Prólogo

3 2 0
                                        


Y he aquí, una noche oscura, fría y lluviosa, haciendo el trabajo sucio, como siempre...

El aire estaba cargado de tensión, cada gota de lluvia que golpeaba el pavimento parecía sincronizada con los latidos de nuestros corazones. 

Estábamos escondidos, esperando que la presa cayera en nuestra trampa pero... los minutos pasaban, y la incertidumbre creció, de pronto, un ruido interrumpió el silencio; algo o alguien se había movido.

¿Lo habíamos logrado? Eso creíamos. Sin embargo, nadie nos advirtió que esa noche marcaría el principio de nuestra perdición...

PECADORESWhere stories live. Discover now