PRÓLOGO

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SALÓN DE ACTOS, UNIVERSIDAD NACIONAL DE SEÚL

COREA DEL SUR

Me encantaría ayudarte a ser un excelente veterinario, Taehyung.  Con tus notas y experiencia, estoy seguro de que encajarías a la perfección en mi clínica.

Kim Taehyung se estremeció al sentir en el brazo la insinuante caricia con la que aquel hombre acompañó sus palabras. Como era costumbre, algunos veterinarios establecidos habían acudido a la ceremonia de graduación en busca de jóvenes talentos, y el que le hablaba en aquel momento acababa de ofrecerle el puesto ideal, pero el precio a pagar le hacía sentir náuseas.

Se le ocurrieron  tantas respuestas mordaces que no supo cuál utilizar, y tuvo que morderse la lengua para no decirle qué él no jugaba a los doctores con hombres de la edad de su padre.

-Hola, nene, llevo un buen rato buscándote- dijo una voz masculina a su espalda, al tiempo que un brazo le rodeaba la cintura.

Ninguna persona en su sano juicio que lo conociera lo llamaría 《nene》ni lo abrazaría con aquel gesto posesivo. Sólo a los desconocidos los engañaba su aspecto tranquilo y delicado.
Pero lo más desconcertante de todo fue que, en lugar de querer liberarse al instante de aquel contacto, le gustara.

Se trataba de Jeon Jungkook.

¿Jeon Jungkook? ¿Jungkook,  que en los últimos 5 años había estado enamorado de su amigo, Jimin, y jamás le había prestado a él la menor atención? ¿Estaba soñando?

Alzó la vista y Jungkook, dedicándole una enorme sonrisa, le dio un beso en los labios antes de volverse hacia el otro hombre.

A pesar del contraste que había entre ambos, el hombre maduro ,elegantemente vestido frente al joven de cabello largo con una toga de graduación arrugada bajo la que se veían unos jeans gastados, Jungkook no se inmutó y lo miró como a un igual.

-Buenos días, señor. Soy Jeon Jungkook, el novio de Tae- dijo, tendiéndole la mano.
-Choi Siwon- respondió el otro que, debido al constraste, pareció más viejo.
-Si elige a Tae no se arrepentirá, señor- añadió Jungkook con expresión vehemente- Es el mejor de la clase.
El hombre se tensaba cada vez que Jungkook pronunciaba la palabra 《señor》para enfatizar la diferencia de edad que había entre ambos. Sin elevar el tono de voz, acababa de vencer a su interlocutor y Taehyung no pudo más que admirarlo. Era una faceta de Jungkook que desconocía.

-Todavía... no he tomado ninguna decisión- dijo el hombre, cohibido.
-Como le he dicho, con Tae acertará. Me pregunto si tiene otro puesto libre. A Tae y a mí nos gustaría permanecer juntos, ¿verdad, nene?- Jungkook le sonrió con complicidad de un amante y le dio otro beso, más largo que el primero-. Pienso seguir a Tae allá donde vaya.

Taehyung, quizá por primera vez en su vida, no supo que decir. Sólo era capaz de pensar en cuanto le agradaba tener a Jungkook a su lado. Parecía tan... natural. Lo que no llegaba a comprender era porque Jeon Jungkook conseguía hacerle sentir tantas cosas con sólo tocarlo.
Siempre lo había encontrado muy atractivo, pero...
《Jimin está casado, es padre y ama a su esposo. Jungkook está libre...》

-¡Asqueroso!- dijo Jungkook en un susurro al ver que el hombre se iba a buscar a otra presa-. No volverá a molestarte.
-Podía arreglármela solo- señaló Taehyung, aunque sin la acidez que lo caracterizaba.
Jungkook se puso serio y se encogió de hombros.
-Lo sé perfectamente, pero no quería que tuvieras problemas.

Taehyung trató de decir algo ingenioso pero sólo pudo articular dos palabras.
-Muchas gracias- su voz sonó alarmantemente grave. No podía apartar la mirada de Jungkook y sentía que le faltaba el aire-. Has sido... muy amable.

Lo habían ayudado tan pocas veces en su vida que no  sabía que decir en una situación como aquella.

Jungkook volvió a dedicarle una sonrisa cálida.

-De nada, Tae. Fue mi buena obra del día.
-Como buen boy scout que eres- bromeó él sin una pizca de sarcasmo y una vez más... anhelante. Taehyung no comprendía qué le estaba pasando ni dónde se había escondido su habitual ingenio.- Te debo una.

Era una frase que no le hubiera dedicado a ningún hombre porque sabía que obtendría como respuesta alguna detestable insinuación, pero estaba hablando con Jeon Jungkook.
Como si leyera sus pensamientos, Jungkook sonrió y sus ojos negros como el chocolate se iluminaron.

-No te preocupes, te conozco bien y sé que encontrarás la manera de devolverme el favor. Sé que no te gusta estar en deuda con nadie.
Tae rió suavemente, desconcertado, y sin pensarlo dos veces, actuó con una espontaneidad que jamás se permitiría con nadie.
-Tienes razón- inconscientemente, entrelazó los dedos con los de Jungkook- ¿Qué te parece si te invito a cenar esta noche?

Contuvo el aliento mientras la cabeza le daba vueltas. ¿De verdad lo había invitado a salir?
《Por favor no me rechaces. Mírame. Sabes que nunca hago cosas así 》
No estaba seguro de por qué era tan importante que Jungkook le diera una respuesta afirmativa, sólo sabía que lo era. Lo miró fijamente y vio los cambios que se producían en su expresión: la sonrisa desdibujada, el ceño levemente fruncido...

-Lo siento pero vino mi  familia- dijo el finalmente-, y vamos a cenar juntos. Supongo que tu familia también vino- añadió precipitadamente- ¿Lo dejamos para otra ocasión? Espero que la pases bien?

Y, con una sonrisa y un saludo,  se fue, dejando a Tae solo y avergonzado.

The truth of love Stories to obsess over. Discover now