Holaap, me llamo Matt y estoy muy emocionado de que lean esta historia ya que es la primera que hago y tengo curiosidad de si les va a gustar o no.
Y bueno esta historia será narrada en primera persona por nuestro querido protagonista llamado Kenneth.
Y espero que la disfruten tanto como yo disfruto pensar en esta historia, que sinceramente le veo un poco de potencial pero ustedes serán los que pongan eso a prueba.
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Caminaba lo más rápido que podía por el pasillo, me había retrasado mucho al perderme en los pasillos, pero ahora finalmente ya había encontrado el camino hacia mi aula, aunque estaba llegando algo tarde.
Llegué corriendo a la puerta y dudé antes de entrar, ya que parecía ser el único tonto que no llegaba a tiempo, hasta que ví llegar a una chica detrás de mí-que sin dudarlo entró-y yo le seguí directo el paso adentro.
Me tranquilicé un poco al notar que toda la atención se fue hacia la chica y no a mí, por lo que simplemente seguí mi camino hasta el fondo del aula-que se veía algo grande para mí-y me senté en un asiento en la esquina.
Finalmente bajé el gorro de mi chamarra y dejé a la vista mis dorados cabellos-que siempre solían llamar la atención de los demás-y me relajé en mi asiento; hasta que la maestra puso su vista en mí y habló.
"Señor Sartori, supongo" exclamó refiriéndose a mí, que al parecer el hecho de tener un hermano problemático hacía que todos me reconocieran por él.
"Así es... Soy yo" respondí agachando la cabeza para intentar que nadie notara que me hablaba a mí, pero mi bajo perfil no duró mucho.
"De pie, señor Sartori" acaté su orden y me levanté, ocasionando que todos se voltearan a verme.
Dispersé mi mirada por todos lados, notando como muchos susurraban entre ellos y algunos hacían comentarios respecto a mí mientras me señalaban.
"Veo que es la viva imágen de su caótico hermano" me tomó de la muñeca y me arrastró en contra de mi voluntad hacia la puerta; llevándome a dirección sin siquiera explicar el porqué.
Quería resistirme a su agarre con todas mis fuerzas, pero no quería causar un problema, así que solo me dejé llevar hasta que me dejó sentar en una silla afuera de dirección.
"Espera aquí hasta que te permitan entrar, no quiero verte paseando por mi aula" y así se fue sin más, dejándome bastante más confundido que antes, pero con una posible respuesta: mi hermano.
Estuve allí sentado un rato esperando, hasta que salió un chico más bajo que yo de dirección y se sentó a mi lado-causando curiosidad en mí al verlo tan alterado-por lo que naturalmente pensé en hablarle.
Socializar no es realmente lo mío, por lo que solo le toqué el brazo para intentar llamarle la atención, aunque solo conseguí alterarlo más de lo que ya estaba de por sí. Levantó la cabeza hacia mí y me miró con miedo, y fue ahí cuando finalmente logré apreciar su apariencia.
Sus ojos eran color ámbar y se veían bastante rojos por, al parecer haber estado llorando recientemente, y su cabello se veía como el mío pero un par de tonos más oscuros de lo que yo lo tenía.
"Perdón" pronuncié en voz baja, logrando calmarlo un poco al oírme, cosa que al fin pude aprovechar para comenzar a hablar con él.
O eso creí yo, hasta que una chica un poco más baja que yo llegó corriendo y se acercó a él y se abrazaron; luego de eso solo se fueron y me quedé finalmente solo.
Recordé las palabras de la maestra y me decidí a entrar a dirección, solté un gran suspiro y entré con ligero temor notorio en mi sudor. Al entrar fuí recibido por el director amablemente, quien me ordenó tomar asiento en la silla frente a la suya.
"Sartori, veo que no era una mentira que eras igualito a tu hermano" tomó unos documentos de su mesa y los colocó uno sobre otro en la barra de cristal frente a mí.
Tomé uno tras otro con delicadeza, leyendo en cada uno con letra grande la frase: «Reglas para Sartori».
"Cada documento contiene unas reglas escritas por cada maestro que tuvo clases con tu hermano" mi ilusión se desvaneció rápidamente, creían que yo era igual de problemático que mi hermano.
"Entiendo señor, prometo no hacer nada malo" me tragué mis preguntas y le extendí la mano mostrándole una sonrisa.
El director estrechó su mano firme con la mía y me despedí-regresando al aula con todos los documentos en mis manos-intentando lucir lo más relajado posible pese a mi gran estrés actual.
Entré nuevamente al aula y me dirigí a mi asiento, pero me detuve al percatarme de que alguien más ya estaba ocupando ese lugar.
Era el chico de antes en la dirección, y nuevamente cruzamos miradas, sus asustados ojos ámbar se toparon con mis brillantes ojos azules repentinamente.
"Oye disculpa" intenté ser formal y extenderle la mano, pero nuevamente solo conseguí asustarlo y que gritara para todo el salón.
"No me toques porfavor!" Gritó entre lágrimas intentando cubrirse de mí tapando su cara con las largas mangas de su chamarra.
Sus gritos llamaron la atención de toda el aula y todos me acusaron de haber golpeado al chico bajo, cosa que la maestra no tomó a la ligera y me regañó.
"Señor Sartori, en recreo tendrá hora de castigo" me dijo sin más y continuó su clase como ya estaba sucediendo con normalidad.
Nuevamente guardé mis malos pensamientos y tomé asiento en otro lugar, procediendo a prestar atención a lo que quedaba de la clase de ciencias.
Al terminar la clase todos salieron disparados afuera en busca de la siguiente aula, por lo que todos fuimos y subimos al segundo piso.
"Que drama tan absurdo" susurré para mí mismo intentando calmarme, hasta que las cosas empeoraron.
Dos chicos hicieron tropezar al chico de antes y este cayó por las escaleras, raspando su rodilla y quedando herido. Y las cosas no solo quedaron ahí, los chicos me acusaron de haberlo empujado a propósito.
"Señor Sartori, luego de el recreo tendrá castigo por el resto del día" fue lo último de escuché de la maestra antes de ir a clases.
La clase que quedaba me la pasé preocupado, ya que sabía que tendría que estar en castigo por tres horas y no podría aprovechar el día para intentar hacer amigos.
Además el primer amigo que intenté hacer no salió muy bien que digamos, ya que acabó en un chico en la enfermería por lastimarse la rodilla en las escaleras.
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Hola de nuevo, espero que les haya gustado este primer capítulo y como se desarrollan las cosas.
Si encuentran algún error en la historia podrían hacérmelo saber y decirme que tal les ha parecido.
Ya que como les dije es mi primera vez escribiendo una historia y estoy feliz de al fin traer a la luz esta historia tan interesante.
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Teens
Novela JuvenilSeguimos la historia de varios adolescentes intentando adaptarse a su vida en la preparatoria.
