Cuando Shadow recibe una alerta sospechosa en una vieja base de Eggman, no espera encontrar más que chatarra y polvo. Pero lo que aparece está muy lejos de eso: tecnología fuera de lugar, enemigos con mejoras que no deberían existir y una brecha en...
¡Hola a todos!, ¿cómo los trata la vida, muchachos?
Ahora que estamos, me tomaré la libertad de aclarar algunas cosas. Algo necesario, eso creo. Como primer punto:
🪻✨ Se hace referencia a algunos juegos, series y cómics del universo de Sonic. Me encanta esta idea y se me hizo inevitable no juntar algunos universos en uno solo, así que estará lleno de referencias. Además de eso, alteré cosas del canon para mi conveniencia así que puede que vean muchos cambios un tanto peculiares.
🪻✨ Datos del canon modificados. Sep, lo mencioné brevemente, pero para aclarar esto de manera más específica: Si bien hay algunas referencias a series, juegos, cómics, etc, no los sigo como realmente son. Por lo tanto los acontecimientos, lugares, edad de los personajes y más son adaptados para la conveniencia de esta historia, bueno, fanfic.
🪻✨En este fic, Sonic es trans. Así que si no te gusta o te parece incómodo, eres libre de buscar otro fic para leer. Evitemos pasar un bad time, no quisiera malos comentarios.
¡Por ahora eso es todo, tal vez agregue algunas advertencias mientras voy actualizando! 🦔
Ops! Esta imagem não segue nossas diretrizes de conteúdo. Para continuar a publicação, tente removê-la ou carregar outra.
ꨄ︎ ︶ ୨🍢୧ ︶ꨄ︎
I - "Entre llamados y espadas" Shadow Pov. ꨄ︎ ︶ ୨🍢୧ ︶ꨄ︎
He despertado en mundos extraños antes. He combatido en dimensiones que desafían la lógica, retado a entidades más allá del tiempo y la memoria. Pero esto... esto es diferente. No es solo el lugar lo que se siente ajeno. Es mi cuerpo. Es mi mente.
La niebla que envuelve el páramo es densa, casi táctil, como si el mundo se negara a mostrarse por completo. Bajo mis airshoes, el terreno cruje, reseco en unas partes, encharcado en otras. Avanzo en silencio. No hay señales de vida, solo un viento áspero que arrastra hojas marchitas y ecos que no provienen de nada.
Colinas suaves y árboles retorcidos dibujan un paisaje que parece arrancado de un sueño antiguo. El cielo está teñido de gris perpetuo, y no importa cuántas horas pasen, no hay amanecer. No hay ocaso. Solo ese tono opaco que se clava en los ojos y en el alma.
Llevo caminando... no sé cuánto. Mi sentido del tiempo está distorsionado. Todo este mundo parece una ilusión detenida, una burbuja sin lógica ni compás. Pero la energía del caos... está aquí. La siento vibrar. Difusa. Antigua. Pero innegable.
Saco mi comunicador, lo activo con un leve toque.
—Rouge. Omega. ¿Me escuchan?
Estática. Un pitido débil. Luego nada. Un chisporroteo final y la pantalla se apaga. No me sorprende. Este mundo no tiene señales, ni rastro de tecnología. Lo único que funciona aquí es lo instintivo. Lo brutal.
Suspiro con fastidio y aprieto el aparato hasta casi romperlo.
—Están bien. Tienen que estarlo.
Comienzo a caminar de nuevo, cruzando un bosque cuya vegetación parece detenida en una estación que nunca cambiará. No hay animales. No hay insectos. Solo el crujido de las ramas y el sonido de mi propia respiración.