Eyeless Jack: Face Expressions

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//drunk (consensual) sex

El frío vagaba por los alrededores a medianoche. Bajo la luz tenue de la luna, el dúo de asesinos caminaba a la par en busca de un nuevo espectáculo. Vagaban buscando una residencia con víctimas a las cuales atacar.

Todos sabían que Jeff y Jack se llevaban bastante bien, lo cual era muy raro. Muchos se preguntaran, ¿Cómo Jack podría tratar con alguien como Jeff The Killer? Y más a la hora de matar..

Jack es serio y frío. Un ente misterioso que no se relaciona con los todos, es ese espíritu que vaga en soledad pura por la oscuridad. Durante sus ataques, es increíblemente sigiloso, silencioso y para nada desastroso. Todo lo contrario a Jeff. Sin embargo, él demostró un extraño interés en el pelinegro. Bastante interés, se podría decir.

En medio del bosque se encontraba una pequeña casa, casi similar a una cabaña. Al instante cruzaron miradas y se acercaron al lugar. Las luces estaban apagadas, excepto por una pequeña luz que alumbraba a través de las ventanas. Iban a forjar una de las ventanas pero había dejado la puerta trasera abierta, lo cual les dió un acceso más fácil a la propiedad. El de sudadera blanca entro entusiasmado con cuchillo en mano, dirigiéndose a la primera habitación que su ojo capto.

Jack rió levemente ante la adrenalina de Jeff. Pensó que era tal y como un perro.

Lastimosamente, no había ni un alma en ese hogar. Ambos se sentaron en el sofá del living, uno más decepcionado que el otro.

— Joder...¡¿Pero que clase de mierda es está?! — se quejo el azabache con una expresión de fastidio.

— ¿Qué esperabas? Estamos en una casa muy alejada. Básicamente en medio de la nada, Jeff. — respondió a sus quejas el de máscara azul. El otro solo le respondió con un gruñido, hechando su cabeza hacia atrás, exponiendo su cuello blanquecino. Jack no se cohibió a hecharle una mirada, observando detenidamente como su manzana de Adán se movía con cada suspiro.

El azabache se reincorporo y se levanto, dirigiéndose hacia la cocina.

— Que puta mierda. No he matado a nadie en días. Una pequeña masacre no me hacía mal.. — se siguió quejando desde la cocina mientras agarraba cualquier cosa que estuviera en la nevera. Jack se apoyo en el desayunador. Mirándolo fijamente.

— Osea, ¿Es mucho pedir? Mi cuerpo me pide sangre, gritos.. — dramatizo antes de darle un mordisco a una manzana verde que sacó de la nevera. Con cara de disgusto, se trago los pedazos y tiro la manzana al piso — Ew, sabe horrible.

— Que dramático eres.

— Calla. — inconscientemente hizo un puchero con sus labios.

Jack solo observaba detrás de su máscara las expresiones de su compañero. Eyeless tenía una sonrisa en su rostro. Le gustaban las expresiones de Jeff. Tanto le gustaban que se preguntaba que expresiones haría cuando...

— Dios, todo esta caducado — continuo rebuscando en la nevera. — ¿Por qué tienen tantas verduras? Asco.

La voz del azabache lo distrajo de sus morbosos pensamientos. Solo se limitaba a seguir a Jeff con la mirada, estudiando sus movimientos y figura a través de esas cuencas vacías.

La casa era acogedora, tenía algo de polvo, lo que indicaba que no se había limpiado por un buen tiempo. Cuando revisaron las habitaciones se dieron cuenta de que las pertenencias como ropa, accesorios y demás, no estaban. Indicaba bien que los propietarios estaba de vacaciones.

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⏰ Última actualización: Jun 12, 2024 ⏰

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