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El ruido de las olas retumbaban en las paredes de las canchas de Tenis en el preparatoria Sobu bajo un sol agobiante, los cerezos contrastaban con el asfalto brillante mientras los estudiantes de primer año entraban a una nueva etapa de su vida adolescente. Entre el cuerpo de profesores se encontraba un extraño avistamiento dentro de la tierra del sol naciente: un profesor de matemática extranjero, medio esbelto y alto conocido únicamente como Nico-sensei.
Pareciese que el estudiantado se encontraba emocionado por conocer a este particular profesor, no es muy normal en Japón observar a profesores extranjeros fuera de las materias de lenguas. Nico-sensei tenía una mesura muy extrema con el japonés, pero podía desenvolverse lo suficiente para hablar con sus colegas, sus jefes y poder dar clases sin inconvenientes mayores.
Mientras los estudiantes ingresaban para la ceremonia Nico-sensei se encargó de cuidar de las puertas principales de los terrenos de la preparatoria, más que nada por querer evitar hablar con estudiantes curiosos que podrían arrinconarlo por su poco dominio cotidiano del idioma. Nico-sensei podía escuchar el ensordecido dueto del micrófono y de la presidenta del consejo estudiantil Meguri Shiromeguri dando un persuasivo discurso a la nueva sangre estudiantil. Mientras observaba el óxido acumulado en la puerta que separaba el terreno de la preparatoria y el asfalto urbano Nico-sensei pudo ver como una figura pequeña se acercaba esprintando con una asombrosa velocidad, en cuestión de segundos parecía que la figura corrió mas de 100 metros con facilidad y gracia, cuando ya se encontraba cerca pudo observar a una chica de cabello griseáoslo con figura frágil uniformada con una expresión de horror y una tostada en la boca acercándose con celeridad a la puerta.
-"Buenos días, lo siento mucho por llegar tarde, hubo un pequeño accidente en la estación.."- Dijo con una voz cuya dulzura penetró el espíritu callado de Nico-sensei.
Sin estar todavía muy acostumbrado a la estricta y puntual cultura académica japonesa, Nico-sensei dijo en un japonés un poco torpe -"No hay problema, acaba de empezar la ceremonia así que debería apurarse señorita"-
La chica tiró una carcajada tierna y dulce y replicó -"Muchas gracias sensei, por cierto... soy un chico, Saika Totsuka, clase 1-2F, mucho gusto"-
-"Nico-sensei, profesor de matemática, mucho gusto"- Replicó Nico con seguridad mientras el chico corría al auditorio con una entrada furtiva en plan. Nico-sensei pensaba seguirlo cuando una cruda realización lo dejó en shock durante un segundo: