ANNABETH

1.4K 51 0
                                        

Me desperté lentamente de mi profundo sueño sin muchas ganas de hacerlo, a decir verdad. Esto debido a que me había dormido bastante tarde ya que quería terminar mi libro favorito de arquitectura. Pero ese cansancio desapareció por completo cuando mire la hora de mi reloj: ¡eran las 7:30 a.m! Yo entraba a la Universidad a las 8:00 a.m.

-¡DEMONIOS!

Salte de la cama y me fui corriendo al baño para darme una ducha ( lo horrible de todo es que el agua salió helada), salí de la ducha para luego pasar a mi ropero y ponerme lo primero que vi: una blusa azul, pantalones de mezclilla y mis vans blancos. Baje por las escaleras lo más rápido que pude y vi el reloj de la sala: ¡7:40! Tome mi mochila y cuando estaba por salir me detuve en el espejo y lo observe por un largo rato.

Observe a una chica de 21 años de cabellos rubios y ondulados, ojos grises como la tormenta y piel blanca. Tenía una estatura promedio y un cuerpo... Un cuerpo del que no se quejaba. Una chica que estudiaba en la Universidad Goode y que mantenía unas notas bastante altas para seguir su sueño de ser una gran arquitecta. Tenía una madre arquitecta muy reconocida y un padre que escribía libros sobre la Segunda Guerra Mundial, ninguno de los dos estaba en casa por sus trabajos.

Realmente no me quejaba de mi vida. De hecho estaba muy bien con ella... Pero sentía que algo me hacía falta...

Salí de mis pensamientos un poco atontada hasta que vi la hora: ¡7:55 a.m!

-¡AY DIOS! ¡Llegare tarde a mi primera clase! - exclamé apurada.

Salí corriendo de la casa y me fui a la escuela, regañándome internamente por haberme quedado viendo como tonta al espejo. Y en primer lugar ¿por qué lo había echo?

YA EN LA ESCUELA

No podía creer que había llegado tarde a la escuela, esto nunca me pasaba. Cuando estaba a unos centímetros del portón visualice que estaba completamente cerrada, eso hizo que me alterará y corriera más rápido hacia el. Di gracias al cielo por ver parado a portero justamente frente al portón, este me miro algo extrañado pero con una sonrisa amable.

-Señorita Chase - saludo el hombre amablemente - pensé que hoy no vendría a la escuela.

-Este... Si - murmuré algo apenada y rascándome la nuca - es que se me hizo tarde.

-Bueno, solo por ser esta su primera vez llegando tarde la dejaré pasar - accedió el portero abriendo el portón - pero esto no se tiene que volver a repetir ¿entendido?

-Si, lo sé - respondí todavía apenada.

Era lo malo de esta Universidad. Tenían muy controlada la hora de llegada y salida de los estudiantes, no podías entrar ni salir a la hora que tú quisieras. Esto solo se podía justificar si era por una emergencia.

Entre y vi que todo el campus estaba completamente solo, así que corrí hacia el salón de matemáticas. Cuando pase, todos en el salón se me quedaron viendo y la maestra, que por alguna extraña razón me odia a pesar de que tengo notas muy altas en su clase, me miró con el ceño fruncido.

-Mmm Chase, no es común que TÚ llegues tan tarde a una clase - espetó la mujer mirándome de pies a cabeza.

-Si profesora es que... - trate de explicarme, pero me corto al instante.

Eres túWhere stories live. Discover now