Liam se dejó caer contra el tronco de un gran roble, con la sangre corriendo de la herida de cuchillo en su pecho manchando la camisa azul desgarrada. Miró con dolor cómo la prenda se oscurecía y se arrepintió de no haberse cambiado antes de salir; su madre seguramente lo mataría cuando notara que faltaba otra camisa y ya se estaba quedando sin excusas creíbles para explicar porque necesitaba comprar ropa casi todos los días.
Cerró los ojos con cansancio, permitiéndose un momento para dejar que su cuerpo sanara. Estaba tomando un poco más de lo normal. Sabía que la curación estaba ligada a la mente y las emociones —dos cosas que eran un desastre en él si Theo estaba presente—, pero esta vez el dolor se sentía diferente. No quemaba; era un frío sordo que se extendía hacia su interior. Respiro con dificultad, intentando que su dolor disminuyera al despejar su mente, pero era inútil. Podía sentirlo extendiéndose desde su pecho con un hormigueo incesable que le recorrió todo el cuerpo.
Theo lo pateó ligeramente en el costado antes de tumbarse junto a él. Aunque no lo estaba viendo, Liam podía sentir la estúpida sonrisa arrogante que la quimera tenía en el rostro. Habían estado haciendo una pequeña misión de reconocimiento en su área asignada para asegurar que la gente de Monroe estaba retrocediendo; no esperaron encontrarse con un campamento entero emboscándolos en los límites de Beacon Hills. Normalmente luego de su patrulla diaria se irían a casa de Liam, jugarían videojuegos hasta tarde mientras comían pizza, no estaban preparados para una pelea, pero eso no detuvo a Liam de atacar en cuanto los descubrió, obligando a Theo a quedarse para ayudarlo.
—¿Debería preocuparme por tu falta de instinto de supervivencia? —preguntó la quimera, con el humor filtrándose a través de su tono condescendiente.
—Deberías preocuparte más por tu nariz —replicó Liam.
Sonrió al escuchar cómo Theo retrocedía instintivamente, llevándose ambas manos a la cara para protegerse de una posible fractura. Liam abrió un ojo y levantó una ceja, una burla silenciosa que Theo entendió a la perfección.
—Vete a la mierda —respondió Theo, intentando matar la sonrisa que tiraba de sus labios—. Mueve el culo, debemos avisar que encontramos un campamento. Seguramente habrá otros esperando.
—¿Quién te puso al mando? —se quejó Liam, tanteando la herida de su pecho qué aun no sanaba del todo. El frio repentino del principio reduciéndose lentamente.
—Por favor Li, ¿Entre una bomba de tiempo sin instinto de supervivencia y un psicópata? La respuesta es bastante obvia.
—Yo no...
—Solo muévete, Liam —dijo Theo mientras comenzaba a caminar, cortando lo que liam estaba por decir.
No creo que seas un psicópata. Quería decir, sintiendo como su interior se agitaba ligeramente, lo suficiente para hacer que su pulso tuviera un pico de exaltación, pero difícil de enterrar en lo más profundo de su ser, de donde el pensamiento había salido y debería haberse quedado.
Solo le tomo dos segundos a la quimera notar que su compañero seguía sin moverse, y le tomo mucho menos tiempo notar el aumento en los latidos de Liam. Antes de que pudiera pensar en moverse ya su cuerpo se encontraba frente al de Liam.
El olor de Liam era fuerte, embriagante y asfixiante. Menta y tierra mojada después de lluvia, también había un toque picante qué hacía que la nariz de Theo se sintiera sobrestimulada. Pero justo ahora se sentía diferente, menos intenso, dejándose opacar por el olor a sangre y pólvora cuando normalmente era todo lo que olía en una habitación llena de gente, incluso lograría reconocerlo a kilómetros, como cuando baja de su camioneta y horas después mientras dormía podía olerlo en todas partes.
ESTÁS LEYENDO
The Prophecy [Thiam's Version]
FanfictionAl destrozar la espada de Kira, Liam Dunbar rompió el equilibrio natural de las cosas. Las Skinwalkers permitieron la libertad de la quimera a cambio de un precio justo: un fragmento del alma del Beta como garantía. Ahora, esa deuda ha comenzado a...
![The Prophecy [Thiam's Version]](https://img.wattpad.com/cover/412879033-64-k252304.jpg)