Royal Woods parecía más animada de lo normal esa tarde. Lincoln Loud caminaba a pasos rápidos junto a su mejor amigo Clyde McBride, ambos con la mente puesta en el mismo objetivo: conseguir dinero rápido.
"Otra vez sin suerte en la tienda de juguetes", suspiró Clyde, metiendo las manos en los bolsillos de su chamarra. "Dijeron que solo contrataban personas mayores de 18 años".
"¡Ya sé!", respondió Lincoln, un poco frustrado. "Necesitamos $200 para la convención de cómics de Ciudad Grande, y con lo poco que ganamos vendiendo limonada el mes pasado... no llegaremos ni a la mitad".
Mientras cruzaban la calle, un fuerte destello de luces led los hizo parar. Frente a ellos, en el local que había estado cerrado durante meses, brillaba un enorme letrero: FUN WORLD PIZZA – con letras de colores que parpadeaban al ritmo de una música alegre que se escuchaba desde adentro. Junto al ingreso, un cartel grande decía:
Buscamos jóvenes animadores
$15 por hora | Turnos de fin de semana
¡Ven y conoce tu nuevo lugar de diversión!
"¿$15 la hora?", dijo Clyde con los ojos como platos. "Lincoln, eso es más de lo que pagaba el trabajo de mi primo en la panadería".
"¡No lo pienses dos veces!", exclamó Lincoln, tomándolo del brazo y empujándolo hacia la puerta de cristal que se abría sola con un ting melodioso.
Adentro, el ambiente era de lo más alegre: paredes pintadas con paisajes de cuentos de hadas, mesas de plástico de colores, máquinas de arcade que emitían sonidos divertidos y un escenario pequeño al fondo con dos figuras grandes cubiertas con tela negra. Detrás del mostrador, un hombre de mediana estatura con cabello gris y gafas redondas los saludó con una sonrisa ancha.
"¡Bienvenidos a Fun World Pizza! Soy Arthur Wilson, gerente del local", dijo, extendiendo la mano. "Supongo que vinieron por el aviso de trabajo, ¿verdad?"
"¡Sí señor!", respondieron ambos al unísono.
"Genial", dijo el Sr. Wilson, mirándolos con aprobación. "Necesitamos gente que se encargue de nuestros personajes principales: Spring Bonnie y Captain Buccaneer. Ustedes tendrán que usar los trajes para animar a los niños, hacer juegos, posar para fotos y ayudar en las fiestas de cumpleaños. Es un trabajo sencillo, solo hay que seguir las reglas".
Llevó los chicos hasta el escenario y apartó la tela negra. Allí estaban los dos trajes: Spring Bonnie era un conejo amarillo con detalles blancos, orejas largas y una sonrisa dibujada; Captain Buccaneer era un perro marrón oscuro con un collar rojo y patas reforzadas. Ambos tenían un aspecto un poco desgastado, como si hubieran sido usados antes, pero seguían lucir encantadores.
"Los trajes tienen un sistema especial de cierre que llamamos 'springlock'", explicó el Sr. Wilson, mostrando unos pequeños botones en el pecho de cada uno. "Solo hay que asegurarse de ajustarlos bien y no hacer movimientos bruscos mientras los llevan puestos. El manual de seguridad está en el vestuario, ¡léanlo bien!"
Les entregó dos uniformes simples y una hoja con los horarios. "Su primer turno es este Lunes a viernes a las 14:00. Lleguen temprano para probar los trajes y conocer el lugar mejor".
Al salir de la pizzería, Lincoln y Clyde no podían creer su suerte.
"¡Un trabajo divertido que paga bien!", dijo Clyde, sonriendo de oreja a oreja.
"Sí... parece demasiado bueno para ser verdad", murmuró Lincoln, mirando una vez más el letrero brillante de Fun World Pizza. Algo en la forma en que parpadeaban las luces le hizo sentir un escalofrío, pero rápidamente se lo quitó de la mente. "¡Vamos a prepararnos! El Lunes viene rápido".
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Esto es un infierno metálico
FanfictionLincoln y Clyde 21 están ahorrando para comprar un equipo de cómics o un accesorio que necesitan para su club de fans. Escuchan que la nueva pizzería está contratando personal joven para encargarse del entretenimiento con los trajes de animatrónico...
