Beomgyu se había guardado durante toda la preparatoria... para Yeonjun. No sabía cómo lograr que Yeonjun dejara de verlo como un irritante niño que lo seguía y empezara a verlo como un hombre.

Beomgyu levantó la vista cuando la campana sobre la puerta sonó. La puerta se abrió, dejando entrar una ráfaga de aire húmedo y a Jungkook, el caliente chico de cabello oscuro que trabajaba en el taller mecánico de al lado. Usaba el traje
sucio y tenía una mancha de grasa en uno de sus altos pómulos, pero de alguna manera funcionaba para él. Y él lo sabía. Él le dio a Beomgyu una sonrisa arrogante mientras caminaba hacia el mostrador y se inclinó hacia el espacio personal de Beomgyu.

—Hola, hermoso. ¿Tu abuelo está adentro?

Beomgyu negó con la cabeza. —No. Él y MawMaw están dando un paseo por la ciudad. ¿Qué es lo que necesitas?

La sonrisa de Jungkook se amplió. —Nada de nada. Sólo quería saber si estábamos solos.

—¿Y por qué quieres estar a solas conmigo? —Beomgyu le preguntó con una sonrisa suave. Jungkook siempre lo ponía extra tenso, pero era divertido coquetear con él y de forma periódica ayudaba a Beomgyu a pasar el tiempo mientras todos estaban fuera de la tienda. Sin las visitas ocasionales de Jungkook, Beomgyu estaba seguro de que ya se hubiera vuelto loco. Había decidido que cuando viniera a trabajar con su abuelo el próximo verano, iba a insistir para que les permitiera llevar a algunos de los tours en kayak o al menos actuar como guía de pesca con mosca.

Estaba cansado de estar atrapado detrás del
mostrador esperando que las personas entraran o atendiendo el teléfono durante todo el día.

Jungkook se acercó y pasó un dedo por el dorso de la mano de Beomgyu . —Oh, yo podría pensar en algunas razones...

Beomgyu sonrió. —¿Podrías ahora? ¿Compartirás algunas de esas razones conmigo?

Jungkook pasó la lengua por los labios y dobló el dedo indicándole a Beomgyu que se acercara.

—Ven aquí.

Beomgyu hizo lo suyo, inclinándose hacia adelante hasta que pudo sentir el roce de la incipiente barba de Jungkook en su mejilla y el aire caliente sobre la oreja. Esperaba que Jungkook le murmurara algo sugestivo, pero en lugar de eso, Jungkook mordisqueó el lóbulo de la oreja, lo suficientemente fuerte como para arder. Beomgyu se estremeció ligeramente y comenzó a alejarse, pero la mano de Jungkook se acercó para agarrarlo de la parte posterior de la cabeza y mantenerlo en su lugar.

—Podría chuparte —murmuró Jungkook, sus dedos jugando con el cabello corto en la nuca de Beomgyu .—. Podríamos entrar en la trastienda. Me pongo de rodillas, te tomo en mi boca...

Beomgyu tembló. Nunca había ido más lejos de una masturbación con nadie. La idea de Jungkook de rodillas delante de él con esa boca arrogante envolviéndose alrededor de su pene
era sexy como el infierno, sobre todo cuando ocurriría en la parte trasera de la tienda con la amenaza de ser descubiertos. Sin embargo, no era nada en comparación con todas las fantasías
extravagantes que había tenido con Yeonjun durante años.

Tenía suficientes para llenar un libro del tamaño de la Guerra y la Paz. Y si él tomaba la imagen mental de Jungkook y la remplazaba con Yeonjun —santa mierda.

Ahora estaba más allá que caliente y ni siquiera estaba seguro de que hubiera una palabra para eso.

—Te chuparía duro —continuó Jungkook, acariciando la suave piel justo detrás de la oreja de Beomgyu —. Explotaría tu jodida mente.

—Tan bueno como suena —dijo Beomgyu cuando empezó a pensar de nuevo, con la voz un poco más ronca de lo habitual—. Yo...

Se interrumpió cuando el timbre sonó de nuevo. La puerta se abrió con fuerza suficiente como para golpearse contra la pared. Yeonjun estaba en el umbral, y la expresión de su rostro era una que Beomgyu nunca había visto antes, de ira con algo más oscuro por debajo, algo que Beomgyu no quería reconocer, aunque la vista de eso envió a su estómago a toda velocidad hacia sus pies.

—Perdón por la interrupción —dijo Yeonjun con frialdad—. Pero tu abuelo acaba de llegar al estacionamiento. No me gustaría que entrara y se encontrara con... lo que sea que ustedes dos estaban haciendo.

—Oh, nosotros no... —Beomgyu comenzó, pero Yeonjun, aparentemente, no quería oír, o no le importaba lo que tuviera que decir. Se dio la vuelta y se alejó, la furia irradiando de la rigidez de sus hombros a la rigidez de su columna.

Beomgyu tragó fuerte, dividido entre ir tras Yeonjun y decir algo para aliviar la repentina tensión que había dejado atrás. Abrió la boca y vio a Jungkook, pero la sonrisa en el rostro del otro hombre atrapó su aliento por la sorpresa.

Era tan retorcida y fría que la mancha de grasa en su mejilla no la escondió. El shock de verla hizo que Beomgyu inconscientemente diera un paso hacia atrás.

Al segundo siguiente la sonrisa había desaparecido, remplazada por la familiar sonrisa arrogante de Jungkook. Pero Beomgyu sabía que no la había imaginado. También sabía que él no quería tener nada que ver con alguien que podría tener una expresión tan maliciosa en un segundo y al siguiente una feliz y cínica.

Sobre todo porque, a juzgar por la reacción de Yeonjun a Jungkook, había cierta mala sangre allí. Teniendo en cuenta lo relajado que Yeonjun normalmente era, algo tenía que haber pasado entre ellos dos. A Yeonjun no le desagradaba la gente sin una buena razón.

A medida que el sonido de las voces se acercaba a la entrada de la tienda, la sonrisa de Jungkook cambió a arrepentida.

—Quizás la próxima vez, ¿verdad?

Antes de que Beomgyu pudiera contestar, Jungkook le guiñó un ojo y vio hacia la puerta, saludando a los abuelos de Beomgyu cuando entraron. Unos minutos más tarde, se despidió y se fue. Beomgyu se movió a las ventanas de vidrio al frente de la tienda y observó a Jungkook cruzar el estacionamiento de grava, solo medio escuchando la conversación que sus abuelos tenían a su espalda.

Se preguntó qué había sucedido entre Jungkook y Yeonjun.

El hermano de Beomgyu era el que tenía el carácter fuerte. Yeonjun era mucho más tranquilo. Beomgyu lo había visto enojado solo un puñado de veces, pero nunca tan furioso como había estado hoy. Y no podría ser algo parecido a los celos, no después de lo bien que le había salido a Beomgyu su propuesta esta tarde. No, algo importante tuvo que haber pasado entre esos dos, y Beomgyu estaba dispuesto a apostar que Soobin sabía lo que era.

De un modo u otro, iba a averiguarlo.


































Pensé en traerles una historia más relajada y ligera por navidad🙈

Como es corta, tal vez suba todos los capítulos hoy, depende de si les gusta.

Esperando por ti | YeongyuWhere stories live. Discover now