Ayer cuando abrí mi armario para vestirme descubrí que era mágico y que podría viajar al lugar que quisiera y ver allí a la persona que quisiera con solo pensarlo así que decidí ir a los lugares que siempre había querido conocer. Por un momento pensé en ir a todos a la vez, pero, creí que para disfrutar cada uno de esos sitios, estaría en ellos un día y luego volvería.
.
.
.
.
Hoy me encuentro enfrente de este objeto preparada para irme a mi primer destino el cual sería Tokyo ubicado en Japón, ingreso a este y me imagino únicamente el lugar, por ahora quería estar sola sin ninguna otra persona, cierro mis ojos y siento que el objeto se empieza a mover. De un momento para otro este se detiene,abro mis ojos, me acerco a la puerta y la empujó; apenas salgo me doy cuenta que estaba en un cuarto, muy similar a mi habitación, no le prestó mucha atención a esto ya que solo venía a conocer. Salgo del cuarto el cual parecía un mini apartamento, y sí, lo era, ya que este no era el único que había, alrededor se encontraban muchos más, veo que hay unas escaleras que indicaban la salida, me dirijo a ellas y en unos minutos ya me encontraba recorriendo esas hermosas calles sin rumbo fijo.
Al terminar vuelvo a ese pequeño conjunto de mini apartamentos con un montón de bolsas en los brazos. Ingreso a mi cuarto y entro al armario haciendo el mismo procedimiento de antes pero con la diferencia de que está vez no pasaba nada, estaba confundida, pensé que lo había hecho mal, así que decidí repetir lo que acababa de hacer pero daba el mismo resultado: nada.
Llebaba como media hora pensando que hacer, pero no se me ocurría nada, me tiró a la cama y para poder relajarme, duermo un rato.
Cuando me levanto, veo el reloj que había al lado de mi cama, eran las 3 a.m, seguía pensando en que hacer, hasta que, sin remedio, tomo la decisión de quedarme a vivir en ese lugar con la esperanza de que algún día el armario vuelva a funcionar.
Ya en la mañana vuelvo a salir de este cuarto para ver si podía conseguir algún trabajo para poder mantenerme y empezar a hacer una vida allí. Comienzo a buscar por cada local, hasta que llegó a un restaurante en el que me aceptan como mesera, alegre por esto le agradezco a los dueños y empiezo a trabajar ese mismo día.
.
.
.
.
.
Luego de unas semanas decido ingresar a la escuela,habían sido duros días dando excusas y haciendo papeleo para que me dejarán entrar; hoy, por fin, era mi primer día, estaba muy emocionada. Apenas llegó entro al salón,no voy a negar que aparte de andar emocionada también tenía nervios, pero era normal ya que habían muchas personas a las que no conocía. En recreo voy a la cafetería y compro mi comida, para luego dirigirme a un comedor a desayunar; luego de hacer esto, me encuentro observando cada uno de los grupos de personas que había en las diferentes mesas, me sentía tan incómoda, hasta que, escuché una voz detrás de mi, rápidamente al percatarme me volteo para ver de quién se trataba, era...un chico alto, delgado, de cabello largo y de ojos negros, me parecía que era uno de mis compañeros porque si mal lo recuerdo este estaba sentado detrás de mí, lo que decía era que si se podía sentar conmigo, yo feliz claramente le digo que sí. Cuando termina de de comer se dirige a mí presentándose y preguntándome mi nombre. Desde ese día él y yo empezamos una linda amistad...
.
.
.
.
Un día en el colegio Jake (el cual era el nombre de mi amigo) y yo nos encontrábamos en una cancha charlando porque teníamos hora libre de educación física y no queríamos ir a jugar con los demás;decido contarle la verdad sobre como había llegado a esa ciudad, ya que llevabamos demasiado tiempo conviviendo y nos habíamos vuelto muy buenos amigos, casi inseparables; él me mira sorprendido, pero cree que todo lo que le había dicho era cierto, además me dice que porque me encontraba viviendo en un lugar así y me propone que me fuera a vivir con él a su apartamento ya que le daba miedo de que me llegará a pasar algo si seguía viviendo allí; ahora, yo era la sorprendida, no sabía que decir, él por su parte me seguía insistiendo, así que sin pensarlo le dije que sí...
Actualmente el armario que hubo alguna vez ya no existe, Jake y yo lo destruimos ya que decidí quedarme en esta ciudad, me sentía muy feliz allí, tenía a mi mejor amigo, mis compañeros con los que vivía grandes aventuras, mi colegio y mi trabajo, que más podía desear...
Fin...
