MUTANTES
Capítulo 1 — Aquella mañana
Tokio despertó como cualquier otro día.
A las siete de la mañana las estaciones ya estaban repletas. Los empleados caminaban apresurados con café en una mano y el teléfono en la otra. Los estudiantes se amontonaban bajo los techos de las paradas mientras una lluvia fina comenzaba a cubrir las calles.
Nadie miraba demasiado hacia arriba.
Por eso, durante los primeros segundos, algunas personas confundieron aquello con una sombra.
Algo enorme se desplazaba entre los edificios.
Una mujer que esperaba para cruzar levantó la vista al escuchar un ruido seco sobre uno de los tejados.
—¿Qué...?
No terminó la pregunta.
Una pata negra atravesó un cartel publicitario.
Después apareció otra.
Y otra.
El cristal de un edificio estalló cuando una araña gigantesca descendió sobre la fachada. Su abdomen era casi del tamaño de un autobús y sus patas se aferraban al concreto dejando grietas a cada movimiento.
Los gritos comenzaron inmediatamente.
Un vehículo frenó en medio de la avenida.
Otro chocó contra él.
La multitud que segundos antes esperaba el cambio del semáforo empezó a correr en todas direcciones.
Pero la araña no estaba sola.
Desde otro sector de la ciudad llegó un sonido parecido al de cientos de motores funcionando al mismo tiempo.
El cielo se oscureció.
Una nube de moscas enormes pasó entre los edificios.
Algunas eran tan grandes como automóviles. Otras apenas superaban el tamaño de una persona, pero descendían mucho más rápido.
Las ventanas comenzaron a romperse.
Una de las criaturas se estrelló contra un autobús escolar y lo hizo volcar sobre un costado.
Los adultos que estaban cerca corrieron hacia él.
Un hombre consiguió abrir una de las puertas.
—¡Saquen a los chicos! ¡Rápido!
Una niña salió llorando mientras otra persona la levantaba en brazos.
El zumbido volvió a escucharse.
El hombre miró hacia arriba.
No tuvo tiempo de moverse.
Horas después, nadie pudo determinar exactamente cuál había sido la primera criatura.
En distintos puntos aparecieron arañas, cucarachas, moscas, escarabajos y organismos que ni siquiera pudieron ser identificados.
Algunos eran monstruosamente grandes.
Otros eran apenas un poco mayores que un ser humano.
Pero todos atacaban.
La policía fue superada en menos de veinte minutos.
Después llegó el ejército.
Las avenidas que durante años habían aparecido en anuncios turísticos se convirtieron en zonas de evacuación. Vehículos militares bloquearon intersecciones mientras soldados trataban de mantener alejadas a las criaturas.
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MUTANTES
Science FictionAños después de un ataque de criaturas gigantes que alteró el ADN de parte de la población, algunos humanos comenzaron a desarrollar mutaciones imposibles de ocultar. Ren es uno de ellos. A los doce años perdió el control de su transformación y dest...
