Sonido de una grabadora reproduciéndose. Pantalla negra. Solo se escuchan voces.
—Ok… ¿comenzamos de nuevo, sí? —dice una voz masculina, borrosa pero entendible.
—Voz de mujer: Todo comenzó un 25 de abril…
Alarma de celular.
—Son las seis de la mañana… ¿a qué voy a la escuela? Ah, cierto… a no ser un simple esclavo como los demás. Estúpida vida.
Esteven está en la cocina, desayunando un plato de cereal. La casa es silenciosa.
La puerta de la cocina se abre. Entra su mamá.
—MAMA: Esteven, hijo, ya me voy a trabajar. En el refri te dejé comida para después. Llegaré en la noche. Te quiero.
Sale de la cocina y se va de la casa.
--Esteven (para sí): No sé qué es más feo… mi casa o la escuela.
CORTE DE ESCENA.
Esteven está frente a la escuela. Observa el edificio como si fuera un enemigo.
--Esteven: Sinceramente, lo que más deseo es que hoy no me reciban como siempre lo hacen.
Entra al salón. De pronto, dos chicos lo toman por los brazos.
--Saúl: Amigo, Esteve… ¡tanto tiempo sin verte! ¿Cómo has estado?
--Esteven: Apenas nos vimos ayer.
--Saúl: Vamos, no seas idiota. Uno quiere ser amigable contigo y tú no te dejas.
—¡Al carajo contigo!
Saúl lo empuja de una patada. Esteven cae al piso; sus cuadernos y lápices se desparraman.
--Saúl: Te aguarda una sorpresa en tu lugar, inepto.
Saúl se va a sentar con su grupo de amigos, incluida su novia, Claudia.
--Maestra: Buenos días, clase. Esteven, a tu lugar.
--Esteven: Sí, maestra… solo… tropecé.
Esteven permanece de pie, sin sentarse.
--Maestra: Esteven, siéntate.
--Esteven: No puedo.
--Maestra: ¿Por qué no?
--Esteven: Está hecho un desastre.
La mesa está tallada con un cúter y pintada con letras negras: “Fenómeno”. La silla está desarmada.
--Maestra: ¿Sabes quién fue?
--Esteven guarda silencio unos segundos.
--Maestra: Esteven, dime quién fue.
--Esteven: Fue Saúl, maestra. Saúl dañó mi lugar.
--Maestra: ¡SAÚL, A LA OFICINA DEL DIRECTOR, AHORA!
Saúl se levanta molesto, mirando a Esteven.
--Saúl: Esto lo vas a pagar.
Claudia mira a Esteven con desprecio. Luego se inclina hacia su amiga y comienzan a murmurar.
CORTE DE ESCENA.
Parte trasera de la escuela. Esteven está sentado solo, intentando desayunar. De pronto aparecen Saúl y tres amigos más. Lo rodean.
--Saúl: Estúpido. Por tu culpa iré a detención dos meses. No saldrás bien de esto.
--Esteven (temblando): Nada de esto habría pasado si respetaras mi lugar…
--Saúl: Yo hago lo que quiero. No tengo por qué escucharte.
Saúl le da un puñetazo en el estómago. Esteven cae al suelo.
--Saúl: Eres un marica. ¿Y sabes lo que les hacemos a los maricas?
Los amigos de Saúl comienzan a patearlo por todo el cuerpo. Finalmente se detienen y se alejan.
--Saúl: Eres un estorbo. Nadie te quiere. No sé ni por qué sigues vivo.
—Estás solo. Nadie te quiere… apuesto a que ni siquiera tus padres lo hacen.
—Estás destinado a estar solo… y a morir solo.
—Y si dices algo, será peor.
CORTE DE ESCENA.
Son las siete de la noche. Esteven llega a su casa. Abre la puerta. Su papá ve la televisión; su mamá cocina.
--Mamá: Estevi, ¿qué tal la escuela?
--Esteven: Me golpearon.
El papá apaga la televisión y se levanta.
Papá: ¿Te defendiste, por lo menos?
--Esteven: No.
Papá (molesto): Qué bien… tuve un hijo tonto.
Se va a su cuarto y azota la puerta.
--Mamá: Tranquilo, hijo. Tu padre tuvo un día muy pesado…
--Esteven: No pongas excusas, mamá.
Esteven entra a su cuarto, se acuesta en la cama y se pone los audífonos. Comienza a sonar una canción.
Recuerda las palabras de Saúl: “morir solo”. Sus ojos se enrojecen. Las lágrimas caen.
Pantalla negra. Esta parte es solo audio.
Click.
Desconocido: Suficiente por hoy. Descansa. No te preocupes tanto.
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Nadie Escucho.
Novela JuvenilEstiven es un adolescente invisible: en su casa, en la escuela y en su propia vida. El bullying, la indiferencia y el silencio lo empujan lentamente hacia un lugar del que parece no haber salida. Claudia entra en su vida como parte de una apuesta cr...
