La NFL es dura. Los equipos buscan la perfección para llegar a los playoffs y luchar por el Super Bowl. Todos los jugadores persiguen el mismo sueño: levantar el trofeo y portar el anillo de campeón. Pero, ¿en dónde queda el amor?
Aquella mañana, después de ser reclutados por el mismo equipo, ambos comenzaron a conectar. Apenas se conocían, pues desde que llegaron a la NFL se habían dedicado a destacar en sus respectivos puestos: Yoongi, como uno de los cinco mejores wide receivers, y Jimin, como uno de los tres mejores quarterbacks.
Era su primer día de práctica. El entrenador estaba repasando algunas jugadas de engaño cuando Min corrió su trayectoria y Park lo visualizó con facilidad, como si ambos estuvieran conectados desde mucho antes de conocerse. Apenas Min volteó, el balón cayó directamente en sus manos. Sin detenerse, corrió hasta llegar a la zona de anotación sin ningún problema.
Celebraron como si estuvieran en un partido de verdad. Al chocar los cascos, ambos se quedaron mirándose durante unos segundos, directamente a los ojos.
Ninguno dijo nada, una sonrisita apareció en ambos rostros y por esos pequeños segundos los demás desaparecieron.
Algo más que una amistad había comenzado a nacer entre ello y sus corazones lo supieron antes que ellos mismos.
Después de la práctica ambos estaban sentados juntos tomando un descaso antes de irse a sus casas pero sus corazones no quería por lo que el pelinaranja sin pensarlo dos veces lo invito a su casa.
- Ey, te invito a cenar a mi casa - aquella propuesta saco a Yoongi de sus pensamientos.
- Bien, me serviría para conocer la cuidad y a mi Quarterback - para Min era una buena idea pues era nuevo y por su mente paso que Jimin solo quería ser buen compañero por lo que acepto sin dudar - Pero quiero cenar un buen corte de carne y tal vez unas cervezas...
El pelinaranja solo nego con la cabeza mientras reía ligeramente para aceptar e ir por sus cosas en los vestidores. Lo espero enfrente del edificio recargado en su auto y observando como su compañero salía con una calma impresionante.
- ¡Vamos Min! ¿Cómo carajos eres rápido en el campo y para caminar pareces caracol? - Reclamo en lo que su compañero llegaba enfrente suyo y lo miro con un semblante que le causo una corriente electrica por su espalda.
- En primera soy el más rápido en el campo y segundo mi entrenamiento exige mucho a mis piernas por eso voy lento... Me duelen... Tu solo tienes que enviarme un buen pase y listo - Se defendió para solo apartar a Jimin y subir a su auto esperando a que se apure.
Dejo a Jimin recto en su asiento mientras manejaba hacia su enorme casa y debes en cuando volteaba a ver aquella escena de su receptor con los brazos cruzados sobre su pecho, un ligero puchero en sus labios y mirando todo el tiempo hacia la ventana.
Por otra parte el pelimenta no estaba de humor; sus piernas dolían y tenía hambre pues por los nervios no había comido nada antes de entrenamiento.
...
En cuanto llegaron a la casa del quarterback este trato a Yoongi como una princesa, lo dejo sentando en una silla mientras que esté cocinaba enfrente suyo con una agilidad que dejó impresionando al pelimenta
- Eres bueno lanzando pases y también en la cocina, cualquier chica estaría a tus pies... - Aquel sutil comentario hizo que Park alzará un poco su vista hacia Min quien le estaba dando un trago a su cerveza
- Ninguna está a mis pies... Quiero estar soltero un tiempo antes de pensar en una pareja o tener una familia pero tú Min... Vaya se decía que cuando estaban en los 49ers hacías unas fiestas impresionantes - Jimin había preguntado a sus amigos del otro equipo como era Yoongi y vaya que lo dejó impresionado
- Solo fiestas, nada de parejas... Solo estaba disfrutando de mis primeros años ahora tengo un buen contrato y un gran quarterback
La cena estuvo lista y la conversación entre ambos seguía fluyendo. Min tenía 28 y Park tenía 26 por lo que Jimin empezó a decirse señor en forma de broma a Min causando que esté se sonrojara de la vergüenza por decir su edad antes que Jimin
- No soy un señor además solo son dos años de diferencia...
Aquella cena termino en ambos ebrios pero conociéndose hasta sus más profundos secretos, historias que duelen y sueños que aún no se cumplen.
ŞİMDİ OKUDUĞUN
Entre touchdowns y besos
Hayran KurguDos jugadores esconden un romance secreto por miedo a perder sus contratos millonarios y enfrentarse a las críticas que podrían destruir sus carreras. Dentro de la cancha, su química y su talento los convierten en una dupla imparable, pero fuera de...
