❝¿Los recuerdos cambian la vida o tan solo duele la manera en la que los vives?❞
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En la villa, los días habían transcurrido en un desorden involuntario que nadie más que Demian conocía. Acababa de recibir el tercer reporte del investigador y todo seguía aparentemente igual.
Excepto él.
Habían recibido una invitación para aquel evento del que el detective le había hablado, efectivamente en honor a la primera década del prestigioso conglomerado Belmont. Era interesante, sí. La sola idea de asistir y descubrir qué otra reacción explosiva podía causar en Corie, como aquella en la biblioteca hace tres semanas, le resultaba fascinante.
Sin embargo, había algo más fuerte que lo ataba a la villa: sus recuerdos, el estado alterado de su subconsciente, el pasado... su otro rostro.
Aquel surcoreano llamado Jeon Jungkook volvía con más intensidad día con día, mostrándole una gris vida de la cual ahora mismo sentía lástima a pesar de que era suya.
Enojo.
Impotencia.
Decepción.
Eran tantas cosas que, todo junto, se volvía un torbellino dentro de su pecho. El saber que Corie estaba alejada de lo que no debía interesarle, según él, le daba un pequeño respiro, sí. Por otro lado, había descubierto tantas cosas de aquella vida que alguna vez dio por perdida que ahora todo lo que creía suyo se volvía cada vez más distante, casi efímero.
Sentado frente a la chimenea crepitante de su despacho personal, al fondo de la mansión, la habitación se pintaba de un dorado cálido que no lograba quitarle el frío realmente. Su rostro, enmarcado por el claro resplandor en medio de tanta penumbra, se mantenía inexpresivo mientras sus pupilas observaban las llamas danzantes con una fijeza casi perturbadora.
Lo había recordado.
No del todo, solo fracciones de aquella noche tan distorsionada.
Una llamada. Palabras llenas de prepotencia. Luego él en el auto, la velocidad a toda potencia y, al final, solo quedaba una oscuridad. Una sombra donde el presente y el pasado tomaban rumbos tan distintos como el agua el aceite.
La noche en la que su vida se volvió una hoja en blanco, estaba regresando, sembrando con ella algo a lo que Demian se había estado negando rotundamente a sentir: curiosidad. Intriga. No por saber cada deprimente detalle de su anterior vida, sino por saber cómo era que aquella noche había sucedido todo ese desastre que, para bien o para mal, lo había conducido por un rumbo, un continente y un ambiente totalmente distintos al que pertenecía.
«Hablé con una mujer aquella noche antes de subir al auto», se dijo mentalmente. Aunque más que hablar, aquello podría etiquetarse, literalmente, como una pelea.
Peleaban por tantas cosas que realmente era difícil, para quien no conociera la situación, saber por qué peleaban, así como Demian ahora. Sabía que descubriría, en cualquier momento, el motivo de aquel intercambio feroz telefónico, así como también descubriría quién era la susodicha con la que discutía tan vorazmente.
Mientras tanto, el whisky en el vaso entre sus dedos giraba lentamente, provocando que un suave tintineo, que el hielo ya casi derretido, hacía que se sintiera como una melodía en medio de tanto silencio. El reloj marcaba las once y cuarenta y cinco; ya casi la medianoche se avecinaba y él solo seguía ahí, con su pecho al descubierto por aquellos botones desabrochados de hace una hora de su fina camisa y la fragancia de lo incierto flotando sobre su cabeza.
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ᴅᴇᴍɪᴀɴ © ᴶᴶᴷ⁺¹⁸
FanfictionBajo la mirada protectora de quien lo rescató de las cenizas, Jungkook ha dejado de ser una pieza en el tablero de alguien más para convertirse en el dueño de su propio juego. Pero cuando un rostro del pasado amenaza con reconocer al fantasma detrás...
