Capítulo 1: El nacimiento de los Ocho

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Durante un atardecer muy hermoso en la capital de uno de los siete grandes reinos, llamado Veridia, un niño entre risas huye de un señor mayor que lo persigue.

—¡Ya casi te alcanzo! —El señor se estira para atrapar al niño, pero falla en el intento y da vueltas en el pasto.

—¡Lo siento mucho, señor! —El niño se da la vuelta unos segundos y luego sigue corriendo.

El señor se levanta, quitándose el pasto seco de la ropa, mientras ve al niño correr y cómo una niña se le une mientras se van juntos.

—Talvor y Aethel… Esos niños siempre haciendo travesuras… pero un día de estos los alcanzaré —Se da la vuelta y se dirige a su puesto de telas.

Los niños se detienen riéndose y Talvor saca de su bolsillo un pedazo de tela.

—¿Para qué quieres eso, Talvor? —pregunta Aethel.

—No pretendía quedármelo. Me gusta hacer enojar al señor Morgan.

—Pobre señor —Aethel se ríe.

Minutos después, la mamá de Talvor y Aethel les habla para que le ayuden con unas cajas, pero para mala suerte de Talvor, en el camino se encuentran al señor Morgan, y este se ríe en sus caras mientras le pide a su mamá hablar a solas.

—Yo que tú me iría corriendo hasta Orthania para escapar del castigo de mamá —se burla Aethel.

—Cállate, Aethel —Talvor baja la cabeza resignado.

Después de unos minutos de espera, su mamá regresa.

—Me alegra que te hayas ofrecido a ser el ayudante del señor Morgan en su puesto de telas —Le acaricia la mejilla.

—¿Qué?… ¿Eso dijo? —Talvor vuelve a bajar la cabeza resignado.

Aethel se empieza a reír disimuladamente.

—Sí, mamá… Lo ayudaré —finaliza Talvor.

—Llevemos estas cajas a la casa, niños, que ya casi llega su papá del trabajo —Les da una palmada en la espalda.

Llevan las cajas al interior de la casa y empiezan a acomodarlas en el almacén.

—¿Y qué es todo esto, mamá? —Aethel abre una de las cajas con delicadeza.

—Son cosas que le donaron a tu papá para la tienda.

—Entiendo —Saca una figura tallada en madera de un zorro—. ¡Qué hermoso!

—Sí, es muy hermoso. Aquí hay de otros animales —responde mientras revisa las demás cajas.

—¡Qué maravilla! —Aethel los junta todos—. ¡Son perfectos! ¿Se los puedo pagar a papá con trabajo?

—Ya veremos qué dice tu papá cuando regrese, hija —Le acaricia la cabeza mientras la ve jugar con las figuras.

—¡Yo prefiero mil veces esto! —Talvor saca una espada de madera de las cajas—. ¡Con esto parezco un caballero muy poderoso!

La mamá se ríe con ternura mientras ve a Talvor soltando espadazos al aire y haciendo sonidos de batalla.

Al pasar las horas, anochece y regresa su papá, cansado, y es recibido por su familia.

—¿Qué pasó, niños? Hola, amor… —Se deja caer en una silla—. Estoy muerto de cansancio.

—¡Papá, papá, papá! —Aethel se acerca corriendo a su papá.

—Dime —Se sirve un poco de agua.

—¿Te puedo pagar trabajando contigo en la tienda para que me des estos hermosos animalitos tallados? —Aethel los trae en las manos y se los muestra.

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⏰ Terakhir diperbarui: May 26 ⏰

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