Hace mucho tiempo, las Cuatro Naciones vivieron en armonÃa entre sÃ, los Nómadas Aire, el Reino Tierra, las Tribus Agua del Norte y del Sur y la Nación del Fuego. Pero todo eso cambió hace cien años, cuando la Nación del Fuego atacó, iniciando una guerra para conquistar las otras tres naciones. Y no importa cuán duro lucharan las naciones, la Nación del Fuego y su ejército de Maestros Fuego los estaban haciendo retroceder lentamente.
Con su única esperanza de estar con el Avatar, el único que podÃa dominar los cuatro elementos de Agua, Tierra, Fuego y Aire. Siendo el Avatar quien podrÃa ayudar a mantener la paz y el equilibrio entre las naciones. Solo para que el Avatar desaparezca un dÃa, para que nunca se lo vuelva a ver, con todos esperando el dÃa en que el Avatar se reencarnarÃa en un nuevo doblador y ayudarÃa a restaurar la paz y el orden en el mundo.
Pero el actual Señor del Fuego en ese momento, el Señor del Fuego Sozin, promulgó un plan para acabar con los Air Nomads, sabiendo que el próximo Avatar serÃa un Maestro Aire. Cometiendo un genocidio total contra todos los Maestros Aire, asegurándose de que ninguno de ellos sobreviviera. Cuando esto sucedió, el Reino Tierra y las Tribus del Agua esperaron el dÃa en que el Avatar renacerÃa nuevamente, solo que nunca lo hicieron.
Sin un nuevo Avatar, muchos comenzaron a creer que el Ciclo Avatar habÃa sido destruido y perdieron la esperanza de que alguien los salvara de la Nación del Fuego. Todos excepto unos pocos, que se aferraron a la esperanza de que el Avatar regresara para traer equilibrio al mundo.
Han pasado cien años desde entonces, con lo que ahora se llamaba la Guerra de los Cien Años, continuando su rabia a medida que la Nación del Fuego ganaba más control sobre las naciones con cada dÃa que pasaba. Con solo unos pocos aún logrando resistir el control de las Naciones del Fuego, incluida la Capital Terrestre de Ba Sing Se y la Tribu Agua del Norte. Desde entonces, la Tribu Agua del Sur ha sido atacada, todos los Maestros Agua han sido ejecutados y la tribu se ha dividido en aldeas más pequeñas.
Aunque desconocida para la Nación del Fuego, una de esas aldeas era el hogar de la última Maestros Agua de la Tribu Agua del Sur, junto con su hermano no doblador, está era Katara y su hermano mayor Sokka.
Katara aún era joven, pero sin duda la más atractiva de su pueblo, no era muy alta para tener 17, pero curvilÃnea, con una cintura delgada y anchas caderas con un trasero en forma de corazón, unos modestos senos copa C+ que aún estaban en crecimiento. Su piel morena brillaba por el brillo de la nieve al medio dÃa y sus ojos vagaban de un lado a otro entre los témpanos de hielo.
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"¿Ya llegamos?"
La chica frunció el ceño cuando su acompañante que se quejó impaciente, un chico que conoció hace unos dÃas, habÃa llegado en un solitario bote, según el remando, algo imposible considerando que estaban a miles de kilómetros de tierra firme.
El chico se llamaba Uzumaki Naruto, alguien extrovertido y muy animado que al parecer no tenÃa un mal dÃa, aunque muy impaciente y distraÃdo, considerando que se distraÃa con cualquier cosa que llamara su atención.
Katara nunca en su vida vio a alguien con cabello dorado y marcas de bigotes.
Según él habÃa llegado con intenciones pacÃficas, no buscando problemas con nadie en la aldea. Sólo estaba de paso buscando al parecer la respuesta a una pregunta que hasta ahora nadie podÃa responder.
¿Cómo puedo volver a casa?
Obviamente su hermano mayor querÃa que se fuera lo antes posible, los últimos extranjeros que vinieron a su pueblo sólo trajeron destrucción, no podÃa culparlo por reaccionar de esa manera.
Pero Katara fue pasiva, solo era un niño después de todo, no podÃan sólo decirle que se diera vuelta y desapareciera, no en temporada de tormentas en el polo sur.
Con la aprobación de gran madre, al chico se le permitió quedarse, siempre en cuando no intentarás nada y ayudara con las tareas en la tribu.
Lo que llevo a esto.
"Sabes, cuando dijiste que ibas a ayudar a la caza, no pensé que te quejarÃa tanto"
"No me quejo, solo estoy aburrido" contestó con pereza mientras seguÃa remando, evitando los glaciares, serÃa malo hundirse con el bote de Sokka, se volverÃa loco.
"Pues puedes buscar con que distraerte"
Naruto no pudo evitar enfocar su mirada en el trasero de la chica, que se inclinó en el bote para revisar las jaulas que estaban bajo el agua.
La mirada del chico se volvió más intensa cuando ella se inclinó más haciendo que su abrigo se levantara y mostrará un poco de carne, la delgada lÃnea entre su espalda bajo y pantalones.
"Azul" el rostro del adolescente se iluminó en rojo cuando vio la ropa interior de la chica, que seguÃa revisando las jaulas, hasta que al no encontrar nada las dejo caer de nuevo en el agua.
"¿Pasa algo?" La maestra agua se preocupó al ver que el chico parecÃa tenso y rojo, "¿Estás enfermo?" pregunto mientras se acercaba a él, para poner su frente contra la de el y de inmediato la chica se preocupó por lo caliente que él estaba.
"..." Naruto se quedó mirando fijamente el rostro de la morena, que tenÃa sus ojos cerrados, concentrada en la fiebre, el rubio no podÃa desapegar su mirada de su rostro y delgados labial que parecÃan tan suaves y magnéticos.
En su distracción, ninguno de los dos noto que algo se movÃa en el agua.
Antes que pudieran reaccionar su barco fue volteado por una orca nariz de espada, que al parecer fue atraÃda por la carnada de las jaulas debajo del bote.
Ambos adolescentes terminaron cayendo a las heladas aguas.
5 minutos después:
"Hoy serás la cena" Naruto arrastró con esfuerzo el pesado cuerpo de la ballena, limpiando la sangre del kunia, la guardo y miro la gran bestia marina, esperaba que esto compensar la pérdida de un bote.
"Esto es malo" Katara no dejaba de temblar, tuvo suerte de ser sacada del mar por el shinobi, pero ahora estaban mojados hasta los huesos, lejos de la aldea, sin un bote y al parecer una tormenta de nieve estaba cerca al ver las nubes en el cielo.
"¿Qué haremos?" el Uzumaki tenÃa frÃo, obviamente era demasiado orgulloso para admitirlo, pero tembló levemente mientras miraba a su alrededor, aún si corrÃa a toda velocidad sobre el agua, tardarÃa media hora en llegar a la aldea, media hora era mucho tiempo en el polo norte sin ropa seca y abrigo.
"Yo..." Katara intento usar su agua control para quitar el agua de su ropa, pero solo logro desgarrar su chaqueta, obviamente no era tan buena aún, concentrándose lo mejor que pudo, movió sus manos y creo un domo de hielo, un iglú, "Entra y trae lo que haya quedado del bote"
"¡Ok!" Corriendo por los témpanos de hielo, tomo todo lo que pudo y por suerte puedo rescatar, una buena manta de un oso polar y un poco de madera, llevo todo tan rápido como pudo dentro del iglú, dónde la esperaba una temblorosa Katara, que trataba por todos los medios calentar sus manos con su alimento.
"Haz fuego"
El chico no dudo en obedecer, tomo los pedazos de madera del bote, y empezó a friccionar los palos para conseguir encender un fuego, y cuando tienes la velocidad de un súper humano, pues sólo era cuestión de pocos segundos para tener una pequeña llama.
No podÃan hacer una fogata más grande sin arriesgarse a derretir, el domo de hielo que los protegÃa del frÃo, era crucial que la temperatura se mantuviera estable dentro del iglú, no evitarÃa la hipotermia, pero si les darÃa tiempo.
"QuÃtate la ropa"
"..." Naruto solo lo dudo un segundo, de inmediato se quitó la ropa, sin poder evitar mirar como Katara lo hacÃa también, ambos se quedaron solo con su ropa interior, y colgaron su ropa mojada cerca del fuego y se sentaron en la piel de oso, aún mojados, "Sabes lo que haces... ¿Ya paso antes?"
"Varias veces" enojada la chica se abrazó a sà misma, podÃa ver por la entrada del iglú que la tormenta de nieve ya habÃa empezado, debÃan de esperar horas hasta que paro un poco, "¿Estás bien?" dejando de pensar en el accidente, se enfocó en el chico que estaba a su lado.
"Puedo preguntar lo mismo" devolvió la pregunta con una sonrisa, sacando una corta risa a la chica que negó con la cabeza.
"Estoy bien" ella mentÃa, eso era obvio, se podrÃa ver que sus labios estaban tornándose morados, y su piel se estaba tornando más pálida, y no dejaba de temblar.
"No tienes que mentir" el rubio se acercó a la chica y envolvió su brazo alrededor de los hombros de ella y se acercó.
"¿Cómo puedes estar caliente?" pregunto confundida la maestra agua que sentÃa la calidez del cuerpo del chico, y fue que se dio cuenta que estaban más cerca de lo que pensó, pudo apreciar que el adolescente era más lindo de lo que creyó e incluso tenÃa más musculatura que Sokka.
"Tengo mis trucos" la verdad no los tenÃa, estaba seguro que la bola de pelos dentro de él, estaba pasando su energÃa a través de su cuerpo para mantenerse fuera de peligro, pues como ya le habÃa recalcado varias veces, si el morÃa, adiós mundo cruel para los dos.
Katara se acercó un poco más al chico y se relajó, aunque ella era más alta y grande que él, hizo que ella inclinara su cabeza contra la de él, y la cabeza del rubio se acercará demasiado a su pecho.
Se quedaron varios segundos en esa posición, disfrutando de la cercanÃa y el calor que desprendÃa uno del otro, pero desgraciadamente no era suficiente para evitar la hipotermia, necesitaban estar aún más juntos.
La maestra agua se separó brevemente del Uzumaki, y sin mirarlo, se recostó en la piel de oso, dándole la espalda, mirando sobre su hombro la chica tenÃa un brillo rojo en sus mejillas y ojos brillosos al mirarlo a los ojos.
"¿PodrÃas... acercarte un poco más?... Solo para calentarlos mejor claro"
Demonios.
Naruto tuvo que resistir el impulso de arrojarse contra la chica, que usaba ahora una voz más suave y tÃmida, algo que hizo que la mente del rubio casi estallara.
Tan o más sonrojado que la chica, se acercó a la piel de oso, y se acercó para quedar detrás de ella, para envolver sus brazos alrededor de su cintura y apoyarse lo más cerca que pudo contra ella.
"..." Naruto sintió una sensación intoxÃcante cuando su nariz capto el sutil aroma que tenÃa el cabello castaño de la maestra agua. Por reflejo apretó el abrazo con más fuerza, acercándose lo más que pudo, apoyando su cabeza contra su espalda desnuda.
Esto hizo estremecer a la adolescente, por el rostro del chico que se frotaba contra su espalda y cabello, esto era completamente diferente que dormir con Sokka, al menos el chico de cabello dorado tenÃa mejor higiene y no se quejaba cada cinco segundos.
"¿Todo bien?" ella podrÃa jurar que el chico estaba actuando raro, cuando sintió algo húmedo en su cuello. Para su confusión vio pequeñas lágrimas en los ojos del adolescente.
"Yo..." Naruto no sabÃa que decir, se puso demasiado sensible y no querÃa soltar por nada del mundo a la chica de la tribu del sur, "Soñé con esto antes..."
"¿Soñar que?"
"Abrazar a quien duerme a mi lado..."
"..."
"Nunca lo hice antes..." murmuró perdido en la dicha al abrazar con cariño a la chica, casi temiendo que si la soltaba ella desaparecerÃa para siempre, "Nunca tuvo con quién hacerlo..."
"..." el nudo que se formó en la garganta de la adolescente fue duro de tragar, Katara no tuvo que pensarlo mucho para darse cuenta de que el chico de cabello dorado era un huérfano, algo muy normal en medio de una guerra, aunque al parecer él era huérfano de nacimiento.
En su vida nunca habÃa sentido el toque amoroso de una madre, eso era lo que a Katara mortificaba.
Aunque no fuera muy ético la posición comprometedora, ella pudo permitir esto, tampoco era como si molestará.
Estaban compartiendo un abrazo tan cálido y fuerte, que podrÃa estar asà todo el dÃa y no le molestarÃa en lo más mÃnimo.
Katara sonrió al relajarse y solo esperar.
O eso quiso cuando sintió algo duro apoyarse en su trasero, justo entre los perfectos muslos de su trasero, que temblaron cuando fue apoyada por algo duro y caliente.
"Lo siento" Naruto querÃa que la tierra se lo tragara, su rostro ardÃa y maldecÃa el que su pene se haya endurecido por abrazar a la chica, lentamente él quiso alejarse.
"Esta-a bien" pero sus brazos fueron tomados y fue atraÃdo de nuevo contra Katara, que aún no lo miraba. Solo mantuvo esa posición, sin poder evitar mover su culo contra la polla del chico.
La adolescente se mordió el labio inferior por la dureza y tamaño de esa cosa que estaba golpeando su trasero, su curiosidad estaba creciendo al preguntarse.
¿Cómo era y que tan grande?
Nunca vio uno en su vida, al manos no de alguien que no sea un niño pequeño.
Ella era un adolescente en la flor de su juventud, sus hormonas se empezaron a alborotador por la situación actual, nunca estuvo con un chico antes que se acercará a su edad e intimará con ella.
Y ahora que tenÃa la oportunidad, no pudo evitar hacer su movimiento
"¡Katara-a!"
Naruto quedo rÃgido cuando la chica movió sus caderas contra las suyas, ella hizo que su maravilloso y suave culo se frotara contra su hombrÃa, que latÃa con ansias por ese movimiento tan atrevido.
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Icha Icha Avatar
FanfictionYo no soy el dueño de esta historia: Capítulos alternativos de la historia de "Una llegada inesperada" escrita por Elzerocrack, bajo la aprobación del autor estaré escribiendo una historia solo centrada en lemon Naruto teniendo relaciones con:Azula...
