Su capa ondeaba con el viento, acompañado de un fuerte aura intimidante que dispersaba un camino a través de los estudiantes en el castillo.
Miradas fruncidas lo acompañaban desde todo su alrededor, más su expresión sabía que no podía demostrar, atrapado bajo un pesado disfraz entre dos bandos que causan daño en el contrario y en los suyos.
El no sabía que paso, como los años pasaron tan rápido y con ellos las discusiones, disculpas e hipocresía que surgía en el aire marcando un sin fín de tormento y un camino donde el vidrio roto y la magia descuidada aumentaba en producción, caminando por esos pedazos que en su alma se clavaban, mientras esquivaba hechizó que sus efectos conocía perfectamente.
¿Por qué lo hago?- pensó en un fuerte grito- estoy atrapado...- liberaron sus labios en un tono que nadie podría escuchar, está era su rutina diaria, recorrer los pasillos frenando a los problemáticos adolescentes, frenando conflicto y hormonas en el aire, mientras todos lo tildan de despiadado, tanto en su entorno exterior y interior, al final el no dejaba ver ese lado suyo, sabe que si algún día alguien lo sabe, quizás nunca pueda ser capaz de ver a alguien a la cara nuevamente.
Continuó su largo camino, bajando y subiendo escaleras, mientras internamente se cuestionaba:"realmente la magia es libre o la manos de los portadores están tan encadenados que ellos mismos atan la venda en sus ojos" un leve recuerdo se hizo presente, de un niño que intentaba desatar sus cadenas, pero tras la huida de su hermano estás de ajustaron hasta atar cada forma de libertad, dejando bajo una letra muy descuidada:" huye mientras puedas, está guerra solo condenará a todos a una muerte trágica y dolorosa", recuerda el dolor, la perdida de su luz, y la decisión que tomo, que sin saber lo enredo en una cierta apunto de romperse.
La sonrisa, sus ojos grises, los hermosos hoyuelos en sus cachetes, el hermano que siempre deseo, pero cuyo lazo se vería desafiado por los titiriteros, que bailan con la vida y sangre de aquellos que a su bando se unen y locas fantasias desatan.
Él sé frenó de golpe frente a una puerta cuyos lados se notaban gastados por el paso de los años y el poco mantenimiento permitido, con un movimiento ya repetitivo retiro una llave de su bolsillo y suavemente la introdujo en la puerta, brindando un leve empujón a la misma pasando a la habitación, apareciendo en su mente imágenes de su anterior vida, la que cortaron para introducirlo como un recurso en un conflicto controlado desde la política y el dinero.
Cuanto deseo tenerte aquí...- se lamentaba una y otra vez luego de cerrar la puerta - deberíamos habernos escondido mejor...¿Por qué te fuiste? Sabías que te necesitaba...
El se deslizó lentamente, preguntando una y otra vez :"¿ Por qué?,mientras que sus pies pedían a gritos sentir el dulce piso frío de piedra, que le recordaba el día blanco que bañaba todo de su color y en el cual un dulce niño que su alma marco dejaría huella en lo más oscuro y cálido de su corazón, pasando estante tras estante, ignorando porciones, ingredientes y libros.
Freno en seco al encontrar lo que anhelaba, se agachó lentamente, sacando un pequeño gancho de 3 mm y una lana cuyo color reflejaba su casa, verde, dio leves pasos hasta tirarse en un muy suave y cómodo sillón ignorando los problemas a su alrededor, Su mirada se dirige a un cuadrado armado en base a unos viejos patrones , escritos a mano de aquellos que a su lado no están, desde su hermano de otra madre, hasta la señora que de chico lo resguardo y enseñó cuando más necesita.
Sus manos se desconectaron de su mente, siguiendo cada punto bajo una tensión, calculada y precisa.
Mientras el descanso que tanto necesitaba inundaba su piel.
Almas como yo nunca podrán ser libres- estás palabras resonaban en la habitación, mientras se dió cuenta que perdió algo muy importante...- ¿Por qué fila voy?
Lentamente bajo la mirada, intentando contar una y otra vez su tejido, enredando sus pensamientos negativos, despejando su mente y deslumbrando un aura acogedora.
Una voz chillona interrumpió su único momento de descanso -Maestro
Snape, le imploro que coma- dijo la vocecita, cuya procedencia pertenecía a un elfo doméstico, que en sus manos un plato caliente cargaba.
Con una voz gruesa, cargada de las penurias de su trabajo explotador y mal remunerado, agradeció la atención del elfo y le pidió que se retirará.
Miro la comida, era un guiso, no tan perfecto como el recordaba esa preparación, pues nada se asemejaba a Gertrudis la señora de la calle 11 que felizmente disfrutaba enseñarle nuevos métodos de tejido y le regalaba lana, el feliz y melancólico recuerdo logro generarle una leve inclinación en sus labios, aún reconocía ese hermoso día dónde por primera vez comió ese dulce manjar.
Tranquilamente comió hasta dejar el plato vacío, decidiendo levantarse y hacer tarde a un viejo y de aspecto descuidado, baúl lo abrió y retiró lentamente su contenido, una manta realizada con distintos granniz desde chicos hasta grandes desplegados por toda la habitación, mientras se detenía observando con detenimiento cada pequeño detalle y cada recuerdo dorado y que el peso de los años y decisiones a roto, desde su primer amiga, hasta su hermano de alma, derramando leves lágrimas que marcaban perfectamente como se sentía, mientras repetía un nombre constante y suavemente como el canto de un pájaro en un bosque vacío sin que nadie pueda oírle, cada vez dejando salir un tono más y más dulce hasta que su voz por fin logro pronunciarlo:" Regulus"
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Severus y su mundo de lana
FanfictionSus manos se acostumbraron rápidamente al movimiento continuo del gancho, formando figuras que representan la evolución de su vida y deseos. La expresión que el busca transmitir y la traición que sabía que todos considerarían al abandonar lo que otr...
