Otro día más dieron las 9 am en la mansión de una de las familias de más prestigio del mundo mágico, la familia Malfoy. Y, con eso, dos elfos domésticos se encontraban preparando el desayuno para sus amos. Uno de ellos era el elfo Dobby, el cual siempre había pertenecido a la familia de los rubios. Pero, en cambio, el otro elfo, de nombre Angrod, tan solo llevaba 15 años en esa mansión, y eso era debido a que su lealtad no estaba con la familia Malfoy, sino con los Riddle. Y entonces, ¿Por qué estaba en la mansión Malfoy? Puesto que, 15 años atrás, "el-niño-que-vivió" derrotó a Lord Voldemort, o también llamado Tom Riddle, la lealtad del elfo doméstico fue a pasar al hijo de este, Charlie Marvolo Riddle.
En sus primeros 11 años de vida, o mejor dicho, desde su primer año de vida hasta los 11 años, el hijo de Voldemort había estado viviendo 9 meses al año con sus tíos maternos (ya que, en verdad, paternos no tenía), la familia Malfoy. Esta relación se debía gracias a su madre, Bellatrix Riddle, o de soltera, Black. Gracias a eso, Narcissa Malfoy era su tía, Lucius Malfoy su tío político, y Draco Malfoy su primo.
Pero, en cambio, la familia Malfoy no tenía la custodia del huérfano Riddle, sino que aquel día en el cual su padre murió y su madre fue encarcelada en Azkaban, su custodia fue a pasar a su padrino, Severus Snape.
Aquella noche de Halloween, en la cual el ministerio se presentó con un bebé en la casa del gruñón profesor de pociones, Severus no fue capaz de rechazar la tutela del pequeño niño que, con poco más de un año de vida, se había ganado el cariño del profesor. Y así, Snape trató de criar al heredero de Voldemort como si fuera su propio hijo, con todo el amor y cariño que fue capaz de darle.
Pero, aunque eso no le gustara, el pelinegro sabía que no podía criar a un niño siendo profesor de pociones en el colegio de Hogwarts, por lo que, en esos 9 meses, en lo que estaba internado en el colegio de magia y hechicería con un montón de alumnos y algunos profesores, Charlie vivía con unos grandes amigos de Severus y sus tíos, la familia Malfoy. Aunque, Severus siempre iba a visitar a su ahijado siempre que tenía la posibilidad (días libres, puentes...) para estar un rato con el niño que tanto quería, y, en vacaciones más largas (navidad, verano...), se llevaba a su querido ahijado a su casa para pasar tiempo juntos. Tiempo en lo que ellos consideraban familia.
Y así, en el segundo piso de la mansión Malfoy descansaba un joven que 2 meses atrás había cumplido 16 años, Charlie Riddle, en su habitación, porque claro, al casi haber crecido ahí, tenía su propia habitación. Cualquier persona que hubiera conocido al señor tenebroso mientras cursaba su etapa escolar en Hogwarts, no podría negar que padre e hijo eran, físicamente, dos gotas de agua, básicamente, casi completamente iguales. Charlie era, en voz de muchas personas, un muchacho notoriamente atractivo; con su tez blanca y su pelo de un color castaño oscuro, el cual poseía cierto grado de ondulado en sus puntas que caían naturalmente en su frente; sus ojos almendrados de un color castaño oscuro para, finalmente, acompañar a su fina y delgada nariz junto a su boca firme.
Pero su asombroso físico no había sido lo único que había heredado de su padre, sino, que no tardó en demostrar sus asombrosas habilidades; sobresalía tanto en Hogwarts, el colegio de magia y hechicería, (con todos sus T.I.M.O. en Extraordinario, superando a Hermione Granger) como de pequeño, demostrando gran capacidad mágica con una corta edad.
Otro día más, el joven Riddle fue el primero en bajar a desayunar, dónde se encontraba su feo elfo doméstico, ¡Este chico siempre madrugaba!
—Buenos días, amo— Le saludó su elfo mientras le dedicaba una reverencia extravagante.
—Hola, Angrod— Charlie iba a continuar hablando (o, en su defecto, mandarle alguna tarea a su elfo), pero fue interrumpido por el timbre de la casa— ¿Quién será a estar horas?
—¿Quiere que vaya a ver? Señor Riddle— Se ofreció el bajo elfo.
—No hace falta, iré yo, si no te importa, ve poniendo mi desayuno en la mesa.
Tras decir eso, el joven salió por la puerta principal cogiendo una sudadera verdosa para ponérsela por encima del pijama (que en realidad era un pantalón holgado grisáceo que no le gustaba lo suficiente como para utilizarlo fuera de su casa y una camiseta blanca, también ancha, que debido a que tenía una mancha permanente en una manga, seguramente de zumo de calabaza, había decidido utilizarla por casa. De hecho, sus tíos siempre le decían que se comprara un pijama más costoso, pero, en cambio, Charlie prefería usar ese tipo de ropa, que en su opinión, también le favorecía más que un estúpido pijama de rayas), y tras abrigarse con la sudadera de su color favorito, continuó pasando por los jardines tomando un paseo mañanero de paso ¡Qué bien sentaba ese aire por la mañana!, y cuando estuvo cerco del gran portal que daba entrada a la mansión Malfoy, creyó distinguir a su mejor amiga con sus padres.
—¿Astoria? ¿Señor y señora Greengrass?— Preguntaba Charlie mientras se acercaba.
—Buenos días, Charlie— Dijo su mejor amiga mientras le dedicaba una sonrisa, y él les habría la gran puerta.
—¿Puedo preguntar a qué se debe esta visita?
—Tengo que hablar con tus tíos, y pensamos, que como Astoria aún no compró sus útiles escolares, y supongo que tú tampoco, pienso que podríais ir juntos mientras que nosotros hablamos— Charlie se dio cuenta de las segundas intenciones del padre de su mejor amiga. Jacob era un antiguo mortífago, fiel creyente de que Charlie revelaría a su padre con aún más poder, y desde que se enteró en el primer año de Hogwarts de su hija, que ella era la mejor amiga del pequeño Riddle, ha estado intentando desde entonces que establezcan una relación amorosa, sin mucho éxito.
—Claro, de hecho, mi primo y yo íbamos a ir hoy. A Draco le alegrará tanto como a mí, saber que nuestra mejor amiga vendrá con nosotros— Charlie intentó remarcar lo de que Draco iría con ellos—. Mi elfo doméstico está haciendo el desayuno, ¿Queréis que le diga que os prepare algo?
—Gracias, señor Riddle. Pero ya hemos desayunado antes de salir— Contestó la madre de Astoria con su habitual sonrisa amable.
—Astoria me ha contado que has tenido unas notas dignas del hijo del mejor mago de todos los tiempos.
—¡Papá! Yo solo te dije que había tenido todos los TIMO extraordinario y porque no paraste de preguntármelo— Rápidamente Astoria bajó su mirada al suelo, ¡Cómo le avergonzaba su padre en ciertas ocasiones!
Charlie no pudo evitar soltar una risita al notar la vergüenza que estaba sintiendo su mejor amiga debido a su padre— No te preocupes, Astoria. Ya me han dicho un montón de profesores que mi padre era un estudiante ejemplar.
—Era un estudiante más que ejemplar, un mago con un poder extraordinario, que parece que tú has heredado sin problema— Jacob siempre estaba halagando al hijo de su Lord, ¡Incluso lo halagaba más a él que a sus hijas!
Llegaron a dentro de la mansión y Charlie por fin tuvo el alivio de poder poner una excusa para dejar de escuchar a Jacob, le encantaba que le dijeran que era el mejor, pero lo del señor Greengrass había llegado a un punto que ya le agobiaba.
—Iré a ver si mis tíos ya se han despertado para que podáis hablar con ellos.
El padre de Astoria soltó una risa para continuar hablando— Qué humilde, Charlie. Pero tienes a un elfo para que haga eso, tú quédate hablando con nosotros.
—Claro, pero me temo que Angrod sigue preparando el desayuno, aparte, me gustaría aprovechar este tramo para hablar con su hija— Charlie sabía perfectamente que cualquier acto que sea estar a solas él y Astoria sería la prioridad de ese señor.
—Claro, ir los dos, aquí os esperamos.
Y así, se fueron los dos adolescentes hacia la habitación de los tíos de Charlie.
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Charlie Riddle | El hijo de Voldemort (PARADA)
Fanfiction¿Y si el día que Voldemort fue a matar a los mellizos Potter no hubiera hecho horrocruxes y hubiera muerto? ¿Y si el hijo de Voldemort pudiera revivirlo? ¿Y si no quiere? ¿Y si el hijo de Voldemort sintiera algo por Sophia Potter? ¿Pero si Sophia p...
