Capitulo 1

47 5 2
                                        

¿Qué era yo?

Muy simple...

Un defecto genético

¿Por qué lo digo?

Muy sencillo...

Es lo que soy y lamentablemente nunca va a cambiar....

Noah, mi mejor amigo que conozco desde que tenia memoria, me había llevado a la clínica a que me hicieran un chequeo mensual. ¿Porque no tenia coche? Era "peligroso" en ese sentido así que opte por usar un taxi como mi transporte del diario.

-No pienses- me dijo Noah sacándome de mis pensamientos mientras daba la vuelta en una esquina.

-Solo faltan cinco años...- le dije con voz apagada.

-Pueden ser mas- termino la conversación seguido de un silencio demasiado incomodo.

-¿Nombre?- pregunto la recepcionista que se encontraba detrás de un escritorio grande en forma de "U"

-Katerina... Young-

-Mmm... Si, su cita la tiene en unos diez minutos, si gusta esperar en la sala de espera la llamaran pronto.-

No me gustaban los hospitales, había pasado mas de la mitad de mi vida siempre metida en uno, mis padres y después fui yo el punto principal. Estudios y estudios hasta que me detectaron una enfermedad demasiado extraña que no se daba demasiado.

-Kat- me llamo Noah -Te toca-

-No vayas- le rogué -Vete a tu trabajo, te llamo luego- Noah trabajaba en un estudio de fotografía, el cual pasaba mas ahí que en casa. Vivíamos en California hasta que al momento de acabar la universidad decidimos venir a mudarnos a Nueva York. Yo vivía en una vieja estación de bomberos, la cual había sido abandonada hace ya casi de una década. Me ayudo a pintarla y arreglar todo. Me negué a la idea de irme a vivir con el, ¿por qué? Solo era un estorbo, demasiado tenia con su vida.

-Llámame- dijo después de meditarlo por un momento.

Cuando entre, estaba mi neurólogo de siempre, el Dr.Altman y a su lado estaba un -a lo que supongo- un interno.

-Srta. Young- me recibió con una sonrisa -Tengo que ir a otra área pero el Dr.Moore estará encantado de hacerle su chequeo.- Asentí con la cabeza y salió de la habitación.

-Alexander- dijo de repente

-¿Perdón?- dije mientras me orientaba

-Alexander, me llamo Alexander.- dijo con una gran sonrisa blanca -¿Y tu...?

-Por si no te haz dado cuenta, sostienes un expediente con todos mis datos ¿No crees que es suficiente?- <<cretino>> pensé

Después de las preguntas rutinarias, me elaboraran una punción lumbar, para checar de que no haya otro tipo de enfermedad.

-¿Lista?- me pregunto antes de insertar la aguja de casi diez centímetros en mi espalda. Había pasado por este método demasiadas veces así que era una rutina para mi.

Hice una mueca de dolor al momento que inserto, lo demás fue demasiado rápido.

-¿Eso es todo?- pregunte después de salir del baño con mi ropa otra vez puesta.

-Sal conmigo- dijo rápido

-¡¿Perdón?!- Oh, yo no salgo con nadie.

-Ven conmigo por un café-

In The EndHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora