La imagen y las letras de aquél periódico aún retumbaban en mi cabeza, al igual que por parte de la pequeña semilla que crecía en mi. Golpeaba con fuerza mi tripa, como si supiera en quien pensaba y de quien se trataba. Aquella jornada de trabajo la pasé mas sentada que en pié sirviendo copas y desayunos.
Para cuando salí Enzo ya esperaba en la puerta, junto a su camioneta.
-¿Qué haces aquí?
-Sarah me mandó a buscarte, parecía muy preocupada.
Curvé mis labios en una mueca que poco después relajé para dejar ver una despreocupada, no le iba a molestar con ninguna explicación.
-Vale, vamos.
En pocos minutos nos pusimos en el barrio.
#Jason_POV:
Y aquí estoy de nuevo, con el frío calando mis huesos por la torrencial lluvia que cae en contra de mi cuerpo. Las luces de la casa están apagadas, parecen estar todos dormidos y ahora he llegado a ver la oportunidad de acercarme y poder verla.
Una copia barata de una canción bastante famosa suena en la casa vecina, la misma sube de volumen cuando el inquilino/a abre la puerta para tirar la basura en un contenedor. Es una mujer de edad avanzada que portaba su camisón, estaba claro que este barrio era bastante tranquilo para que ella luciera de esa forma a estas horas. Ella dirige una mirada al jardín de Mad cuando escucha mi repentina caída por un juguete mal colocado, me escondo de una forma rápida y ella parece cansarse y entrar al interior de su casa.
Una vez que lo hace me dejo caer sobre el césped y me hago con el juguete que ha provocado anteriormente mi caída, es un payaso de cuerda que me produce un escalofrío en mi espalda. Es irónico que tenga miedo a ese tipo de disfraces.
De un momento a otro las luces de una camioneta interrumpen en la calle, no dudo en esconderme en el lugar anterior y observar atento. La misma estaciona frente a esta casa y de ella baja un rubio cual rodea el auto para ayudar a la que es Mad, mi cuerpo comienza a temblar de un momento a otro.
Así que era lo que me esperaba.
-Gracias por acompañarme a casa, Enzo.-"Estúpido pijo", pienso.-
-No necesito que me lo agradezcas.- Parece sostenerla por los codos para evitar que caiga y ella le devuelve un beso en su mejilla en forma de agradecimiento, quiero pensar. Seguidamente la ayuda a pasar por el jardín hasta el mismo portal.- Sabes que es lo menos que puedo hacer después de que ese tal Jason ande suelto..
-No necesito que te preocupes de esa forma por mi, dudo que él se digne a hacer acto de presencia.
Eso provoca un nudo en mi garganta, está claro que ya no tengo nada que hacer con ella. Pero es por esa pequeña que descansaba en su barriga por la cual me presenté en parte, ya que estaba claro que mi ex novia seguía importándome.
Ambos se despiden con una sonrisa en sus labios y Enzo vuelve al auto, espera que ella entre en casa y se marcha. Por un momento quiero ponerme en pie e ir hasta él para golpearle, pero mi sentido del ridículo me permite no hacer algo realmente estúpido.
#Madeleine_POV:
-Así que él está en la ciudad.- Noto como Enzo se tensa a mi derecha. Coloco mi mano derecha sobre de su pierna más cercana y suavemente la aprieto para intentar reconfortarle.-
-Todo estará bien, Enzo. Dudo que él se digne a aparecer por mi casa para tener noticias mías o de mi garbancito.- Él parece sonreír ante el nombre que acabo de añadirle a mi pequeña.
Durante el trayecto él pone algo de música. Se nos ha hecho realmente tarde en el centro comercial, necesitaba algo de ropa nueva para mi descomunal tripa pues las camisas comenzaban a quedarme realmente mal. Según Sarah me veía como un león marino con camisa de la talla S, eso realmente me molestó, pero era lo que una vez le había dicho a ella.
Noté como Enzo paraba el auto y logré ver la casa parada frente a mis ojos, él bajó del auto y me acompañó a casa. Por suerte no había ocurrido nada.
Una vez que entro en la sombría casa llama mi atención una nota de Sarah y Harold, ambos han ido a quedarse en casa de ese idiota con los pequeños. Al menos estaré sola esta noche.
Después de un día ajetreado no hay nada mejor que tomarte una larga ducha y eso hice, una vez que salí escuché un ruido en el salón que llamó mi atención pues estaba claro que Sarah no había interrumpido su sesión de sexo para acercarse a la casa.
Tomé la ropa que había preparado para la salida de la ducha y la coloqué en mi cuerpo.
-¿Quién anda ahí?.-Mi voz no podía salir de otra forma mas estúpida que como lo había hecho. Logré bajar las escaleras con una presición extraña en mi y un palo de fregona que tenía arriba, me vería bastante patética.- Esto..y armada..-Susurré de nuevo una vez había llegado abajo. Me acerqué hasta el salón que había dejado iluminado y que ahora no lo estaba.
-Madeleine..- Aquella voz especialmente conocida por mi me aturdió de una forma realmente fuerte.
Jason se encontraba en mi casa, y ahora me tomaba por mis codos desde atrás para acercarme a él.
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Into the snow.
Teen FictionCuando Jason es encarcelado por un crimen que cometió y por el que fue delatado, el joven se entera del embarazo de su pareja, la cual se queda completamente sola. Ahora ella tiene que arreglárselas para salir adelante y él debe volver a conquistarl...
