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Tiempo atrás...

Un pelinegro se encontraba llorando bajo una mesa, su mamá había preparado un rico desayuno para que comiera en el receso, pero un niño se lo había arrebatado empujándolo y pegándole junto a sus amigos. A sus 5 años ya sabía lo injusta que era la vida.

Al alzar su mirada vio a un niño rubio que le extendía la mano con una sonrisa pequeña. Sus grandes ojos miraron al rubiecito con curiosidad y tomo la mano para salir de la mesa.

-¿Por qué lloras conejito?

Jungkook se ruborizo y bajo la mirada limpiando sus moquitos con su papelito que tenía en su mano.

-Me-e quitaron mi comida-a. - hipo un poco y miro de reojo al niño.

-¿Quiénes fueron? - puso sus brazos en cada lado como jarra con su ceño tiernamente fruncido.

- Fue ese niño que está cerca de la fuente. - señalo al niño con cabello rojizo.

-No te preocupes conejito, te prometo que no volverá a pasar.

Jungkook vio como el rubio fue directo al niño pelirrojo, no supo que se dijeron hasta que vio a su agresor junto con sus secuaces ser empujados a la fuente, el rubio regreso corriendo en su dirección para tomar su mano y huir hacia un salón.

-¿Qué paso? - preguntó desconcertado.

- Solo le daba una lección, pero si no quiero que mi madre me castigue era mejor que nadie viera que fui yo. - suspiro y volteo hacia el pelinegro - ¿Cómo te llamas conejito?

-Jungkook, Jeon Jungkook, ¿y tú? - mordió su labio inferior con nerviosismo, su mirada lo hacía ruborizarse.

-Jimin, Park Jimin. ¿Eres nuevo?, no recuerdo tu cara. - Jungkook asintió - ¿Cuántos años tienes?, tal vez vayas en mi salón.

-Tengo 5, ¿y tú?

-Tengo 7, así que yo estoy en los salones de primaria.

El pelinegro hubiera querido que fuera su compañero, desafortunadamente el apenas había entrado en tercero de preescolar.

-¿Qué hacen aquí? - Jungkook se abrazó al torso de Jimin escondiendo su cara en el pecho del rubio.

-Lo siento profesora, es que Kookie estaba triste y quise traerlo para darle un chocolate que mi mamá hizo.

La maestra suspiro, Jimin le dio su dulce a Jungkook prometiendo verlo en el receso, el pelinegro le dio la sonrisa más tierna y linda que Jimin haya visto, definitivamente su forma de sonreír le recordaba a un tierno conejito, Jungkook abrazo al rubio sintiendo su corazoncito latir con rapidez, la maestra sonrió con ternura.

Desde ese momento se veían con frecuencia en los recesos y descubrieron que vivían uno al lado del otro

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Desde ese momento se veían con frecuencia en los recesos y descubrieron que vivían uno al lado del otro. Pero al ser haciendas grandes, no pudieron encontrarse o ser presentados con anterioridad.

Ranchman (Kookmin)Stories to obsess over. Discover now