—¿Por qué te gustan tanto los libros? —preguntó Noah—. Al final solo son letras.
—No son solo letras —respondió Pilar—. Cada historia tiene un pedacito de quien la escribió, un mensaje para quien la lee. A veces ayudan al escritor a encontrarse a sí mismo y, de alguna manera, también ayudan al lector.
—Lo sé... pero ¿qué es lo que te lleva a encerrarte tanto en ellos a veces?
Pilar se quedó en silencio unos segundos, como si estuviera buscando la forma correcta de decir algo que nunca había contado.
—¿Sabés? Hay algo que nunca le dije a nadie. Desde muy chica tuve un pensamiento que aparecía cada vez que algo me dolía o no salía como quería... "quisiera estar en Harry Potter". Pensaba que tendría que enfrentar dragones, peligros y mil cosas difíciles, pero al menos él tenía a sus amigos, a las personas que lo querían. Los personajes de los libros siempre tienen a alguien.
Hizo una pequeña pausa.
—Obviamente no sería lindo tener que luchar contra monstruos o vivir cosas así... pero ellos tenían un apoyo. Alguien que estaba ahí.
Noah la miró con atención. Aunque no lo demostraba, había algo en sus palabras que le despertaba cariño. Pilar hablaba de aquello como si fuera un pensamiento más, pero él podía ver la profundidad detrás de ese deseo.
—¿Todavía deseás eso? —preguntó.
—A veces —admitió ella—. Aunque después me arrepiento, porque siento que sería una desagradecida. Sé que, aunque no todo sea como quiero, fui feliz y disfruté muchas cosas. Solo que... a veces ese pensamiento vuelve.
Noah guardó silencio por un momento antes de responder.
—Sabés... para encontrarse a uno mismo no siempre necesitás que alguien más lo haga por vos. Claro que es lindo tener personas que te acompañen, y qué suerte cuando aparecen. Pero tu historia sigue siendo tuya. Podés escribirla con tus propias manos. No necesitás que alguien sostenga tu muñeca para avanzar; también podés sostenerla vos mientras descubrís quién sos.
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Entre las luces rosas
Non-Fiction¿Me perdí entre tantas versiones? Pilar no quería convertirse en alguien más. Solo quería dejar de sentir que la persona que era no alcanzaba. Y entonces aparece Noah, un chico de pelo rojo, y sus historias empiezan a entrelazarse. No para encontrar...
