Capítulo 1

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--12-09-2015--

--9 am--











Un nuevo curso escolar inicia y con él, una familia nueva, los Sorní.

En una calle sin salida en las afueras del pueblo junto a un bosque del cual se cuenta que está maldito, acaba de asentarse la familia Sorní. Es una calle normal, con casas normales y familias normales.

Durante un tranquilo paseo de 23 minutos al centro de Vallbruc, un chico recién llegado se acerca a su tercer colegio en lo que lleva de vida.

Entra silenciosamente al colegio, obviamente este no ha sido su primer día en un colegio nuevo. Se sienta en su primera clase al fondo. Hay algo diferente en este colegio, él puede percibirlo. Entra la profesora de filosofía que no se presenta y va directamente a sentarse a su escritorio. Ella parece estar como zombi, dormida. Todos los estudiantes estan con los móviles o ordenadores asi que el imita estas acciones y saca el móvil. Entra a la pagina del colegio para ver el nombre de la profesora. Profesora Rose. Filosofía.

Es obvio que a él le hubiese gustado hacer clase, puede que filosofía a primera hora no, pero está en bachillerato, es obvio que quiere aprender, o al menos hacer algo.

La profesora Rose saca su ordenador y pone un documental sobre la filosofía. Solo él y otro chico miran el vídeo. Su mirada va del vídeo al chico sorprendido de que en ese instituto que simplemente parece para pasar el rato haya alguien que genuinamente esté escuchando.

Pasada la hora la profesora sale de clase justo a la hora, ni un minuto más ni un minuto menos. Entra otro profesor, deja su maleta en el escritorio y escribe unas ecuaciones en la pizarra para volver a sentarse en el escritorio nuevamente. La única persona en hacer algo vuelve a ser el mismo chico que antes, copia sus acciones y resuelve las equaciones.

Nuevamente el profesor sale de la clase a la hora exacta. Y espera y espera a que aparezca el próximo profesor pero nunca llega. Observa de nuevo al chico y ve que saca el móvil, él decide sacar un libro de la mochila.

Timbre.

Todos corren al patio. De todos sus primeros días de clase este es el más extraño sin punto de comparación. Al salir ve a todos haciendo cosas normales como jugar a fútbol, hablar, dar vueltas... nada que no hubiese visto en otros institutos.

Vuelve a ver a ese chico, el único que hacía algo. Está solo. Extraño se acerca a él.


—Hola, eres nuevo ¿verdad? —Empieza el chico con una sonrisa.

—Sí, ¿tanto se nota?

—Un poco, eras el único que no estaba con el móvil. —Dice mirándole obvio.

—Soy Arán, Arán Sorní.

—Biel Roca

Juntos empiezan a caminar por el patio y Arán empieza a mirar a todos lados, no hay ningún profesor a la vista.

—Oye Biel, ¿qué pasa en este sitio?¿Por qué actuan así?

—Exactamente no lo sé. Vine aquí hace tres años y un día a la semana es como que los profesores no hacen nada y algunos ni siquiera aparecen.

El patio termina y vuelven a clase, tres horas de no hacer nada pero al menos ahora tenia un amigo el cual hizo esas horas más amenas.

Termina el instituto y salen juntos.

—¿Por dónde vas? —Pregunta Arán interesado.

—Por el bosque maldito. —Dice tranquilo.

Arán ríe.

—¿El bosque está maldito? —Pregunta entre risas.

—Eso dicen pero yo siempre paso por ahi y nuna he visto nada raro.

—No se porque pero suena a secuestro

Biel se echa a reir.

—Es donde voy siempre, es como un refugio.

Dicho eso empiezan a caminar hacia el bosque. Hay un cartel hecho de madera justo antes del primer árbol en el que hay escrito con pintura roja: PROHIBIDO EL PASO, ALTAMENTE PELIGROSO.

Arán mira al otro chico mientras caminan, sorprendido de que no le dé importancia al aviso.

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⏰ Last updated: Aug 07 ⏰

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