Parte 1 Aquel día...

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Hace días descubrí que... me he enamorado de mi más preciado amigo...

Todo se remonta a cuando veía televisión, un poco extraño descubrir que estás aparentemente enamorado, lo sé, pero en ese entonces me fue imposible no mirar a los modelos de camisas coloridas sin recordar a Off, y me pregunté por qué consideraba que a él le quedaban tan jodidamente bien y, sin embargo, a esos modelos no, era atractivo y lo sabía, pero era algo más... Luego pensé paradójicamente en la cantidad de veces que lo había visto sin prenda alguna y ahí mi mente divagó, de un momento a otro me imaginé posando mis manos en esos hombros pálidos que casi no habían sido tocados por el sol y me avergoncé, demonios sí que me avergoncé. ¿Cómo podía tener esa clase de pensamientos sobre mi amigo?

Pero lo sabía, desde hace meses me sentía extraño en su presencia, aunque me negaba a aceptarlo, me negaba a aceptar que su olor me embriagaba, que la fragancia floral que solía utilizar inundaba todos mis sentidos cada vez que lo tenía cerca, que sus manos grandes me parecían atractivas, sobre todo cuando sus venas saltaban a la vista en un delicado color azul, me negaba a reconocer que cada vez que utilizaba su voz ronca me derretía como la miel sobre panqueques calientes (su desayuno favorito por cierto), y así también me negué a reconocer que sus ojos rasgados me mataban cada vez que se volvían pequeños, pues significaba que se estaba riendo y eso me gustaba mucho, su risa estridente alegraba mi alma.

Increíble que todo haya explotado por un maldito pedazo de tela, pensé a su lado. Hace poco me había recogido de casa, el día había sido plenamente de trabajo, pero ahora teníamos una cena con todo el elenco y el staff, ya que íbamos a celebrar el inicio de las grabaciones de Teory of Love, una serie BL donde Off y yo éramos los protagonistas. Hasta el momento sólo habíamos tomado fotografías promocionales a la vez que finalizábamos otros proyectos más pequeños, definitivamente no era un buen momento para despertar esa clase de sentimientos.

Le miré de reojo a mi lado, lucía molesto por el tráfico. Se podía notar que la paciencia no era su mejor cualidad, aunque eso no impedía que se viera jodidamente guapo.

—¡Por eso prefiero la puntualidad Gun! —dijo mientras revolvía su cabello —Si hubiéramos salido 20 minutos antes esto no habría pasado, no debiste ducharte

—¡Apestaba y lo sabes! —me defendí avergonzado. —Además nada te costaba entrar y apurarme, pero no, el caballero tenía que quedarse afuera tocando la bocina, créeme que no me importó en lo absoluto

—Lo sé, lo tendré en cuenta —Se acercó y tiró de mis suspensores deliberadamente.

—¡Aw Papii! —me froté el pezón que no logró salir ileso —Duele...

—Te lo mereces —sonrió orgulloso.

Después de unos minutos aparcó a un par de cuadras del restaurante, cuando nos bajamos pude tener una mejor vista de su outfit y dios ¿cómo pude pensar que las camisas hawaianas eran ridículas?

Ahora mismo traía una puesta, era de color turquesa con estampado de flores rosadas y caía perfectamente sobre su silueta, aún si era dos tallas más grandes de lo que debería, aún si cubría parte de sus largas piernas y es que hacía juego con sus desgastados pantalones de mezclilla y zapatillas blancas. Un pequeño hábito que tenía el hombre frente a mí era el de desabotonar casualmente el segundo botón de su camisa y eso me hizo darle aún más crédito a esta prenda, justo ahora lo había hecho mientras cerraba la puerta del auto, y yo me maldije por fijar mi mirada inmediatamente en su pecho, ya que él se dio cuenta. ¿Por qué carajos tenía que estarle mirando? Lo conocía desde hace años y en mi maldita vida me había fijado en hasta que accesorios tenía puesto.

—¿Apreciando las vistas Gun? —bromeó mientras acomodaba sus lentes de sol sobre la cabeza, dejando al descubierto sus rasgados ojos negros y traviesa mirada. Me distraje medio segundo por el tintinear de sus pulseras doradas y sonreí interiormente al darme cuenta de que una de ellas estuvo guardada durante días en mi alcoba hasta que decidí obsequiársela.

¡No me llames amigo! (OffGun)Histórias para pegar e não largar. Descubra agora