capítulo 1

38 4 0
                                        

La mañana era tranquila.
Demasiado tranquila para Minho
La casa se sentía más vacía de lo normal desde que Han había salido temprano rumbo a la casa de Bangchan. Minho estaba acostumbrado a escuchar su voz rodando por la cocina, a sentir sus pasos torpes cuando aún seguía medio dormido, a preparar juntos el desayuno. No era lo mismo cocinar solo; le hacía sentir que algo faltaba aunque fuera solo por una horas.
Por eso, decidió salir. La cafetería a unas cuadras no era la gran cosa, pero era acogedora y tenía ese olor a pan dulce recién hecho que a Han tanto le gustaba. Aunque no estuviera con el, lo hacía sentirlo un poquito más cerca.

                                     [🐿️]

-Buenas tardes, me da un café frío -Pidió Minho, extendiendo un billete

Pago y se dirigió hacía una mesa cerca de la puerta. Se sentó mirando a la calle, descansando unos segundos, hasta que escucho el tintineo de la campanita de la entrada.

Y lo vio.
Un joven entro al local con pasó tranquilo, su sonrisa tan luminosa que por un instante se le detuvo el corazón. Tenía la misma forma de ojos, la misma curvatura de labios, el mismo gesto cálido que Minho conocía mejor que nadie.

Han.
Era idéntico a Han.

-¿Han? -dijo Minho sin darse cuenta, volteando con sorpresa.

El chico los miró, confundido primero... Luego divertido.

-¿Disculpa? Creo que te confundiste
-respondió con una sonrisa cálida -. Me llamo Junhan ¿Y tú?

Se acercó sin pedir permiso y se sentó frente a él, como si fuera lo más natural del mundo. Minho tragó saliva; la cercanía aumentaba el parecido. Era imposible no notarlo.
Incluso la forma en que se acomodaba el cabello era prácticamente igual.

Pero hubo algo más que Minho noti desde el principio:
Junhan no ocultaba sus intenciones.

-Soy Lee Minho -respondió aún sorprendido con el parecido -. Te pareces a alguien que conozco.

-Minho... Que lindo nombre. También eres bastante guapo -dijo Junhan con una sonrisa que no dejaba dudas de su tono coqueto.

Minho frunció el ceño.

-Estoy casado -respondió levantando su mano derecha para mostrar su anillo.

Junhan lo miro sin sorpresa.

-Ya lo sé, lo ví desde que me senté -dijo con total naturalidad, apoyando su barbilla en su mano.

-Si lo sabes, ¿Por qué me coqueteas?
-preguntó Minho, arqueando una ceja.

-¿Quién dijo que estoy coqueteando?
-respondió Junhan con el mismo tono suave, casi juguetón -. No te confundas, guapo. Eres tú el que está interpretando mal.

Minho bufó. Aquella actitud tan segura le molestaba y... Al mismo tiempo lo desconsertaba profundamente. Era difícil mantener la guardia alta cuando ese rostro, tan familiar, le hablaba de esa forma.

La camarera se acercaba con la bandeja en mano, así que Junhan se levantó con tranquilidad. Antes de irse, se inclino un poco hacia Minho.

-Nos vemos luego, Lee Minho -dijo con una sonrisa traviesa.

Y sin que Minho pudiera reaccionar, tomó su mano por un instante. La piel le ardió por el contacto, una chispa inesperada que lo desconcertó aún más. Luego, Junhan dejo sobre la mesa una pequeña flor morada... Y se marchó.

Minho se quedó inmóvil, incapaz de apartar la mirada de aquella flor. Su mente gritaba que solo era un chico parecido a Han. Pero si pecho decía otra cosa.

¿Por qué ese joven le provocaba una sensación tan extraña?

¿Por qué su sonrisa transmitía algo más que simple alegría?

¿Y por qué la flor... Parecía tener un significado que Minho no podía descifrar?

Cuando finalmente le entregaron su café, Minho lo tomó junto con la flor y salió rumbo a casa. Intento convercerse de que no significaba nada. No sabía que, desde ese momento, la flor ya había comenzado a cambiar todo.

 No sabía que, desde ese momento, la flor ya había comenzado a cambiar todo

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
Flor morada [Minsung]Where stories live. Discover now