«Las calles de la ciudad siguen sumergidas en el caos absoluto, Selina. Ya con este día, se cumple un año de tu lamentable partida. Nunca fui un creyente religioso, y ya sé que es irónico considerando que en la Liga literalmente hay alguien que está relacionado con los dioses.
Realmente una de las cosas por la cual no creo en esas supersticiones, es el hecho de que me parece tan contradictorio de que puedan existir personas bondadosas, personas que están dispuestas a que este mundo sea un mejor lugar, un lugar donde la enseñanza, los valores y la justicia sea el pan de cada día, y que también puedan existir personas salidas de lo más profundo de lo que parece ser el infierno, personas que son capaces de cometer los peores actos solo para saciar su sed y divertirse. Si de casualidad todas esas cosas existieran, estoy muy seguro de que este sería el infierno. Ese tipo de seres son tan malvados que me cuesta creer que en algún punto de sus vidas fueron humanos, humanos como alguna vez lo fui.
Desde niño, hubo un momento en el que perdí las esperanzas en este mundo. Matar a los queridos padres de un chico de ocho años en frente de ellos, puede generar varios traumas y grietas, que muy difícilmente serán curados.
Creo que hay un poco de optimismo en esta parte, y es que, a pesar de todo, se puede avanzar. Se puede tomar todo ese dolor y usarlo como combustible para no lastimar a los otros, sino para ayudarlos, ayudarlos a superar sus traumas o simplemente apoyarlos en un mal día de escuela, de trabajo o de que simplemente se hayan levantado de malas.
Selina, tú en estas fechas ya no estás y más nunca estarás conmigo porque la vida te me arrebató de mis manos. El antiguo yo estaría decepcionado por abrirme tanto hacia a ti, pero al final eso ya no importa. Me hiciste un mejor hombre, un hombre que a pesar de la circunstancia seguirá peleando. No me rendiré hasta cumplir con mi propósito de justicia y esperanza para los demás.
Hasta entonces, estaré esperando ese día en el que pueda partir de aquí, para ya no sufrir por tu ausencia. Querida Selina, te desea un amoroso e increíble San Valentín, tu amado: Bruce Wayne.»
En un cementerio, yacía la tumba de Selina Kyle, y un encapuchado Batman, resistiendo a la violenta brisa que golpeaba su cuerpo mientras observaba aquella tumba. Sin decir ni una sola palabra, sacó un sobre blanco, que dejó a un costado de la tumba, acompañado de unas flores rojas cubiertas de espinas, mientras que la lluvia empezaba a asomarse de entre las nubes, mientras que un joven Batman, solo estaba ahí, observando.
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Feliz día de San Valentín
