1.- El Hongo

210 17 4
                                        

Relativamente estaba siendo un día normal. Regresaba a mi casa luego de hacer la compra, con la bolsa en la mano y observando todo lo que me rodeaba. No cuestioné nada hasta que cruzando una calle, me fijé en que estaba el enano bostero haciendo un asado en medio de la calle. Increíblemente, no desperté de inmediato, por lo que me di cuenta que estaba soñando. O bueno, eso quería creer, ya que si no estaría completamente decepcionado de mí mismo por no haberle pedido una foto.

Ya que descubrí que estaba en un sueño lúcido, decidí continuar mi camino intentando imaginar cosas para que aparezcan, pero por alguna razón ninguna funcionaba. Quizás entiendo mal el concepto de sueño lúcido, pero genuinamente me desilusioné. En lo que pasaba el tiempo intentando imaginar cosas, me fijé en que me encontraba a pocas cuadras de mi casa. Supuse que me despertaría al llegar, hasta que comencé a escuchar a mucha gente.

No tengo idea de porqué, veía a muchísimas personas reunida en una calle, pero ninguna se movía a pesar de que no estaba pasando nada y mucho menos había tránsito que impidiera el paso. Llegué a la esquina y por alguna razón sentí que tuve que parar ahí mismo. Sin poder avanzar, analicé mi alrededor, notando que a mi lado había una chica bastante peculiar. Tenía un cabello café largo y bonito, y unos anillos en los dedos de corazones muy llamativos.

De un momento para el otro, noté como si el mundo empezara a funcionar luego de que se pausara el tiempo, y la chica de la cual me fijé se puso a caminar como si no hubiese peligro, siendo que se acercaba un auto bastante rápido. No tenía idea porqué, pero no pareciese alguien que quisiera morir, o no me dio la impresión, pero tampoco escuchaba a nadie. Pensé en intentar hacerme el héroe, pero apenas di un paso me dio miedo. En ese lapso de tiempo, un chico saltó para salvarla, empujándola de la trayectoria del auto. El problema fue, que el auto volteó hacia mí.

Y ahora, estoy en un lugar muy raro y que no huele muy bien. Está frío, parece una cueva, me duele muchísimo el cuerpo, pero a la vez siento que no me pasó nada. Lo último que recuerdo fue haber sido atropellado, pero no recuerdo la sensación ni lo que sucedió luego de eso, como si hubiese muerto instantáneamente. En frente de mí, una entrada que al parecer lleva a un bosque, de alguna manera terminé aquí, con una chica albina brillante observándome.

No me atreví a decir ninguna palabra, pues me intimidaba una mujer albina que apenas podía contemplar porque brillaba muchísimo, me daba vibras de una diosa. Ella solo me observaba, hasta que comencé a oír a una persona hablando mientras se acercaba al lugar. La chica albina me sonrió y desapareció, llevándose con ella toda la luz del lugar dejándolo bastante más oscuro.

Pasaron unos segundos hasta que pude ponerle cara a la voz. Era una chica peliverde con coletas, una ropa bastante más grande que ella y maltratada de color café, y pantalones del mismo estilo igualmente maltratados. En sus manos, llevaba lo que parecía ser un slime celeste, con el cual supongo que estaba hablando.

Ella se quedó viéndome un momento, y yo le devolví la mirada. Noté que ella tenía ojos verdes claros como su pelo, pero sinceramente no fue lo que pensaba mientras la veía. Estaba cuestionándome muchísimas cosas en ese mismo momento, no entiendo qué está pasando, no sabía si seguía siendo un sueño o algo así. El slime se parecía a algo que había visto y la peliverde parecía Hatsune Miku versión moco o algo así, ni idea. Pero perfectamente son cosas que podría hacer mi imaginación, por lo que en el rato en el que ella me miraba y no decía nada, pensé todo eso.

—¿H-Hola?- Escuché salir de su boca. La noté sorprendida aún, pero no parecía reaccionar mal.

—Hola...- Dije, un poco en voz baja, intentando levantarme sin conseguirlo debido a que todavía me encontraba adolorido.

Al mínimo movimiento, la chica me apuntó con una espada de madera.

—¡E-Espera! ¡No tengo ninguna intención de hacer algo malo, te juro, no tengo idea de cómo acabé aquí o quién eres o qué está pasando...!- No dudé ni siquiera un momento en rogar por mi vida.

KinokodearuWhere stories live. Discover now