Prologo-Malas noticias

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Esta historia es un escrito basado en la historia original de MisterPogo2_1 titulada "El Contrato..." y de su ayudante minium mutante y amante de los femboy goticos misterpacos2648, no soy dueño de su obra y todos los derechos de autor a su persona, este fanfic es una rama de la historia original con mi propio modo de escribir y mi propia vision creativa, respetando siempre la continuidad original muchas gracias......ahora lean :v 

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En las antiguas eras de Japón había una costumbre tan arraigada como peligrosa: preservar el linaje a cualquier precio. La sangre pura era más valiosa que el oro, más sagrada que la religión y más temida que la guerra. Ser heredero no era un privilegio, sino una sentencia. Una vida entera dedicada a cargar con el peso de un clan, de su riqueza, de su reputación... y, sobre todo, de su poder.

Porque en aquellos tiempos, el poder lo era todo.

Hace más de trescientos años, cinco familias se alzaron por encima de todas las demás. No eran emperadores ni generales. Eran algo mucho más profundo: la raíz misma del país.

Estas cinco familias no influían en Japón. Lo gobernaban. Cada decisión importante, cada avance, cada tratado, cada conflicto... todo pasaba por sus manos.

Política, economía, recursos, comercio, desarrollo, abastecimiento. No importaba el área: sus sellos siempre estaban allí. Firmas invisibles que movían los hilos del país desde las sombras. Cuervos vigilantes que observaban todo desde lo alto, esperando el momento exacto para actuar.

Cuando las cinco familias decidieron expandir sus dominios y crear conexiones con el resto del mundo, se toparon con un problema que no podían ignorar. Si abrían sus fronteras, ¿cómo asegurarse de que su linaje no sería manchado? ¿Cómo garantizar que más de tres siglos de pureza no se mezclarían con la sangre de alguien que consideraran indigno?

Para ellas, la sangre era poder. Y el poder no se compartía.

Así que las cinco jefas de los clanes se reunieron y redactaron un tratado. Un acuerdo frío, calculado, casi inhumano.

El trato era simple: Si alguno de los herederos no encontraba una pareja japonesa con un linaje puro, entonces tenía derecho —y obligación— de llamar a un heredero de otra de las cinco familias. Ambos se unirían para preservar la pureza de sus casas, fortaleciendo sus lazos y beneficiando a ambas partes.

Un sistema perfecto. Un mecanismo diseñado para que nadie escapara. Una jaula disfrazada de tradición.

...malditos bastardos.

Las cinco familias —Midoriya, Tatsuma, Usagiyama, Tsutsumi y Kamiji— gobernaban cada una una punta de la estrella que formaban juntas. Se apoyaban mutuamente, se aliaban, compartían recursos y sellaban acuerdos que fortalecían su dominio. Política, fuerzas militares, infraestructura, inteligencia digital... No importaba el campo: siempre ganaban, siempre avanzaban, siempre se beneficiaban entre ellas.

Pero entre los años 1800 y 1900 ocurrió algo que jamás debió pasar. Los registros exactos desaparecieron; los archivos fueron eliminados, borrados de la historia como si alguien hubiera querido ocultar algo demasiado grande.

Lo único que se sabe es que las líderes de las cinco familias, junto a varios políticos y figuras influyentes de Japón, emprendieron un viaje hacia el país de los perros calientes y la comida procesada: Estados Unidos. Buscaban nuevas rutas comerciales, alianzas más lucrativas y oportunidades que ampliaran aún más su poder.

Un maldito contratoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora