Hanni estaba llegando a su casa, su cara sólo podría demostrar tristeza y sus ojos estaban tan hinchados que a apenas podía ver con claridad. En sus manos tenía una pequeña caja con chocolates que ella misma había hecho para el chico que le gustaba.
Park Sunghoon.
Aquél chico no era nada más y nada menos que su mejor amigo, para Hanni él era el chico más perfecto del mundo. No sabe cómo y cuándo sus sentimientos a su mejor amigo dejaron de ser sólo de amistad y volverse en algo más, de hecho, no sabía ni cómo sentirse al respecto sobre aquéllos sentimientos románticos. Podría decirse que tal vez podría ser ¿incomodidad? No sabía bien cómo describirlo en palabras, pero lo que sí sabía era que era mucho más que sólo una amistad.
Hanni llegó a su hogar, abrió la puerta con muy pocas ganas mientras quitaba sus zapatos por educación. Saludo a su madre con una reverencia sin decir ni una sola palabra y subió a su habitación. Sentía una sensación extraña en su pecho, tal vez era tristeza y dolor mezclados, o tal vez era arrepentimiento de haber gastado tanto en hacer esos ridículos chocolates.
Suspiro profundo y se acostó en su cama mirando al techo sin un punto específico, simplemente no sabía cómo reaccionar ante lo que sus ojos habían visto. Después de unos segundos estando así unas pequeñas lágrimas empezaron a salir sin que ella se diera cuenta, estaba demasiado triste cómo para aguantar aquéllas molestas lágrimas.
"¿Por qué no puedo ser yo?" "¿Acaso no soy tan linda para él?" Aquéllas preguntas invadían la cabeza de Pham en ese momento, no podía entender el por qué de las cosas, era algo ridículo pero, no podía comprender el por que las cosas no salieron bien y el por qué justo en ese momento donde estuvo pensando demasiado en hacerlo.
Ese día Hanni había salido más temprano de lo habitual de su trabajo debido a que le habían dado hora libre, algo dentro de ella le decía que hoy iba a ser el día. El día en el que por fin le diría sus sentimientos a su mejor amigo ¿Estaba nerviosa? Claramente sí, pero Hanni siempre fue alguien que trata de no guardar por tanto tiempo sus sentimientos, aunque fuera difícil ella siempre suele decirlo tarde o temprano.
Y ese día era hoy.
Pensó en hacer unos chocolates con una carta improvisada de las cosas que sentía por él, demasiado romántico incluso para ella misma, pero no le importaba. Estaba pensando en poner la carta allí o simplemente dejar que su bella mente decida lo qué decir en ese momento, pero conociéndose seguramente se trabe todo al hablar.
Finalmente terminó de hacer aquellos chocolates, limpió rápidamente al ver la hora que era "5:47pm" faltaba muy poco para que Sunghoon saliera de su trabajo de medio tiempo en la cafetería. Suspiro hondo antes de poner su pie afuera de su casa y empezar este pequeño pero gran viaje a la cafetería, cada paso que daba sus piernas temblaban levemente por el miedo y ansiedad que sentía.
¿Realmente quiero hacerlo?
Esa pregunta y un millón más pasaban por la mente de Hanni en ese momento, sentía que en cualquier momento se iba a dar la vuelva he iba a correr a su casa sin decirle ni una sola palabra. Pero sabía que aunque sus pensamientos negativos se apoderaran de su mente no iba a dejar que ganen.
El camino parecía eterno, pero cuando menos se lo esperaba ya faltaba sólo una cuadra para llegar a donde su mejor amigo, para ser sinceros Hanni quería llamarlo de todas formas menos "Mejor Amigo" ya qué, a pesar de qué son mejores amigos, ella realmente quería que Sunghoon fuera algo más, mucho más.
Giró hacia la derecha mientras de vez en cuando abría la caja para ver si todo estaba en orden y para su suerte el día estaba algo nublado así que no corría con el riesgo de que los chocolates de derritieran. Siguió caminando, sólo faltaba cruzar la calle para quedar al frente de la cafetería, eso estaba apuntó de hacer. Pero, una voz la detuvo.
Era la voz de una mujer.
Hanni se quedó paralizada por unos segundos viendo cómo aquella mujer se acercó a Sunghoon, mientras él estaba limpiando las mesas afuera de la cafetería. Su rostro no mostró ninguna reacción y sus piernas tampoco, simplemente se quedó paralizada allí.
"¡Sunghoon! Amor, te extrañe muchísimo." comentó aquélla mujer acercándose a el contrario y depositando un beso en sus labios.
¿Acaso escucho bien?
Sin darse cuenta hanni dejó caer aquélla caja, haciendo que los chocolates tengan contacto con el suelo de la ciudad. estaban tan sorprendida que se había olvidado que tenía que cruzar la calle en ese mismo momento.
─ Kazuha, cielo, te extrañe muchísimo más. ¿Por qué no me dijiste que venías? Estoy muy feliz. ─ la voz de Sunghoon se escuchó desde lejos y con ella una sonrisa.
Él sonrió.
Hanni apretó sus labios con fuerza mientras hacia su mayor esfuerzo para no llorar, pero era algo simplemente imposible. Aquélla imagen de ellos besándose y diciendo cosas lindas era algo que jamás podría borrar de su mente incluso aunque lo deseará, después de unos largos segundos cayó en la realidad y se agachó para levantar los chocolates y la caja. El clima empezó a volverse frío y oscuro, haciendo que desde lo lejos Hanni viera cómo Sunghoon, él chico con el que estuvo enamorada de tanto tiempo se fuera con esa chica, en vez de ella.
Después de llorar cómo una desquiciada en su habitación decidió salir ¿Tenia ganas? No, pero justo Danielle, su mejor amiga, la invito a tomar unos tragos de Soju y no podía negarse, dicen qué el alcohol ayuda para los dolores de amores fallidos.
¿Por qué no ir?
─ Ese es un maldito idiota.
Danielle se cruzó de brazos mientras frunciaba el ceño al escuchar lo que su amiga le decía.
─ Tal vez, igual...─Suspiro.─ Supongo que es lo mejor, no quería perder su amistad.
Un pequeño puchero se puso en los labios de la pelinegra mientras miraba el vaso con Soju, trataba de ser positiva pero, ¿Quién sería positivo viendo esa situación? Era algo ridículo, aún que le cueste no podía sólo fingir y sonreír cómo si nada hubiera pasado.
─ No te preocupes, Hanni. Sabes que hay miles de personas en el mundo. ─ Comentó tratando de animarla ─ No dejes que ese estúpido te haga sentir mal.
─ Pero él para mí era todo.
a veces siente que tal vez jamás se enamoró tanto de alguien cómo de Sunghoon, Digamos que para ella, él sería su tipo ideal. Alguien lindo, amable, cariñoso y, en su mente, él sería el novio perfecto. Pero bueno, ahora sería él perfecto para otra chica.
No toleraba para nada el alcohol, nunca fue alguien que pueda beber más de dos botellas de Soju la misma noche. Pero ese día bebió tanto que ya perdió la cuenta y eso se pudo notar esa noche. Danielle se había ido a su cita con un chico que conoció en el mismo bar donde estaban, desde que tiene memoria su amiga siempre fue muy popular entre los hombres incluso entre mujeres, tanto en Corea Del Sur cómo en Australia siempre solía llamar mucho la atención en cualquier lugar.
Salió del bar bastante borracha, aunque ella no lo quería aceptar para nada. camino sin rumbo alguno, sólo mirando el cielo lo cual esa noche por alguna razón estaba con muchas estrellas. Amaba tanto las estrellas qué cuando era tan solo una niña de diez años su regalo de cumpleaños fue un telescopio que jamás dejó de usarlo hasta que se rompió, pero... En su mente todavía tenía recuerdos de Sunghoon y ella viendo las estrellas, aunque tratará de olvidarse del chico no paraba de salir en su cabeza, no dejaba de relacionar cualquier recuerdo tonto con él, era una tortura.
Hanni estaba tan alcoholizada y navegando en sus pensamientos que no se percató que todo este tiempo estuvo caminando en medio de la calle en donde pasaban demasiados autos. Incluso el sonido de las bocinas no podían sacarla de las cosas que sucedían en su mente, era cómo si todo estuviera nublado.
Y, cuando menos se lo esperaba, un auto blanco estaba apunto de pasar por donde estaba ella, a tan solo unos centímetros de que pudiera atropellarla. Era cuestión de segundos de que algo grave pasará, ¿Qué estaba haciendo en la mitad de la calle?
YOU ARE READING
Miss Next Door! | bbangsaz
RomanceHanni Pham estaba enamorada de su mejor amigo desde hace años, sin embargo él ya había conseguido a alguien más. Destrozada decidió empezar una nueva vida mudándose a un departamento por primera vez, sin saber que en ese mismo lugar vivía Kim Minji...
