Navia urgaba sus cosas en el puesto de trabajo, ubicado en el barco de Spina di Rosula en Poisson.
Revisando cajones con papeleo y algunos reportes, se topó con varias fotos recientes que hizo para las muestras de lo que sería la estatua de Calas y Clementine, sus padres.
- Aether, hay algo que quiero preguntarte. Tienes que responderme con sinceridad, ¿de acuerdo? -.
- ¿Crees de corazón que soy tu socia? -.
- Por supuesto que lo eres -.
- Está bien...me tranquiliza escucharte decir eso -.
Esas palabras volvieron a aparecer en los pensamientos de Navia, poco a poco se le cambió el color cuando analizó las fotos con un contexto diferente.
- Estuvimos haciendo la imitación de una pareja de enamorados que estaban casados...jaja -. Navia en un tono bajo, cargaba una sonrisa nerviosa.
Ella observó las fotos, apoyada en su escritorio y con la mirada pegada en el rostro de Aether. Su dedo lo acariciaba como si fuera el verdadero, a la vez que los ojos azules de la mujer brillaban.
"¡¿POR QUÉ NUESTRAS ÚLTIMAS ACCIONES NOS HACEN VER COMO UNA PAREJA DE ENAMORADOS?!". La expresión que estaba mostrando, es una de total vergüenza disfrazada de una sonrisa temblorosa y sonrojada.
Golpeó la cabeza en la mesa, gritando ahogadamente con las manos sobre su cabello.
No podía dejar de pensar en el viajero, causándole que se desconcentre de otras cosas.
Eso no significa algo malo, ella fue quien quiso aliarse con él y comenzar a formar una relación más normal, solo que sus verdaderos sentimientos se están saliendo de control y no sabe si es algo bueno.
Aether había aparecido en Fontaine, luego descubrió porque era tan popular cuando terminaron de resolver varios juicios importantes, que tenían que ver con su familia y el futuro de la nación.
No quería ser solo la socia de Aether, al menos le reconfortaba ser su amiga...pero una parte de ella, no estaba satisfecha con ese puesto desde hace tiempo.
En esos días, aún contaba con Melus y Silver quienes estaban felices al ver el cambio de ánimos de Navia, no dejaba de hablar bien de Aether, esperando su próxima colaboración en un nuevo caso; incluso ellos bromearon con la idea de que fueran una pareja y lo veían con buenos ojos, si eso significa ver a su líder feliz todo el tiempo.
Con Aether en Fontaine, el tiempo fue pasando lentamente para ella, y la noticia de que el viajero había sido arrestado para llevarlo al Fuerte Merópide le hizo averiguar de cualquier forma porque estaba ahí, muchas veces estaba asustada de que lo lastimaran o no se adaptara a las reglas de la cárcel; ni siquiera Neuvillete pudo darle detalles cuando lo visitó en buenos términos durante ese momento.
Estuvo un mes incomunicada con él, para esos momentos ya se sentía muy angustiada.
Dejó de lado sus pensamientos y sentimientos floreciendo por Aether cuando los temblores comenzaron a azotar la zona de Poisson, necesitaba centrarse en la situación complicada que le tocaba entre manos.
Perder a sus padres no había sido suficiente, y cuando se filtró agua del Mar Primigenio en Poisson, se perdieron muchas vidas...entre ellas Melus y Silver.
La vida le arrebató todo lo que era una familia para Navia.
Le llevó tiempo superar todas esas muertes y no culparse por lo sucedido, pensando que estaba sola al no salvar esas vidas que alguna vez la amaron y dieron todo por ella; llegaba a pensar que no es una buena líder y jefa al no evitar la muerte de ciudadanos ajenos a la profecía.
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Encontrando la Felicidad
RandomNavia ha pasado por muchos momentos en su vida joven como jefa de Spina di Rosula, ha tenido una gran carga encima...pero no fue sino hasta la llegada del viajero, que encontró a alguien con quien desahogarse y superaba las dificultades. ¿Es él la p...
