Capítulo único

37 0 0
                                        

...

Hace ya algunas semanas que no puedo evitar que suceda esto. Me está volviendo loca, y lo peor... ¡A mí me gusta! No sé cómo fue que todo dió un giro tan inesperado, pero lo hizo. Y es que desde hace un tiempo cierto chico lindo llega a mi habitación antes de la medianoche, solo para verme y estar conmigo. Es todo un sueño... pero a veces, se vuelve un poco fastidioso. No me malinterpretes, es genial tener a alguien que te quiere, te desea y te hace ver estrellas noche tras noche. Pero a veces una chica quiere descansar, solo ver una película o solo tener una charla casual, también resulta reconfortante después de un largo día de esa dura vida universitaria, pues no todo es sexo en la vida, pero a veces los hombres no piensan en otra cosa una vez que ven la oportunidad.

Pero no te creas, tampoco soy tan cruel, no me siento cómoda al decirle algo como "Hey, hoy nada de meterme mano, ¿ok?" Ni hablar. Una mujer tiene sus métodos para hacer llegar el mensaje sin decir ni una palabra, y él conoce bien los míos.

Y así sin más, toca a mi ventana justo cuando dan las 11 en punto. Abro y recibo un beso queriéndome decir "Hola". Las horas transcurren como es la costumbre, entre charlas, chistes, risas y jugueteos. No podía ser más feliz que en esos momentos cuando me reía junto a él, siempre parecía que el tiempo se congelaba para los dos. Era una experiencia maravillosa. Pero como siempre, se acercaba la hora de dormir y hoy era uno de esos días en los que solo quería dormir y nada más. Me levanté del mueble donde estábamos sentados y fui a mi closet, se allí saqué un pijama de camisa y pantalón largo muy holgados. Él colocó esa expresión de "Ok... entiendo la indirecta", yo sonreí con un poco de burla, pues me hacía gracia el cómo podíamos saber lo que estaba pensando el otro sin si quiera decir nada. Solo me pondría el pijama para tener una noche de sueño reparadora.

...

Ahí estaba de nuevo. ¡Otra vez! Ese estúpido pijama que tanto odio y ella sonriendo tan descaradamente... "ok... entiendo la indirecta" pensé, para después poner mi mejor cara de pocos amigos. Odiaba ese pijama. No sé cuando empecé a entender sus indirectas, pero es casi como si supiéramos lo que el otro piensa. Y así sin más comienza a desvestirse en frente de mí para ponerse el pijama de "dormir". Ese maldito pijama. Pieza por pieza, cada una cayendo al suelo, deslizándose por su piel morena tan delicada... tan suave... tan tentadora... MALDITA SEA.

No, esto no se quedaría así. No me lo iba a hacer otra vez.

Soy un hombre, soy de carne y hueso, no soy de hierro o piedra. Tengo límites y mi límite era ese estúpido pijama. Esta vez sería yo quien hiciera llegar el mensaje. Y MI mensaje era de PROTESTA.

Sin pensarlo dos veces, me lancé contra esa cosa horrible. Quitándoselo de las manos antes de que pudiera apenas colocarse el primer brazo. Ella hizo un gesto de protesta, el cual ignoré. Sonreí de manera burlona mientras lanzaba esa cosa a otra parte, ella intentó agacharse para agarrarlo, pero no la iba a dejar, así que la tomé de las manos y la atraje hacia mí. Sintiendo sus senos pegarse a mi torso, su aliento cerca de mis labios, sus caderas encajando con las mías y sus ojos destellantes llenos de furia e indignación.

Era hermosa... esa noche no íbamos a dormir, ella era toda mía.

...

¡No puede ser! Eso no salió como esperaba. Ahora sí que estaba bien loco. Tratarme así con tanta rudeza. ¿Creía que le quedaba sexy? Pues... maldita sea, sí le quedaba muy sexy. Maldigo a las hormonas. ¡Pero eso no le quitaba lo grosero! ¡¿Cómo se atrevía?!

Aunque...esos ojos... esa sonrisa burlona que tanto odio, y a la vez que le quedaba tan descaradamente bien... Dios, esos fuertes brazos que me sostenían...

Al demonio el cansancio. Sé que me arrepentiré más tarde, pero esta noche no pienso dormir.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Jul 25, 2024 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

DormirWhere stories live. Discover now