Capítulo 1

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Atención:
※ Es una historia chico x chico, si este material no te gusta estás a tiempo de retirarte.
※ La portada fue ilustrada por mí, la historia contará con ilustraciones mías y de otros artistas (especificaré cuales no me pertenecen).
※ Es una reinterpretación a mi gusto del juego The Legend of Zelda Breath of the Wild y se encuentra ubicada entre el final de este y el inicio de Tears of the Kingdom.
※ Aunque la historia sea distinta contiene spoilers, tenlo en cuenta.
※ Los personajes no me pertenecen y no lucro de ninguna forma con ellos, son propiedad de nintendo.

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Al este de Hyrule, sobre las cristalinas aguas de Lanayru se encuentra la Región Zora, una magnífica construcción de pilares y puentes elaborados con gemas luminosas que brillan sea día o noche

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Al este de Hyrule, sobre las cristalinas aguas de Lanayru se encuentra la Región Zora, una magnífica construcción de pilares y puentes elaborados con gemas luminosas que brillan sea día o noche.
      El rey Dorphan quien llevaba al menos un siglo gobernando su pueblo, era un monarca sabio y bondadoso aunque lamentablemente ya se encontraba algo cansado de tantos años en el trono y lleno de tristeza por la perdida temprana de su primogénita, la princesa Mipha, durante los eventos del cataclismo. Sin embargo, sabiendo que esta ya descansaba en paz luego de que Link y la princesa Zelda consiguieran destruir a Ganon, decidió comenzar a mirar hacía el futuro.
      Futuro que veía en su hijo el principe Sidon, un joven zora amado y admirado por sus súbditos gracias a sus muchas cualidades, mismas que hacían a su padre sentirse orgulloso de verlo convertirse en un líder sabio y fuerte.
      Para que su hijo reinará faltaba un minúsculo detalle, conseguir una reina a su altura para que gobernara a su lado, afortunadamente ya tenía una chica en mente, una dama gentil, sabia consejera y muy empática, pero en fin, una vez que mencionó a lady Yona fue grande su sorpresa al ver el rostro abatido de su hijo, quien no pudo ocultarlo.
      — ¿Qué opinas al respecto hijo? —preguntó el rey.
      — Ah... Padre... Bueno, siento que es mucho para digerir ahora mismo —le respondió el jóven intentando sonreír.
      Luego de un incómodo silencio el monarca sentenció.— Puedes meditarlo antes de darme una respuesta apropiada. Si tienes otra opinión al respecto estaré encantado de escucharla.
      Sidon simplemente asintió y se retiró de la sala ¿Otra opinión? No quería casarse con Yona, ellos solo habían tenido una amistad en su infancia ¡Y de eso hacía más de 100 años! De hecho, ya había otra persona que hacía latir su corazón y era la única con quién deseaba compartir su vida.
      Mientras bajaba las escaleras preocupado por el tema comenzó a escuchar el chisme esparciéndose entre la gente. Algunos lloraban por ya no tener ni una posibilidad con su príncipe, otros decían cosas como «¡Ellos dos harían taaan bonita pareja!» y exactamente eso era lo que le hacía tan difícil continuar sonriendo. Solo podía pensar en sumergirse en las aguas y silenciarlos a todos.
      Su cabeza le decía que debía olvidar su amor imposible, que su futuro era ser el rey de la Región, casarse con un zora, procrear. Sí. Aún si no fuera Yona, terminaría siendo otro de su misma especie.


Sin darse cuenta terminó llegando al embalse, estaba atardeciendo, nubes rosadas y naranjas cubrían el cielo. Se encontró a si mismo frente a la «habitación de Link» un espacio que hacía mucho su hermana había dispuesto para que el hyliano pudiera descansar lejos del eterno bullicio de los zoras (si así lo quería) y que desde el regreso de este se había llenado de armas, baratijas y otras cosas que el rubio dejaba ahí durante sus viajes.
      Agotado mentalmente como se encontraba, ni el bello paisaje sobre las aguas cristalinas lo hacían relajarse, pues estaba totalmente ausente y enfrascado en sí mismo, las sábanas azules sobre la cama ya acumulaban algo de polvo, aún así se dejó caer encima mientras observaba el inmenso espejo natural que era el embalse oriental.
      Mipha, amó a Link, muy profundamente. La armadura que le había confeccionado era prueba de sus deseos de comprometerse, aunque pudiera decirle a su padre lo que sentía por el campeón hyliano, pensaba, su hermana había sido su persona más querida en el mundo, su ausencia le dolía y posiblemente nunca sería capaz de superarla, si ella supiera sobre su amor ¿Lo repudiaría por eso? Al pensar esas cosas, lo invadió un profundo sentimiento de dolor en el corazón y desesperado por evitarlo se golpeó las mejillas e intentó concentrarse en cualquier otra cosa.
      Fue entonces cuando su vista se clavó en la barra. Nadie lo sabía, pues nadie más que el príncipe y Link iban a ese lugar, pero tenían por costumbre dejarse de vez en cuando a modo de intercambio un obsequio (generalmente comida) sobre ella y en esta ocasión fijó su mirada en un pequeño saco de tela bajo el cuál se encontraba una nota que decía lo siguiente:

Ser como tú (SidLink)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora