Capítulo 1

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 Otro día más. 

 Otro día de mierda.

 Otro día para mi asquerosa y monótona vida.

 Pienso mientras termino de anotar lo que esta escrito en el pizarron. Cuanto escribe este hombre. Me encuentro agotada. Con el teman de la universidad y el trabajo me tienen hasta el borde. Necesito salir, tomar, olvidar... Olvidar. Suspiro mientras repito una y otra vez esa palabra que no entra en mi. Niego con la cabeza. Terminando de copiar, cierro mi cuaderno y empiezo a agarrar todas mis cosas para así disponerme a salir del salón. 

 Cuando ya me encuentro afuera bufo. Dios cada día es mas tedioso y aburrido. De verdad agradezco que mañana sea sábado, necesito despejar mi mente, con música, "amigos" y alcohol. Eso se ha vuelto lo rutinario de un sábado en mi vida. Niego con la cabeza mientras sigo caminando por el pasillo. Mientras camino empiezo a revisar mi teléfono sin nada interesante en realidad que hacer y es entonces cuando una voz muy conocida me llama. Guardando mi teléfono en la parte trasera de mi jean alzo la vista para después sonreír 

-Hola preciosa - Ruedo los ojos aun con una sonrisa en mis labios

- Hola idiota - Digo 

 Se lleva la mano al pecho, fingiendo que lo he herido. Vaya. Niego con la cabeza aun con la sonrisa en mi rostro, que dramático. 

- Auch, lastimas mi preciado ego - Dice fingiendo indigno 

Vuelvo a negar.

- Oye, cuidado. Fácilmente puedes remplazar a la reina del drama, maricón.

 Se ríe y de verdad que este chico es un imbécil, pero bueno, es Michael, mi mejor amigo y es un imbécil nato. Pero... se podría decir que le quiero, ¿no?

- Me encanta que seas tan sutil, preciosa - En respuesta le doy un pequeño golpe para luego sonreír con inocencia - Venga va, deja la agresividad. Mañana, a lo mismo de siempre. Se que lo necesitas ¿Qué dices?

 Sonrió. Por dios que lo adoro, Michael siempre sabe lo que necesito. Es como si a veces simplemente leyera mis pensamientos o supiera cuales son mis necesidades. Y es que dios, en estos momentos no sabe cuanto necesitaba oír eso. Pero me dijera o no, yo buscaría como despejar mi mente sola. Cosa que nunca ha llegado a pasar. En respuesta afirmo con la cabeza para luego responder; 

- Sabes que si. Nunca falto. Cuanta conmigo.

 Sonríe y así empezamos a caminar hablando de cualquier banalidad hasta llegar a la salida. Michael estudia diseño igual que yo solo que es un año mayor y por ende, no estamos en las mismas horas de clases, solo en una que otra. Somos amigos desde hace mucho y es una de las pocas, en realidad muy pocas personas que siempre ha estado para mi y que por ello estamos donde estamos. Es alto, rubio, de cabello largo mas o menos, en estos momentos le llega por los hombros, ojos verdes y con un pequeño rastro de barba. Es una persona impactante, desde lo físico hasta la personalidad.

- Has visto a Emily? - Resoplo y ruedo los ojos y el hace los mismo - Si por dios no la entiendo. No comprendo como se deja mandar por sus jodidos padres. POR DIOS QUE TIENE 19!!

Levando una de mis cejas un momento pensando en Emily, nuestra amiga pelirroja. Ella es otra de las personas que ha estado para mi. Lo cual si, se une a ese pequeño grupo de amigos que tengo. No soy una persona muy abierta, desde un momento de mi vida lo he dejado de ser. Emily antes estudiaba diseño como nosotros, pero gracias a sus padres ahora estudia medicina, algo que ella en lo absoluto no le llama la atención. Bufo al recordar todo aquello. He ignorando por un momento lo de Emily suelto una pequeña risilla. Alzo la vista y lo miro jocosa

- Cada día te expresas más como tu madre, si hasta gritaste como ella - Suelto otra pequeña otra risilla. 

El me mira con el ceño fruncido y poniendo los brazos en jarras me responde con una sonrisa en sus labios;

- Estas siendo muy mala querida, muy putamente mala - imita la voz de su madre y yo no puedo evitar reírme de ello y a la vez negar con la cabeza. No puede ser, que imbécil. 

- No creó que tu madre diga algo como "putamente", primero le da un infarto, y venga ya, no sabes lo mala que puedo ser - le guiño un ojo

- Impresioneme Señorita Stone - Responde moviendo las cejas de arriba abajo 

- Bastardo - Sonrió y pongo los ojos en blanco - Vamos andando Michael, que necesito llegar a mi piso - Se ríe pasándome el brazo por el hombro 

- Andando querida

 No me había dado cuenta que aun nos encontrábamos en la salida hasta en estos momentos. Empezamos a caminar hasta el aparcamiento del campus. Cuando llegamos hasta el auto de Michael me suelto de su agarre y me giro para encontrarme con mi hermosa moto. Me dispongo a subir en ella poniéndome el casco y asegurando mi mochila en mi espalda. Meto la llave, enciendo la moto y giro mi cabeza con una sonrisa para despedirme de Michael 

- Bueno, nos vemos mañana. Llámame y pasa por mi casa, va?

- Claro preciosa - Sonríe, con esa típica sonrisa tan perdonavidas. Ruedo los ojos, sabe que odio que me digan así, suspiro y niego con la cabeza y con la vista perdida, mirando un punto indefinido delante de mi respondo indiferente

- Nos vemos - y luego hago un amago de una sonrisa. Antes de salir del campus pienso en la juerga del día de mañana. Justo lo que necesito. Despejar mi mente, tratar de olvidar y quitar estrés. Pienso tras perderme en el trafico de Seattle



***

《《Holly en la multimedia. 》》





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