Dormir es lo más placentero que puede llegar a existir, al dormir uno olvida todos sus problemas y se deja caer en su imaginación.
Tal es mi caso, estoy a punto de casarme con el amor de mi vida cuando de repente siento el sonido de mi alarma haciendo que me asuste provocando que caiga arriba de mi perro, por lo que su grito es lo que me termina de despertar del todo. Me levanto de un salto, procedo a abrazar a mi pobre bebé y llenarlo de besos implorando perdón constantemente. Madre entra al cuarto asustada, con la espátula en su mano y llena de harina, su expresión se suaviza cuando me ve junto a Sparky.
-Me asusté con tremendo ruidazo, ¿Qué sucedió? ¿Y porqué tu frente está sangrando?, ¿Ahora qué te hiciste?- dice Madre mientras se acerca a mí y toma mi cara en sus manos.
-Nada, solo me asusté con la alarma y caí de la cama- me aparto de ella y me levanto para ir al baño.
-Escuche a tu demonio gritar también así que adivinaré, ¿Te caíste sobre él otra vez?- se aleja de Sparky dado a que este la está gruñendo.
-Madre hemos acordado que dejarías a mi bebé tranquilo, él solo quiere jugar y tu lo rechazas porque.... bueno no sé porque lo rechazas, y sí, si me he caído sobre él pero porque el vino corriendo a destrozar la alarma otra vez y ya ha destrozado 3 esta semana- le digo mientras intento entrar a la ducha pero Sparky esta mordiendo mi pijama.
-Solo baja a desayunar o llegaras tarde otra vez- dice Madre mientras se va corriendo y seguido se escucha un puertazo, río al saber que Sparky la corrió y le cerró la puerta.
Tengo fe de que este año no será tan desastroso como los demás, ese pensamiento se repetía en mi cabeza una y otra vez mientras cepillo mis dientes. Niego con la cabeza y procedo a meterme a la ducha, para mi mala suerte el agua esta tremendamente helada así que comienzo a saltar como si eso sirviera para cambiar la temperatura, de un manotazo logro girar la perilla haciendo que esta vez salga el agua a una temperatura aceptable. Cuando salgo de la ducha me tropiezo con una masa o mejor dicho un perro con problemas de apego. Termino de alistarme y bajo corriendo las escaleras, freno de golpe cuando veo el caos que hay en la cocina, termino de dar un par de pasos de forma cautelosa.
-Dado a que Sparky estaba arriba conmigo se con certeza que esta vez él no hizo este caos, así que ¿Qué paso aquí Madre?- digo riéndome mientras veo a Madre luchar contra la tostadora.
-Nada, nada pasó aquí- dice mientras tira la tostadora al piso- Aquí tienes tu desayuno, apresúrate que el autobús pasará en 10 minutos- dice mientras me pasa un tazón con una masa rara color amarilla.
-Buenos días a mis dos amores- dice Padre mientras llega y se para al lado mío para ver como ésta vez Madre pelea con la batidora- Ten cariño, por tu seguridad y salud come en la escuela-me pasa dinero para el almuerzo.
-Gracias por salvar mi vida Peter, la mejor de las suertes comiendo esto- digo mientras le paso el tazón y beso su mejilla- Por cierto, creo que es huevo revuelto o algo así, el numero de emergencias está en la puerta de la heladera- termino de decir y salgo corriendo.
Tomo mis auriculares colocándomelos, camino hacia la parada con toda la pereza que una persona puede tener. Al llegar a la parada siento como una sanguijuela humana se pega a mi espalda, quita mis preciados auriculares y grita aturdiéndome.
-¡No sabes lo que ha sido no tener a mi mejor amiga por dos meses enteros!- dice Amy aun sin bajarse de mi espalda. Me muevo tal babosa en sal para que se quite, escucho como cae al suelo y siento mi espalda aliviada nuevamente.
-Amy, han sido dos semanas, y nos hemos llamado todas las noches- digo riéndome ayudándola a pararse, me mira ofendida para acomodar su uniforme.
-Que conste que pareció más tiempo, en fin, no tienes idea de la cantidad de chismes que me entere gracias a las minis vacaciones- comienza a dar pequeños saltitos en su lugar mientras me sonríe tal cual el gato de Alicia.
-Tú o tu hermano el cual se habla hasta con el director mínimo- pregunto riéndome dado a su reacción, desde luego que la atrape- te doy merito, porque hacer que Joan hable, es difícil.
-Agradezco el reconocimiento pero debo verlo con mis propios ojos antes de decírtelo- me quedo viéndola de manera extraña, es muy raro que Amy no me quiera contar algo, pero tendrá sus razones.
Subimos al autobús para ir al colegio. El recorrido como todos los años es sumamente tranquilo, a diferencia de la vuelta cuando vuelven gritando cual monos de zoológico. El autobús frena en una parada la cual no hace habitualmente, alzo la mirada para ver quién es, y al reconocerlo, siento como dejo de respirar por unos segundos. Unos eternos segundos.
-Creo saber que me querías decir Amy- le susurro a mi amiga a un lado, aun sin poder despegar mi mirada de él. Aquel chico por el cual sentí toda definición de cariño que a uno se le puede ocurrir, aquel chico que se fue de intercambio sin saber cómo realmente me sentía al respecto, aquel chico que volvió sin decir nada.
-Liv, debes dejar de mirarlo, pareces acosadora- dice tomándome de las mejillas para apartar mi mirada de él, me observa haciendo un puchero y abrazándome- entenderé si no quieres hablar, es mas podemos saltearnos un par de clases hasta que te sientas bien.
-Amy han pasado 2 años, ya todo paso, estoy bien- digo estando aun en shock, es como si mi mente no procesara lo que estoy viviendo. De repente veo como se sienta frente a donde nos encontrábamos, ahora definitivamente no estoy procesando nada.
Afortunadamente en la siguiente parada se subió Joan. Quien subió buscándonos con la mirada, y al encontrarnos fue directo a nosotros.
-¿Se lo has dicho verdad?- pregunta sentándose justamente al lado de él, pero sin reconocerlo dado que se sentó dándole la espalda- merece saberlo, creo que le dará la pálida cuando se lo digas, no ha de ser fácil verlo después de tanto. Estamos para ti Liv, no hablaremos de eso si tu no lo quieres.
-Desde luego no te puedes quedar callado verdad- dice Amy propinándole un golpe en la cabeza, Joan la mira extrañado mientras ella le hace señas a un lado. Fue allí cuando lo vio y entendió todo, se tapo la boca con ambas manos mientras me veía alarmado.
Bajamos del autobús con Joan aun pidiéndome disculpas por hablar sin antes fijarse a las señas de su hermana, y oyendo las reprimendas de Amy.
-Debemos ir por nuestros horarios pero iremos corriendo a tu casillero ¿si? Todo estará bien, eres nuestra mejor amiga y te apoyaremos en esto- dice Amy para tomar de la oreja a Joan y llevárselo mientras aun le dice cosas. Sin embargo yo camino estando como aturdida por la situación, es evidente que los hermanos están sobre exagerando las cosas, no es algo malo volver a verlo, solo inesperado. Llego a mi casillero para abrirlo y comenzar a dejar un par de libros allí, veo como un llavero de dedal es puesto en frente mío, sonrío nerviosa para darme vuelta y verlo parado frente a mí con una resplandeciente sonrisa.
-Cuanto tiempo ha pasado Oli- pronuncia él pareciéndome irreal todo, sonrío mirándolo y él se acerca para abrazarme, correspondí su abrazo sintiendo como mi corazón latía frenéticamente, me acurruque en su pecho volviendo a sentir la paz que me transmitió siempre.
-Veo que aun conservas nuestro llavero Ben, después de tanto- le respondo sonriéndole. El imita mi acción guardando dicho llavero y viendo el mío colgado dentro de mi casillero.
-¿Bromeas? Jamás lo perdería, y veo que tú piensas igual. Por cierto, perdona por no saludarte en el autobús, creí que estaban hablando algo importante dado tu seriedad, y no quería interrumpir nada, solo estas seria cuando estas preocupada así que, te di tu espacio- está bien, respirar ahora no es una opción, lo que me acaba de decir implica que oyó todo lo que hablaron los hermanos, aunque no hayan dicho su nombre, es evidente que se dio cuenta que hablaban de él.
-¡Olivia!- grita Amy desde la otra punta del pasillo- ¡911, ahora!- sigue gritando mientras pasa corriendo tomándome la mano y haciendo que siga su camino, logrando que me golpee con varias personas, abriendo la herida que me hice esta mañana. Joan llega por el otro pasillo, igual de agitado que nosotras, correr no es su fuerte.
-Se ha mudado a su antigua casa, si, esa que está al lado de la tuya curiosamente- dice Joan viendo como Amy está sonriendo sumamente alegre- ¡¿Ya se hablaron verdad?! ¡Sé que si! Tendrás que contarnos absolutamente todo, con detalles inclusive.
-Tenemos clases recuerdan, estamos en un colegio- digo riéndome para salir corriendo en busca de huir de ese interrogatorio. Pero mi mala coordinación hace que caiga al suelo, veo como una gota de sangre resbala por mi mejilla para caer finalmente al suelo. Alguien me ayuda a pararme y veo delante de mí al causante de todo este alboroto.
-¿Estás bien Oli? Estas sangrando- dice viendo como otra gota cae manchando aun mas mi mejilla, él saca un pañuelo y limpia mi sangre- ven, vayamos a la enfermería- asiento para comenzar a caminar a su lado regulando mi respiración y latidos- por cierto se te cayó la llave de tu casillero cuando te fuiste corriendo, aquí tienes- tomo la llave sintiendo nuestros dedos rozarse, continuo caminando intentando calmar mis emociones, sin éxito alguno.
-Y con esto, ya quedará bien- dice la enfermera colocándome un pequeño parchecito en la frente, luego de desinfectármelo y decirme los riesgos de golpearme mucho la cabeza. Asiento en modo de agradecimiento y esta sale para completar los papeles del seguro medico, la habitación queda en silencio mientras que él está sentado frente a mi sonriendo.
-Veo que en estos años no se te ha ido la torpeza- dice riéndose para acercase y ver mi parche- te quedara una buena marca, a tu madre seguro no le gustara eso.
Iba a responder pero justo abren la puerta los hermanos Torres, Amy le sonríe a él mientras que Joan me cuelga en su hombro para salir de la enfermería y bajarme, para que ambos me lleven corriendo quien sabe a dónde.
Nada como un primer día para nada caótico, aunque en estos momentos estoy agradecida de que Joan me haya “raptado” de la enfermería dado a que gracias a ellos, la enfermera llamo a casa para que me retirasen del colegio. Debo agradecer también que Madre trabaja de mañana y por ende es Peter quien tendrá que retirarme, porque si no fuese así, Madre me llevaría al doctor para que me hagan análisis completos luego de otro golpe en la cabeza el mismo día. Estoy esperando en la recepción a que llegue Peter mientras observo en piso, inmersa en mis pensamientos.
-Olivia cariño, ¿Qué sucedió?- dice Peter llegando para ponerse en cuclillas frente a mí y observar mi parchecito.
-Mi mala coordinación, eso paso- digo parándome, Peter toma mi mochila y vamos camino al auto, al subir ajusto el cinturón. Veo que Bennett iba saliendo del colegio también, me deslizo cual ninja en el asiento intentando que no me vea.
-¿Y ahora porque estas así?- dice Peter riéndose- ¿quieres que te acomode el asiento?- pregunta y sin esperar respuesta endereza el asiento haciendo que me asuste y de un pequeño grito. Observo adelante como Ben saluda en mi dirección y yo devuelvo el saludo. Peter me queda viendo sin decir nada pero sonriendo.
El camino hacia casa fue sumamente tranquilo, Peter puso música para relajarme y no dijo nada en todo el trayecto, algo que aprecio mucho. Baje del auto y subí a mi cuarto tirándome en la cama, di vueltas en ella hasta que debajo de la misma saque un pequeño cofre. Sonreí al verlo y lo abrí recordando todos los momentos que pase junto a Bennett para tener un cofre tan lleno de recuerdos, nuestros dibujos e historias que creábamos juntos. Siento como golpean la puerta y rápidamente guardo todo para levantarme e ir abrir. Es Sparky con una nota en su boquita, le doy varios besos en su cabecita y le quito la nota para leerla.
“Ve hacia la segunda estrella y hacia el amanecer”. Sonreí como boba al leerla, con esa frase supe fácilmente quien era, tome un abrigo y salí de mi casa para caminar al pequeño parque que había a solo cuadras de allí. Al llegar lo veo a él en una hamaca, suspirando me acerco y me siento a su lado.
-Recuerdas cuando veníamos aquí todas las tardes- dice Ben luego de unos segundos en silencio- podíamos pasar horas estando aquí, y no nos importaba- continua diciendo haciéndome sonreír al recordarnos a ambos.
-Me alegra que hayas vuelto- le digo viéndolo a los ojos por primera vez, sonrió haciendo que mi corazón se acelere.
-Sabes… lo que más extrañe de este lugar fue a ti- dice mirando hacia el resto de los juegos- no podía estar tan lejos de mi mejor amiga, aunque creo que ahora me cambio por otro- silencio, eso reino por varios segundos, los cuales se convirtieron en minutos.
Resumamos esto, desde los cinco años que soy amiga de Bennett, pasábamos literalmente 24/7 juntos haciendo travesuras o simplemente estando con el otro. No fue el mismo año en el que se fue cuando me di cuenta que sentía cosas por él, pero se fue antes de que pudiera decírselo, nunca tuvimos esa última charla de despedida. Y ahora se, que fue por algo bueno, esa simple frase dicha por el me hizo caer en la realidad de que el siempre me vio como su mejor amiga, y más aun ahora que regreso después de no vernos dos largos años, y seguramente habiendo tenido relaciones pasadas.
-Jamás te cambiare por alguien más- digo luego de recapacitar en que no respondí nada. El me ve sonriendo y me entrega una cajita. Extrañada la tomo y la abro, suspiro al ver nuestro primer dibujo, el cómo príncipe y yo como una princesa. Iba a responder pero mi celular sonó, lo saco de mi abrigo para ver una llamada entrante de Amy. Opto por no contestar y guardar el celular, se que luego me reclamará por esto, pero no me interesa justamente ahora.
-Ese dibujo fue lo único que me hacia recordar esta ciudad y a todos ustedes- me dice observando el dibujo- desde luego que lleve fotos y demás pero todo se sentía tan distante- observo el dibujo sonriendo al saber que a pesar de la distancia si nos recordaba- ¿Qué tal ha estado el grupo?
-Bueno ya sabes, los hermanos Torres siguen intentando matarse entre ambos, prácticamente viven en mi casa- digo riéndome haciendo que el también lo haga- y Samantha se separo de nosotros cuando tú te fuiste- le digo recordando a la que en su momento era nuestra amiga.
-Será bueno vivir un año más con ustedes, la escuela de intercambio no es tan divertida como parece- sonrío entregándole el dibujo y parándome, el imita mi acción para comenzar a caminar a nuestras casas. Al llegar a mi casa él se despide con un abrazo el cual correspondo gustosa, lo saludo riéndome dado que en un par de metros el estará en su casa también. Entro a mi cuarto y enciendo la luz viendo a los hermanos sentados en mi cama, se me escapa un grito bastante alto, los miro buscando explicaciones.
-Rechazaste mi llamada, ¿Por qué?- dice Amy acariciando a Sparky el cual le está comiendo las galletitas a Joan sin que se dé cuenta.
-Estaba ocupada- digo quitándome el abrigo y dejándolo colgado en el armario. Al salir de allí veo como ambos siguen en la cama mirándome fijamente, ruedo los ojos tirándoles un peluche- estaba en el parque con Bennett, ¿contentos?- aturdimiento en 3…2…1…
La capacidad vocal de ambos me sorprende, creo que algún día quedare sorda debido a sus gritos. Se bajan de mi cama para darse las manos y comenzar a dar saltitos mientras siguen gritando.
-Que fuerte, dime ¿ya te confeso que tu también le gustabas de pequeño y comenzaran su vida de amor de una vez? Ya sabes, sin más excusas de por medio- dice Amy viéndome sonriendo a más no poder, mientras que Joan se sienta en mi cama abrazando a Sparky pero asintiendo ante las palabras de su hermana.
-Verán que no- digo tirando a Joan de mi cama para acostarme yo- solo hemos hablado del pasado y cuanto extraño él a su mejor amiga- digo de mala manera mirando el techo y cerrando los ojos.
-¿Mejor amiga? Los mejores amigos no se besan Olivia, ni se tratan de la forma en la que ustedes se trataban- dice Joan levantándose del suelo mientras se sienta arriba mío aplastándome.
-Teníamos 10 y fue algo sumamente inocente, un simple beso-me defiendo empujándolo nuevamente, Amy agarra a Joan de la pierna y lo arrastra hasta sentarlo a su lado.
Los hermanos estaban dispuestos a responderme pero mi puerta se abre alarmándonos a todos, Peter entra rápidamente cerrándola y sentándose cerca de nosotros.
-¿Debería preocuparme el hecho de que tu Madre haya invitado al chico que evitabas saludar hoy?- pregunta logrando que me levante apurada para correr a las escaleras y ver como la familia Clement estaba en la sala de estar charlando animadamente con Madre. Subo corriendo y cierro la puerta a la vez que caigo en el suelo- lo tomare como un sí- exclama Peter acercándose.
-Totalmente predecible el hecho de que el universo me odia- digo levantándome- no voy a bajar- me siento en la cama acomodando mi cabello.
-Huiremos- dice Joan levantándose a la par de Amy. Ambos me toman de la mano para levantarme de la cama- obviamente necesitamos tu ayuda Peter- pide sonriendo.
-Intentare disuadirla pero deberán explicarme todo luego- dice suspirando, corro para abrazarlo y este me devuelve el gesto.
-Debemos pensar en cómo salir sin que nos vean- dice Amy- Liv hora de usar el cerebro de prodigio, vamos.
-Podríamos salir por la ventana, no está muy alta pero debemos bajar de a uno- explico mirándolos, me sonríen en aprobación pero sé que deberé saltar primero para que vean que en realidad si es seguro. Me acerco a la ventana sentándome en ella y dejándome caer, no caigo según lo planeado pero creo que no me rompí nada- Bien ahora esperen a que me acomode y salten uno a la v- no puedo terminar de decir ya que siento un peso arriba mío haciéndome caer nuevamente al suelo pero esta vez mas fuerte- te odio Amberly- susurro con dolor.
-De hecho Amy estaba por- el tampoco termina su oración ya que sentimos como Amy se tira arriba de ambos, quedando todos tirados en el suelo sumamente adoloridos- te venderé por internet Amberly.
Escuchamos como la puerta principal es abierta y nos levantamos rápidamente para salir corriendo en otra dirección para no ser descubiertos. Tras correr varias cuadras frenamos para dignarnos a respirar como seres humanos normales, y tomarnos un bus que nos lleve al centro comercial.
Tras lo que parecía una eternidad llegamos y fuimos directo a nuestra heladería favorita.
-Si sabes que en algún momento tendrás que enfrentar esta situación verdad, quiero decir, vive al lado tuyo e irá a nuestra misma escuela- dice Joan ganándose un golpe de parte de Amy.
-Déjala, tu aun te escondes de la psicópata de tu ex novia- dice Amy logrando hacerme reír al recordar como Joan nos usa de escudo cada que la ve pasar.
-Me encantaría ver como tu superas primero a tu ex antes de yo superar esta situación- digo riéndome al ver su cara de ofendido, desde luego es el rey del drama. Estuvimos alrededor de una hora hablando y riéndonos hasta que mi celular comenzó a sonar, veo la pantalla y es Peter llamándome.
-Peter, ¿paso algo?- digo nada mas responder el celular, ambos me ven esperando la respuesta impacientes al igual que yo.
-Está preguntando por ti, quiere que bajes y así hablar todos antes de cenar- dice susurrando, desde luego que está escondido de Madre.
Veo a los hermanos suspirando. ¿Qué te hice universo para que me odies así?
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Eudaimonia
Teen FictionTodo adolescente está lleno de dramas, situaciones incómodas, padres, compañeros, amistades y parejas. Olivia no es la excepción, dado que su vida está llena de momentos dignos de novela; digamos que su vida es una constante montaña rusa de emocione...
