The arrival

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Richie Tozier conocido por sus chistes ridículos, en especial los que hacía con la madre de su ahora ex novio Eddie Kaspbrak.

No creyó hacerse novio de su mejor amigo, lo amaba tanto, su despedida fue llena de chistes y cariño entre los dos, el primero en irse fue Eddie.

Su gorda madre ya no quería quedarse ni un día más en el estúpido pueblo, cuando rompieron se prometieron estar el uno para el otro.

Se ha ido de su pueblo natal Derry para continuar con su vida. Sus padres consiguieron un buen trabajo en donde ahora será su hogar.

El día de hoy llega a California, Lenora Hills para ser exactos. Está un poco triste, romper con tu PRIMER amor no es nada fácil.

Los eventos con Pennywise lo tienen muy marcado y ahora está dispuesto a poder seguir una vida normal.

Se asoma por la ventana para sentir el viento, en su mano está la cicatriz del pacto hecho con sus amigos gira la vista y ya puede empezar a visibilizar el nuevo vecindario donde va a vivir.

- Richie, necesito que seas amable y nada de groserías. - Su madre habla con un tono de advertencia.

- Sí mamá. - Es lo único que dice para que, según el lo dejen de molestar.

Su padre conduce en silencio, no se mete en la conversación de su mujer e hijo, se estaciona enfrente de la casa al momento de llegar.

La familia baja del auto, Richie carga sus maletas a regañadientes para después entrar a la casa, sube directo a una habitación vacía, elige la que tiene una ventana que apunta directo a la casa de enfrente.

- Está es perfecta. - Mete sus cosas con cero cuidado.

Deja sus cosas y se recuesta en la cama, en menos de dos semanas empezaría en una nueva escuela. Esa mierda sería una tortura por completo.

Solo tiene como meta única no meterse con los bravucones, evitarlos lo mejor que pueda y no meterse con los nerds. 

Cierra sus ojos y vuelve a aquel día, la despedida de Eddie, el día en el que sus amigos se enteraron de su sexualidad y relación.

†††

- Te amo, solo... Continua con tu vida si? - Richie no llora, esta sonriendo mientras consuela a su novio.

Los chistes se habían acabado desde hace dos o tres besos y ahora Eddie se había desmoronado en los brazos de su futuro ex novio.

- No quiero dejarte ir... - Eddie si esta llorando aunque Richie lo desespera lo quiere y demasiado.

- Vamos Eds, hay mas cosas ahí afuera. - Richie sabe que debe dejarlo ir, en otro lugar podría estar más seguro.

- Pero no estas tú. - Richie le da un beso a su novio, un ultimo beso que marca el fin de una relación llena de cariño.

- Debes continuar con tu vida... - Richie le sonríe, esa sonrisa que a Eddie ama.

- Te amo... - Son las palabras finales de Eddie.

Los chicos finalmente se despiden, se alejan el uno del otro, sus sentimientos parecen apegarse mas pero eso que tanto los unía se rompe.

††† 

Abre los ojos, esta cansado de ese recuerdo, pero de todo corazón desea que su Eddie tenga una vida feliz.

Los vecinos salen poco después de una hora, Richie baja a petición de su madre para que pueda conocer a las personas.

Joyce Byers también aparece, lleva unas cuantas galletas para darles la bienvenida.

- Bienvenidos. - Joyce lleva a su hijo Will con ella, fue el único que no se negó a acompañarla.

Will mantiene su mirada abajo, es muy tímido y sabe lo incómodo que es ser el nuevo de vecindario.

La madre y el hijo se van pronto, viven en la casa de enfrente, Richie apenas y pudo ver a Will desde atrás, aunque eso fue más que suficiente para llamar su atención.

†††

Will Byers, un chico tímido, callado y quién nunca se defiende de los bravucones ha dejado Hawkins hace poco menos de una semana.

Al llegar a California también les dieron una bienvenida muy acogedora, sus otros hermanos ya se habían empezado a acostumbrar. Tanto su madre como hermano ya tienen un trabajo y Mike no le ha dejado de enviar cartas a Once.

Para Will, dejar su hogar fue muy duro, pese a su trágico pasado amaba ese pueblo, en especial a Mike, a él lo extraña como nunca antes pues siempre lo amó aunque sus sentimientos no fueran correspondidos.

Hoy llegan los nuevos vecinos, los rumores dicen que tienen un hijo de su edad y tal vez pueda tener a su primer amigo de verdad en ese lugar.

Se asoma por la ventana de su habitación al ver qué los vecinos han llegado, desde su ventana puede ver a un chico con cabello chino entrar a la habitación de la casa de enfrente.

Sus ventanas están encontradas, se queda un poco más, quiere poder ver su rostro.

- Puede que me lleve bien con el. - Se dice a sí mismo aunque se esconde rápidamente al ver qué el chico se asoma por la ventana.

- Chicos, quien me acompaña con los vecinos? - Joyce le habla a sus tres hijos.

- No puedo, debo irme a trabajar. - Jonathan le dice a su madre mientras empieza a ordenar sus cosas.

- Yo prefiero quedarme. - Once habla mientras abraza a su peluche.

- Que me dices tú Will? - Joyce se acerca a su hijo el cual había bajado.

- Te acompaño mamá. - Will se acerca a su madre, empieza a guardar las galletas para los vecinos.

- Gracias hijo. - Joyce revuelve un poco el cabello de su hijo y le sonríe.

Los dos salen de la casa, Joyce carga las galletas y Will ya se ha arrepentido de ofrecerse con su madre.

- Bienvenidos. - Joyce entrega las galletas a Margaret con una sonrisa.

Esta las recibe gustosa, Will está atrás de su madre apenado y tímido, salen de la casa para regresar a la suya.

Will no se atrevió a subir la mirada en ningún momento, si lo hubiera hecho tal vez habría podido conocer al chico.

†††

Cada uno de los chicos se va a su habitación, uno piensa en el amor que nunca se realizó por el miedo a ser rechazado y el segundo piensa en el amor que se realizó para romperse de la forma más triste y desgarradora posible. 

Richie acomoda sus cosas, saca su ropa, la acomoda y baja con sus padres.

- ¿Puedo ir a conocer el pueblo mañana? - Es lo único que dice, ahora debe pedir permiso cada vez que sale.

- Y si te llevas al hijo de la vecina?, su hijo es de tu edad. - Su madre habla y más que una pregunta es una orden.

- Mañana le pregunto. - Es lo único que dice.

El día transcurre normal, come con sus padres y los ayuda por obligación para acomodar el nuevo hogar.

Cuando llega el atardecer sube, se acerca a su ventana y ve a Will, parece que está dibujando.

Eso le llama la atención, sonríe y se queda viéndolo por mucho tiempo, se parece a su Eddie por el físico, no lo ha conocido pero ahora ya tiene curiosidad.

You Look Like Him...Bağımlısı olacağınız hikayeler. Şimdi keşfedin