salir algo me golpeó, era la puerta del baño, se estaba abriendo cuando yo la quería abrir también. Era Diana.
—¡___! Gracias al cielo estás aquí, ¿estás bien?— murmuró y me observó—Sí, estoy bien,¿por qué susurramos?—murmuré también— Ay sujetos, afuera, mordieron a Shawn, ¿lo recuerdas? Aquel conserje que siempre lleva los cascos a tope. Y ahora está por toda la escuela, comiéndose vivos a todos, cielos __ tengo miedo, esto es como en las películas de zombies.—sollozó— Llamé a mis padres, ninguno contesta, espero estén bien, no podría...vivir sin ellos..tengo miedo—lloró, sequé sus lágrimas que caían cada vez con más frecuencia—Está bien, estaremos bien, ellos estarán bien, no te preocupes pequeñaja—la tranquilice, aunque no entendía al 100% lo que ocurría. Escuché gritos y gruñidos muy cercanos, me aterroricé en ese momento,no sabía que pensar. Oí que algo quería abrir la puerta del baño, en eso tomé de la mano a Diana y nos metimos a unos de los cubos de baño, y subimos a la taza. Tapé su boca e hice seña de silencio. Se escuchaba que alguien lanzaba mordiscos al aire. Era horrible. En eso, mi estómago me dolió como los mil infiernos. Cólicos. No aguantaba el dolor, quería llorar y gritar. Obviamente no era el momento. El sujeto intentó abrir la puerta, sin saber que hacer, tomé la tapa del retrete y esperé a que entrará.
Le metí un golpe en la cabeza haciéndolo caer y seguimos con nuestro camino. ¿Nuestro objetivo? Salir con vida y llegar a casa.
Salimos del baño y nos encontrar con decenas de muertos y gente comiéndose. Era un total desastre. Un chico, para ser exactos mi mejor amigo, estaba siendo devorado por nuestra profesora de inglés, grité—¡Mike, No!—sollocé y corrí hacía el y golpeé con toda mi fuerza a la profesora recordando las veces que me reprobó y por haberle hecho esto a Mike.— Estarás bien ratoncito, sólo déjame llevarte a un hospital ahí te curarán, todo estará bien— mis lágrimas empezaron a salir sin parar, tomó mi cara y dijo— Linda, te..quiero..—murió en mis brazos, Diana me tomó por los hombros y me jaló para irnos, estaban por todos lados —Aún no entiendo que está pasando—corrimos hasta el estacionamiento del director— Maldición, la puerta está cerrada.—grite lo que provocó que aquellas personas enfermas escucharan— No importa, saltemos la reja como los viejos tiempos— Cuando odiábamos totalmente toda la escuela, brincábamos la reja, sin importar nada, era nuestra escapada del mundo, de los problemas, calificaciones, padres.—Está bien, vamos— dije sin más— ¡___!—gritaron mi nombre del otro lado de la escuela— ¡Evan!— se me salió una lágrima, ese chico era mi crush, y yo era de el, pero no podíamos estar juntos, gracias a su novia que ahora está muerta.— ¡rodearé la escuela, nos vemos afuera!— salte la barda sin más, espero que esté bien, diana y yo corrimos hacía el coche de él rector de zona y rompimos el vidrio. Y pensé ¿cómo encenderemos esto?— ¿alguna idea de cómo encenderlo? — dije sentada en el asiento del conductor— Sí, tengo una idea, la mayoría de los viejos dejan sus llaves aquí— dijo mientras abría la guantera del auto— ¿Lo ves? Ahora vamos por Evan, debe estar esperándonos— Encendí el auto y salimos como rayos a la calle dónde todo era un desastre, autos volcados, gente comiéndose a otra, niños llorando, gente tratando de huir, un tipo se acercó al auto y nos quería sacar, arranque y esperaba a Evan pero nunca salió, quizá ya estaba..muerto.
