Me encontraba de camino al MetLife stadium, y mis manos sudorosas apretaban el volante con nerviosismo mientras intentaba tararear alguna canción de The Marías que sonaba en los altavoces de mi coche. Era mi primer trabajo como fotógrafo para el fútbol americano profesional, y no había recibido mucha anticipación que digamos. El correo electrónico que había recibido por parte del staff de los New York Jets resaltaba entre mis favoritos. Al parecer mis fotografías de la primera división en fútbol americano universitario habían resaltado en mi portafolio pero no habían decidido contratarme debido a que tenían personal suficiente.
Para mi suerte, o no, una de las fotógrafas había renunciado por causas desconocidas hace unas semanas, y aunque había alcanzado a escuchar por parte de un par de compañeros que se debía a una indebida relación con uno de los jugadores, decidí no opinar debido a que no era quién para juzgar a la chica quien no había entrado en mucho detalle sobre su renuncia. Aun así el hecho de que la prensa se haya visto involucrada cubriendo semejantes noticias, de por sí daba mucho de qué hablar.
El trafico de New Jersey era insoportable un domingo aún si eran solo las 10 de la mañana - era mucho peor en dias de semana- y el hecho de que muchos fans se encontraban de camino al partido programado para la 1 de la tarde de hoy no ayudaba mucho. Al llegar me dirigí a la oficina indicada para mí "entrevista" ya que no tenían más opciones que contratarme el mismo día. Luego de dos toques la puerta se abrió de par en par dejando ver a un joven azabache y 3 otras personas, quienes suponía eran los jefes de producción del MetLife.
—¿Taehyung?— preguntó el joven, a lo cual asenti con una sonrisa —Pasa pasa, soy Owen, te ayudaré mientras te acostumbras a trabajar con nuestro equipo— Al escuchar esto procedí a entrar a la habitación, y pude ver como las otras tres personas se levantaban para sacudir mi mano e irse, así sin más.
—Buenos días, ¿Cómo se encuentran?— saludé cordialmente, a lo que ellos se presentaron como Edward, Lorraine y Mario para luego salir de la habitación con prisa, no sin antes dejar una hoja de papel y un lapicero de color azul. Odiaba con fervor escribir con tinta azul, pero la gente en este estado parecia amarla, nunca lo entendí —Oye Owen, ¿y es que no me van a entrevistar?
—Mira muchacho— respondió con un suspiro— te necesitamos hoy más que nunca, no hay tiempo para esas marranadas de entrevistas, ¡solo firma! Resolveré cualquier duda en lo que caminamos hacia el campo —con prisa se dispuso a empujar el lapicero con la maldita tinta azul, a lo que me dispuse a firmar el contrato chistando por lo bajo y sin leer lo que estaba aceptando con mi nombre escrito en mayúsculas sobre aquella línea punteada.
Tal vez ese fue el peor error que cometí en toda mi vida.
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He vuelto, pequeño acto de presencia antes de volver a desaparecer por otros seis años :)
*las correcciones vendrán en estos meses de invierno luego de que acabe este semestre que me tiene aturdida
*todo en esta historia va a ser una revoltura de cosas reales y pura imaginación mía porque vivo con la realidad alterada, al fin y al cabo es mi cerebro y si me da la gana de alterar hechos reales con hechos imaginarios quien me lo impide
*me inspiró el hecho de que fui al juego de los jets hoy y perdieron los malparidos pero ahí estaba yo imaginando que podía escribir sobre esa experiencia
Chao
—vlaiaskii
