1. Renacer

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Tengo 63 llamadas perdidas de mi familia. Cincuenta y seis son de mi madre. Ninguna pienso devolverla, pensarás que soy una hija terrible, pero cambiaré eso.

2014, 8 pm - El Hierro (Valverde)

—¿Y tú, Madeline, qué te gustaría estudiar? —Pregunta la abuela Dafne mientras la familia paseaba por un callejón, "Mamá... No es momento" murmura Bella, la madre de la joven niña.
En ese momento, se nota un cambio en Madeline, se puso tensa, como el aire de esa noche de verano, la niña pensó unos segundos.

—Arquitecta, me gustaría ser arquitecta —Respondió Madeline, sin saber si la idea le pareciera bien a su abuela.
La reacción fue la que esperaba y no esperaba a la vez. Su madre y abuela la miraron, pero al menos su padre y abuelo ni siquiera se habían enterado, hablaban de alguna tontería sobre fútbol por detrás. Madeline contuvo la respiración.
—¿Y eso no es demasiado difícil para una niña como tú? —Pronunció Dafne, para luego sugerir —Arquitecta... Bueno, siempre está bien tener sueños, aunque deberías pensar en algo más realista. En el Mercadona de al lado de casa buscan empleados y seguramente cuando tengas esa edad aún sigan libres algunos puestos.
Madeline no se atrevió a levantar la mirada del suelo mientras seguía caminando a su lado.
—Ya, mamá, pero Madeline no quiere eso, déjala en paz —Defendió Bella, por unos minutos Madeline pensó que la conversación terminara ahí, así que se fue con su padre y su abuelo, para enterarse de sus conversaciones, con ellos se dio cuenta de que sus conversaciones no eran interesantes y se aburrió rápidamente, por esa razón volvió a retroceder para ir cerca de su madre, pudo escuchar a Bella y a Dafne cuchichear sobre algo de "sus dificultades dentro del estudio" ella suspiró, cada vez más decepcionada, había pensado que esa noche de la primera semana de vacaciones sería divertida y sin preocupaciones, pero se ve que se había equivocado.

...

Me llamo Madeline y esa fue mi razón para irme lejos.

2026, 12 pm - Manhattan (Lexington Avenue, en su apartamento)

Han pasado doce años desde que decidí irme y aquí estoy, no he conseguido ser arquitecta y no conozco a demasiada gente, pero lo que más me duele es que en estos nueve meses que me fui, solo he tenido 63 llamadas perdidas de familiares y 56 de ellas son de mi madre.


Actualmente tengo dos trabajos mi favorito: correctora freelance... Y bueno, el de relleno, barista. Horrible, sí, pero es lo que se necesita para con suerte llegar a pagar el alquiler.

Lo que estás leyendo ahora mismo no es mi historia, ni un libro inspirador y poético, es mi diario, lo más personal de mí. Así que... No te lo pierdas, a ver si con esto gano dinero extra.

El diario de una incomprendida. Stories to obsess over. Discover now