Prologo Y Cap. 1

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Los personajes utilizados no son de mi propiedad, lo son de sus respectivos creadores; desde ya me limpio las manos sobre eso, ya que no soy tan bueno como para crear un anime como One Piece o Naruto.

Prologo.

La aldea de la hoja estaba en proceso de reconstrucción. Tras el devastador ataque de Pain, poco a poco todo volvía a la normalidad. Y en medio de ese renacer, un nombre destacaba por encima de todos.

Naruto Uzumaki, el héroe que salvó a todos.
Durante aquella batalla, Naruto no solo había protegido la aldea... también había descubierto la verdad sobre su padre.

Minato Namikaze.

Antes de desaparecer, el Cuarto Hokage le reveló la ubicación de antiguos pergaminos: técnicas suyas... y de Kushina. Desde entonces, Naruto se había dedicado a entrenar sin descanso.

El fuinjutsu era su principal objetivo.
Quería dominarlo... quería aprender el Hiraishin.
Sus clones de sombra practicaban constantemente, estudiando cada símbolo, cada fórmula.

Mientras tanto, él perfeccionaba su chakra de viento, y comenzaba a experimentar con el rayo y el agua, aunque aún le costaba controlarlos.
Pero la paz nunca dura demasiado.

Una nueva misión llegó.

Junto a Yamato, Sai y Sakura, Naruto fue enviado a las ruinas del antiguo reino de Roran. Un lugar olvidado... o al menos, eso creían.
Allí se encontraron con Mukade.

Un enemigo que manipulaba marionetas... y que buscaba algo mucho más peligroso: el poder de la Línea de Fuerza.
Todo ocurrió demasiado rápido.
Una luz.
Un pulso de energía.
Y luego... oscuridad.

...

Naruto abrió los ojos lentamente.
Todo a su alrededor eran ruinas.

—¿Dónde... estoy...?
Entonces la escuchó.
Una voz.

Suave. Hermosa. Casi hipnótica.
Giró la cabeza, siguiendo el sonido... hasta verla.
Una chica.

De su misma edad, con cabello rojo recogido en una cola. Su presencia contrastaba completamente con el entorno destruido. Era como si no perteneciera a ese lugar.

Naruto intentó acercarse.

—¡Oye, espera!
Pero en cuanto dio un paso...

Dos marionetas aparecieron frente a él.
Shurikens volaron en su dirección.
Naruto reaccionó al instante, sacando su kunai... pero, para su sorpresa, las armas cayeron al suelo sin hacerle daño. Las marionetas también colapsaron en pedazos al intentar atacarlo.

—¿Eh...?
Confundido, levantó la mirada.

La chica ya no estaba.

—Genial... —murmuró.
Sin perder tiempo, Naruto saltó hacia la salida.
Y entonces lo vio.

No eran ruinas.

Era una ciudad.
Una ciudad enorme, llena de edificios altos y tecnología desconocida.

—Esto... no puede ser Roran...
Antes de poder procesarlo, tres figuras voladoras se acercaron rápidamente.

Máquinas.

—Tsk...
Naruto lanzó un kunai a la distancia.
Un instante después...

Desapareció.

Un destello negro con toques anaranjados marcó su movimiento.
Apareció junto al kunai.

—Aún no es perfecto... pero funciona.
Mientras avanzaba con calma, uno de sus clones se encargaba de distraer a las máquinas.

Pero algo inesperado ocurrió.
El clon fue salvado.

Naruto en One PieceWhere stories live. Discover now