"No tienes porque ser tan grosero"

169 13 2
                                        

La casa era inmensa, cuatro veces más grande que la mía y aún así todo se veía repleto de estudiantes y probablemente, de personas ajenas a la universidad. El jardín estaba lleno de vasos esparcidos, botellas, cigarrillos, y había tantos coches aparcados que teníamos que pasar la casa de largo y aparcar casi dos calles más lejos.

Estaba arrepintiéndome de desperdiciar un sagrado sábado en una fiesta donde no conocía a los invitados y mucho menos al cumplañero. 

— ¿Por qué estoy aquí? —Pregunté lo suficientemente alto para que todos me oyeran.

Emma me miró impaciente— Prometiste no quejarte.

  — No lo hice —Solté por lo bajo mientras atravesábamos el umbral de la puerta. 

El interior estaba llena de olor a tabaco, drogas y otras sustancias mezcladas, además de bebidas derramadas. Todos estaban divididos en pequeños grupos, hablando, bailando y otros solo compartiendo su cerveza. Seguí a mi mejor amiga por toda la casa, rebotando de un lado hacia otro hasta llegar al grupo de fraternidad de Tyler.

Había una mezcla de sorpresa e incomodidad en el rostro de algunas chicas en cuanto nos vieron llegar. Sin embargo, esa no fue razón para que mi mejor amiga apagara sus ánimos.

Ella volteó hacia mí con una brillante sonrisa— ¿Te quedarás conmigo?

—No —Respondí de inmediato, ya que no estaba dispuesta a compartir ni mi espacio y ni mi preciado tiempo soportando a esas chicas y sus ridículas miradas— Creo que buscaré a Jasson.

Me besó y luego, me empujó hacía la multitud— Diviértete, estaré por aquí todo el tiempo —Me guiñó el ojo.

Cuando me di la vuelta, un chico se encontraba sentado en la silla de la barra. Tenia una camiseta muy parecida a la que regalé a Jasson el año pasado. Al principio dudé si era mi mejor amigo, pero cuando me di cuenta de mi error, sonreí ridiculamente.

 Adam Howard caminaba hacia mí, con una lata de cerveza en la mano.

Demonios.

— ¿Vas a la universidad? —Dijo con voz ronca— Creo que te conozco.

Levanté una ceja —¿En serio? Nunca te he visto antes —Mentí.

— ¿Estas segura?  —Sólo asentí.

Sus ojos recorrieron mi cuerpo— Soy Adam.

— Abby —Murmuré, dirigiendo mi vista por encima de su hombro.

Había estado a su alrededor por más de tres meses, que era el tiempo en el que su hermano y Emma llevaban saliendo. Él siempre estaba demasiado ocupado con sus amigas como para notar mi presencia, y yo estaba bien con eso.

— ¿Quieres un trago? —Preguntó, alzando su lata de cerveza.

— Voy a conducir.

— ¿Quieres bailar?

— No.

Adam negó con la cabeza,me miró, y luego dijo: Entonces ¿Qué haces aquí?

— Eso no te importa —Escupí para empezar alejarme.

Su mano sujetó rápidamente mi brazo haciéndome girar hacía él.

Sus ojos verdes me miraban atento— Lo siento, nena. No quería ofenderte —Habló lo suficientemente cerca como para sentir el olor a alcohol.

Retrocedí unos pasos y me crucé de brazos, pensando como alejarlo de mí. Estaba sorprendida que perdiera su tiempo conmigo en lugar de ir a su grupo y conseguir a una de sus rubias con la que acostumbraba a salir.

One More Night (EDITANDO)Stories to obsess over. Discover now