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EPÍLOGO: Años después

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El gimnasio estaba completamente lleno.

No era un partido oficial.

Era un encuentro de exhibición para homenajear a las grandes leyendas del voleibol nacional.

Entre fotografías gigantes, trofeos y camisetas históricas, una destacaba por encima de todas.

La número de Han Seo-yeon.

Cuando el presentador anunció su nombre, todo el estadio se puso de pie.

El aplauso parecía no terminar nunca.

-¡La mejor líbero de nuestra historia!

Seo-yeon salió sonriendo, saludando con ambas manos.

Ya no corría con la velocidad de antes.

Pero seguía transmitiendo la misma energía.

Desde la primera fila, tres pequeños comenzaron a gritar con todas sus fuerzas.

-¡Mamá!

-¡Mamá, aquí!

-¡Eres la mejor!

Ella giró inmediatamente hacia ellos.

Sonrió de una manera completamente distinta a la que mostraba frente a las cámaras.

Era una sonrisa tranquila.

Una sonrisa de hogar.

Al lado de los niños estaba Ji-eun.

La observaba con el mismo brillo en los ojos que había tenido cuando eran adolescentes.

Solo que esta vez no existía miedo.

Cuando terminó la ceremonia, Seo-yeon bajó de la cancha y los tres niños se lanzaron sobre ella.

-¡Mamá, cargaaa!

-¡A mí primero!

-¡No, a mí!

Seo-yeon soltó una carcajada.

-¿Los tres al mismo tiempo? Creo que ya estoy muy vieja para eso.

Aun así, hizo el intento.

Consiguió levantar a dos antes de perder el equilibrio.

Todos comenzaron a reír.

Ji-eun negó con la cabeza.

-Sigues siendo igual de terca.

-Y tú sigues diciéndomelo.

Las antiguas compañeras de la selección se acercaron enseguida.

Na-ri abrazó a Seo-yeon por detrás.

-Pensé que después de retirarte ibas a descansar.

-Lo intenté.

-¿Y?

-Los niños no conocen esa palabra.

Todas rieron.

Soo-min apareció con una enorme bolsa de comida.

-¿Alguien quiere?

Ha-neul suspiró.

-Han pasado años y todavía comes como si fueran cuatro personas.

-Cinco, si hay postre.

Las bromas nunca habían cambiado.

Yu-ri seguía grabándolo absolutamente todo.

-¡Sonrían! Esto va directo a las redes.

Ji-ah aprovechó para empujar suavemente a Seo-yeon.

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