El aula de Historia era un mausoleo de aburrimiento. El aire estaba viciado, cargado con el olor a tiza vieja, desinfectante barato y la desesperación colectiva de treinta adolescentes que preferirían estar en cualquier otro lugar del planeta. Al frente, el Sr. Yukimura, un hombre cuya voz tenía la cualidad única de inducir un coma instantáneo, continuaba su monólogo sobre la estructura socioeconómica de la era Meiji como si estuviera recitando la lista de la compra.
Stiles, sin embargo, no estaba en coma. Estaba en un estado de agitación maníaca contenida. Sus dedos tamborileaban un ritmo frenético e inaudible sobre la superficie de formica de su pupitre, una sinfonía de impaciencia que solo él podía escuchar. Su pierna derecha rebotaba con la fuerza suficiente para generar energía eléctrica para un pueblo pequeño. A su lado, Scott estaba reclinado en su silla, con los ojos vidriosos y la boca ligeramente abierta, en ese limbo entre la vigilia y el sueño profundo que dominaba con maestría.
Un par de filas más allá, Cora se mantenía erguida, con la barbilla apoyada en la mano y una expresión de aburrimiento gélido que era, francamente, intimidante. Parecía estar tallada en granito, impermeable a la monotonía que consumía a los demás. Frente a ella, Lydia tomaba notas con una precisión caligráfica que rozaba la obsesión, alternando entre tres bolígrafos de colores diferentes como una cirujana en plena operación. Y cerca de la ventana, Erika se pasaba un mechón de pelo rubio por el dedo, mirando hacia afuera con una sonrisa lánguida, perdida en sus propios pensamientos.
—...y por lo tanto, la centralización del poder fue un factor crucial —dijo el Sr. Yukimura, deteniéndose para limpiar sus gafas, un gesto que siempre señalaba una transición dolorosa—. Lo que me lleva a su trabajo final de semestre.
Stiles dejó de tamborilear. Scott parpadeó, volviendo a la vida. Incluso Cora pareció tensarse ligeramente. La palabra "final" siempre tenía ese efecto: era una promesa de estrés y privación de sueño.
El profesor caminó hacia la pizarra y comenzó a escribir con una letra temblorosa pero decidida.
—Este no será un simple ensayo. Su calificación final, que representa el sesenta por ciento de su promedio, dependerá de un proyecto de investigación etnográfica. Quiero que exploren la identidad cultural de nuestra propia comunidad. Y como este curso se trata de historia y sociedad, su tarea es documentar las narrativas orales de tres generaciones diferentes en Beacon Hills.
Un gemido colectivo, suave pero inconfundible, recorrió el aula.
—Trabajarán en equipos de cinco —continuó el Sr. Yukimura, ignorando el descontento—. Deberán realizar un mínimo de quince entrevistas en profundidad: cinco a personas de su edad, cinco a personas de la mediana edad y cinco a adultos mayores de sesenta y cinco años. No quiero solo transcripciones; quiero un análisis sociológico que vincule estas historias personales con los cambios históricos más amplios en la región. Tienen todo lo que resta del semestre, así que espero un trabajo de calidad profesional. Si no lo entregan, no aprueban la materia. Es así de simple.
La campana sonó, un sonido glorioso y estridente que rompió el hechizo del aburrimiento. Fue como si hubieran abierto las jaulas en un zoológico. El caos se apoderó del aula al instante.
Stiles, Scott, Cora, Erika y Lydia se movieron como un solo organismo, impulsados por una fuerza gravitatoria invisible que los unía en tiempos de crisis académica. Se reunieron en el pasillo, un rincón de relativa calma en medio del mar de estudiantes.
—Quince entrevistas —repitió Scott, con una mueca de dolor, frotándose la sien como si ya tuviera migraña—. Y no solo entrevistas, etnográficas. ¿Qué significa eso? ¿Tenemos que estudiar sus costumbres de apareamiento o algo así?
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Manual para (No) conquistar a un Hale (Sterek
Fanfiction▶Actualización Lenta◀ || BY: SDHOBRIEN || Stiles Stilinski tiene un plan para todo. O al menos, eso es lo que él cree. Cuando su mejor amiga Cora organiza una reunión de estudio en la casa de los Hale, Stiles espera aburrimiento, libros de texto y q...
