-No digas tonterías-rodé los ojos.
-¿De verdad no quieres que te enseñe como se debe jugar?-fingió estar triste.
-No, gracias. Ya ponte serio-reí viendo su terrible puchero.
-Bien ¿qué quieres hacer ahora?-preguntó levantándose de la banca.
-No lo sé, se supone que deberías tener todo planeado.
-Bonita, las mejores cosas son las que no se planean-sonrió, guiñándome un ojo.
-¿Algún día dejaras de decirme bonita?-pregunté.
-¿No te gusta?-arqueo una ceja.
-Si me gusta, solo quiero asegúrame que no dejaras de hacerlo-sonreí.
-Entonces puedes estar segura que lo seguiré haciendo, bonita-sonrió- ¿Vamos por el postre?
-Me parece bien-asentí, levantándome del asiento y comenzamos a caminar hacia al auto que estaba a pocos pasos de nosotros. De nuevo, Austin abrió la puerta de copiloto para dejarme entrar, luego le dio la vuelta al auto y entro él.
-Conozco un lugar donde venden los mejores postres de toda la ciudad-habló Austin conduciendo-, pero esta un poco lejos.
-Si son tan ricos como dices, valdrá la pena ir-le dije. De nuevo nos quedamos en silencio así que me dedique a mirar por la ventana los demás autos y las luces que habían en la ciudad. Todo se veía muy lindo y solitario, debían ser las 10pm.
-¿Sabes? Tengo una intuición-dijo Austin, llamando mi atención.
-¿Qué?-lo miré.
-Tengo la intuición de que con las personas que recién conoces, actúas de cierta manera, que no es en verdad la persona que eres en realidad; tus amigos más cercanos pueden apreciar un poco quién eres en realidad.... Pero lo que nadie conoce, es que dentro de ti hay una mujer, muy dentro de ti, que nadie conoce ... que por momentos puede ser traviesa, o seria... pero que por cuestiones sociales que impone el mundo, no puede salir a la superficie-hablo rápidamente dirigiéndome de vez en cuanto su mirada. Cuando finalizó me quede sorprendida y sin palabras.
-¿D-de donde sacas eso?-pregunté aun sorprendida.
-Solo lo sé. Desde que te conocí he estado viéndote y tu eres así-dijo-, pero a mi me gustaría conocerte como eres en realidad.
-Y según tú ¿como soy en realidad?-pregunté mirándolo expectante.
-Como has estado hoy, divertida y relajada-dijo simplemente-, yo sé que me he portado mal e insoportable todos estos días, en realidad no soy así y mucho menos con las mujeres, pero siento que contigo es diferente, lo único que he estado buscando estos días es tu confianza.
-¿Como diferente?
-No tengo una respuesta para esa pregunta-negó. Me quede pensativa unos momentos, aun no podía dar crédito a lo que estaba escuchando. ¿Estaba diciendo la verdad? No lo sabía, así que la única opción que tenía, era creerle.
-Creo que ya tienes mi confianza-le dije.
-No te creo-me miró y rió.
-De verdad ¿o no confías en mí?-pregunté riendo también.
-Eso creo-se encogió de hombros.
-¿Como que eso crees?-seguí riendo y le golpeé el brazo.
-¡Oye!-se quejó, haciéndome un poco de cosquillas.
-¡No me hagas cosquillas!-dije al ver como dejaba una mano en el volante y con la otra me torturaba.
-Tú te lo buscaste, primero por no darme mi premio y ahora por golpearme-siguió molestándome.
-¡No se vale!-me quejé retorciéndome en el asiento-¡para!
-No.
-P-por favor-reí aun mas fuerte cuando atrapó mi lado más sensible.
-¡Nunca!-gritó.
-N-no puedo más-me retorcí en el asiento, tratando de alejarlo.
-Te dije que me las pagarías-dijo sin parar. De verdad no podía más, estaba llorando de la risa y si Austin no paraba me quedaría sin voz ni lagrimas. Hubo un momento en el que Austin dejo de hacerme cosquillas cuando se acercó lo suficiente como para sentir su respiración en mi cuello, dejando un beso allí, comenzó a dejar más subiendo por mi mejilla hasta el límite de estar a punto de llegar a mis labios, pero...
-¡Austin!-grité viendo como una fuerte luz de acercaba al auto cegándonos.
Fue en cuestión de segundos sentir como el auto sufría de un golpe seco, mandándome hacia adelante, chocando con el vidrio.
Quede aturdida, no escuchaba, no veía, no podía hablar. Sentía como un dolor insoportable se acoplaba en todo mi cuerpo dejándome inmóvil, y como algo liquido resbalaba desde mi cabeza hasta mi cuello
El sonido de unas llantas chillar contra la calle me sobresalto, haciéndome abrir los ojos y darme cuenta que había chocado con el parabrisas sin lograr quebrarlo, por suerte. Con un lento movimiento intente volver al asiento, sintiendo como todo mi cuerpo dolía, fue ahí cuando me di cuenta que no llevaba puesto el cinturón. Me llevé una mano al costado de mi cabeza, donde sentía un dolor punzante y del cual provenía el liquido, que por lo que pude ver, era sangre. Rápidamente la imagen de Austin vino a mi mente, entrecortádome la respiración.
Giré mi cabeza, viéndolo en su asiento, él si llevaba el cinturón y al parecer no le había sucedido nada, pero ese pensamiento se esfumó cuando lo miré bien. Estaba sudando, se le dificultaba respirar y tenía sus ojos muy abiertos. Lagrimas silenciosas corrían por su rostro. Estaba tan asustada por verlo así, que lo único que se me ocurrió hacer fue tomar su mano, percatándome que estaba temblando de pies a cabeza, lo cual me preocupo aun más.
-Austin-mi voz salió patosa, aclare mi garganta y tragué saliva-. Austin-volví a llamarlo sin obtener alguna respuesta-Austin ¿estás bien?-insistí, sin recibir alguna señal de su parte. No se movía, no parpadeaba, ni siquiera me miraba, solo lloraba y trataba de regular su respiración-, Austin me estás asustando, por favor dime algo-hablé con la voz entrecortada. Unos segundos después volteó su cabeza mirándome, quebrándome el corazón en mil pedazos cuando vi su expresión. Se veía triste, destrozado y mal, muy mal, de sus ojos no dejaban de correr lagrimas tras lagrimas y él no hacia nada para detenerlas. Lo único que hizo fue darme un leve apretón de manos y negar con la cabeza-Austin-susurre por el nudo que tenía en mi garganta-dime algo-le rogué de nuevo sin lograr nada-. No me hagas esto-dije sintiendo como las lagrimas bajaban por mis ojos.
Debía ser una pesadilla, esto no podía estar pasando... Hacia un momento estábamos bien.., divirtiéndonos y fue solo cuestión de segundos para llegar a esto. Fue mi culpa.., si yo lo hubiera detenido antes esto no estuviera pasando.
Necesito saber que él está bien, necesito saber que esta sucediendo, necesito respuestas, necesito que me hable, necesito que todo vuelva a la normalidad..., lo necesito.
YOU ARE READING
Torture (Austin Mahone y tu)
FanfictionMe tienes despierto toda la noche, en cama, pensando acerca de nuestro amor, las noches que estuviste conmigo y de cómo me gustaría alcanzarte por todo el mundo. Estás lejos pero tu corazón se quedó aquí conmigo. Si pudiera retroceder las manecillas...
