El sol se filtraba suavemente por las cortinas del apartamento, bañando la sala en un resplandor dorado. Kara estaba sentada en el sofá con una taza de café, mirando distraída la ciudad a través de la ventana. Por primera vez en mucho tiempo, no había alarmas ni catástrofes; solo tranquilidad. Un respiro que le parecía casi irreal después de todo lo vivido.
Cuando Alex y Nia llegaron con cajas de pizza y refrescos, el ambiente se llenó de risas y conversaciones ligeras. Kara sonreía, pero había algo en ella, una especie de nerviosismo que no pasaba desapercibido.
—A ver, hermanita —dijo Alex mientras servía una porción de pizza en un plato—. Esa cara de “quiero decir algo, pero no sé cómo” ya te la conozco demasiado bien. ¿Qué está pasando?
Kara bajó la mirada, jugando con la tapa de su vaso de soda.
—No es nada grave… es solo que… hay algo que necesito sacar de dentro.
Nia inclinó la cabeza con curiosidad.
—¿Es algo de trabajo? ¿O… de alguien?
Kara tragó saliva y respiró hondo antes de soltarlo.
—Es Lena.
El silencio se extendió unos segundos, hasta que Nia abrió los ojos con emoción y Alex arqueó una ceja, expectante.
—¿Qué pasa con Lena? —preguntó Alex con voz suave, aunque ya sospechaba la respuesta.
Kara se removió en el sofá, sonrojándose visiblemente.
—Creo que… estoy enamorada de ella.
Nia dio un pequeño salto de emoción.
—¡Lo sabía! ¡Siempre lo supe! ¿Han visto cómo se miran? Es como si hubiera un universo entero en esas miradas.
Kara se rió nerviosa, ocultando el rostro entre sus manos.
—No sé cómo pasó… o mejor dicho, creo que siempre estuvo ahí, solo que nunca me permití verlo. Con Lena me siento diferente… puedo ser yo misma. No la Supergirl, no la reportera… solo Kara. Y eso me asusta, pero al mismo tiempo me hace sentir tan viva.
Alex la observó con ternura, tocándole el hombro.
—Kara… mereces eso. Mereces sentirte completa. Si Lena es la persona que logra que brilles así… no lo dudes.
Kara levantó la vista, sus ojos azules brillando con alivio.
—¿Creen que ella… podría sentir lo mismo?
Nia sonrió con complicidad.
—Créeme, Kara, la manera en que te mira… no es solo amistad. Yo apuesto a que ella siente lo mismo y que está esperando que alguien dé el primer paso.
Kara suspiró, un poco más tranquila.
—Tal vez sea hora de arriesgarme.
Mientras tanto, en el apartamento de Lena, la noche avanzaba tranquila. Kelly estaba sentada frente a ella con una copa de vino, escuchándola con esa calma natural que siempre inspiraba confianza. Lena giraba distraídamente el tallo de su copa entre los dedos, con la mente muy lejos de la conversación cotidiana.
—Tienes algo en la cabeza, Lena —comentó Kelly con una sonrisa ligera—. Y no parece ser trabajo.
Lena soltó una risa suave, casi irónica.
—Trabajo siempre tengo… pero no. Esta vez no es eso. Es… Kara.
Kelly arqueó una ceja, interesada.
—Kara, ¿eh?
Lena suspiró y apoyó la copa en la mesa.
—No sé cómo lo hace, pero siempre está en mi mente. Después de todo lo que hemos pasado… secretos, errores, reconciliaciones… pensé que lo que sentía desaparecería. Pero no. Es más fuerte. Estoy enamorada de ella, Kelly. Y no sé qué hacer con eso.
Kelly se inclinó hacia adelante, su expresión llena de comprensión.
—¿Y qué te da miedo?
—Perderla —respondió Lena sin dudar—. Si se lo digo y no siente lo mismo… corro el riesgo de arruinar lo que tenemos ahora. Nuestra amistad es lo más valioso que he logrado en mucho tiempo, no quiero destruirlo.
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SUPERGIRL (Temporada 7) supercorp
FanfictionUna nueva amenaza emerge desde las sombras, poniendo a prueba a Kara y sus aliados como nunca antes. Con secretos por descubrir y un enemigo cuyo poder desafía todo lo conocido, la paz que creían tener se convierte en un campo de incertidumbre y pel...
