1. Introducción

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Abro lentamente los ojos, todavía es de noche. No me sorprende. Siempre es igual. Cierro los ojos, duermo un par de horas y me despierto por las pesadillas. Así durante todas las noches desde que era niña.
Quita la fina manta que ahora me molesta, veo mis compañeros durmiendo. Sin hacer ruido quito el seguro de la puerta y me deslizo por un pequeño hueco. Camino a paso lento por el oscuro pasillo. Intento no hacer ruido para no ser encontrada por ningún superior.
Salgo de la cabaña de barracones y camino por el campo de entrenamiento, ahora oscuro al ser de noche.
No me sorprende escuchar voces a lo lejos, es igual todas las noches. Por aquí nunca pasan, por lo que no me preocupa.
Todo el campamento esta vallado. En la entrada están siempre 2 centinelas. Seguidos de unos carros con provisiones. Luego están las cabañas de los superiores y la principal, de allí vienen los ruidos. Todas las noches están despiertos y puede que bebiendo hasta tarde. Esas cabañas son seguidas de otras, a la derecha están los barracones y baños de las chicas y a la izquierda la de los chicos. La parte trasera estaba ocupada por los establos a un lado y por otro el campo de maniobras, arneses y entrenamiento.
Esta parte se encontraba vacía por la noche, ya que no había velas ni antorchas. Por eso es mi lugar favorito.
Camino hacía una caseta donde se encuentran todas las armas y material. Abro tranquilamente la puerta y cojo diferentes materiales. Salgo con arco y flechas, unas espadas y poco más.
Se ve luz en el establo, pero no me molesta. Lo más seguro es ese escuadrón de élite que vendría esta noche. Sé perfectamente que desde el establo no se ve el campo de entrenamiento, ya que hay varios árboles que los separan a pesar de la distancia.
Camino por la pista de tierra y dejo los objetos a un lado. Ya estoy con ropa de entrenamiento, ya que nunca duermo con el pijama debido a que muchas noches algo a entrenar.
Como siempre empiezo trotando por la pista, mantengo un ritmo estable así no me canso. Voy contando el número de vueltas en alto, en la número 80 me paro igual que siempre. Todavía casi ni estoy sudando, aún no me he esforzado.
Aún así me agacho para beber un trago de la cantimplora. Deben ser alrededor de las 3 de la mañana y los superiores siguen haciendo ruido. Eso me confirma que en verdad llegó ese escuadrón y por eso siguen celebrando.
-Tsk, cuanto ruido- me quejo en voz alta antes de seguir entrenando-.
Coloca mi chaqueta marrón en el suelo y recojo mi pelo, me tumbo sobre la chaqueta para no mancharme de polvo y comienzo la parte física. Realizó 50 abdominales,50 flexiones y me levanto para acabar con 50 sentadillas.
Me dirijo a la cantimplora y doy otro sorbo de agua. Vuelvo mi vista al cielo, todavía es de noche, pero hay nubes, se nota que el invierno está próximo debido a las largas noches. Escucho atenta y calculo que ya la gran mayoría esta durmiendo. También escucho la campana del cambio de turno que me avisa de que son pasadas las cuatro.
Agarró el arco y flechas. Me sitúo frente una diana de paja, respira hondo y me alejo bastante, colocó una flecha y levanto el arco, tenso la cuerda y disparo. Alcanza el centro, pero no tan perfecto como Sasha, le pediré consejo en algún momento.
Disparo 10 flechas más y las que no dan en el centro quedan muy cerca. Ya me comienzan a pesar los brazos y decido recoger todo de nuevo.
Una vez cierro con cuidado la puerta cojo mi chaqueta y hago como muchas otras veces. Camino despacio y sin prisa hacia los establos. 10 minutos después ya los he alcanzado y entró por la puerta, me dirijo al lugar en el que se encuentra mi yegua, la observo dormir muy tranquila, al contrario que yo.
-Todavía no pensé en tu nombre- digo con mi tono neutral de siempre-.
Doy media vuelta y salgo fuera, volviendo a los barracones, ya serán las 5 de la mañana y me descalzo antes de entrar para no hacer ruido. Dejo varias habitaciones a los lados hasta llegar a la última. Entro y veo a Christa y Ymir durmiendo juntas, cosa muy norma. Por otro lado está Sasha en la cama roncando. Me dirijo a la mía y me tumbo de nuevo, cierro los ojos y me propongo dormir otro par de horas antes de que suene la campana de las siete.




Apretamos todos el paso de los caballos, ya se veía desde lejos las luces del campamento de entrenamiento de los nuevos reclutas.
Todos llevamos cabalgando desde el amanecer y mis subordinados se ven hambrientos y cansados.
Ya veo como abren la puerta principal esperando nuestra llegada, pasamos el portón y bajamos de los animales.
-Capitán Levi, un gusto tenerlo aquí junto a su escuadrón- dice el comandante del campamento-.
-Igual, nosotros nos encargamos de los caballos, pero antes queremos cenar y descansar- digo cortante-.
Camino seguido de mi escuadrón, entramos en la cabaña principal, hay bastantes adultos comiendo y bebiendo. Observo a mis subordinados unirse rápido al resto.
-¿ Dónde está el resto?- pregunto al no ver a ningún joven-.
- Se acuestan a medianoche y despiertan a las 7, este es nuestro momento de beber y comer- informa el calvo-.
Después de comer algo ligero llamo a mis subordinados y nos llevamos los caballos a los establos, los dejamos todos juntos y ellos comienzan a marchar a sus cabañas a descansar.
-¿No viene capitán?- escucho una voz-.
- En un rato Petra, aún no estoy cansado- respondo a la chica que se gira hacia mí-.
Dudo mucho que duerma algo, a lo mucho descanso una hora antes de llegar a las pesadillas.
Me giro de golpe al escuchar un ruido en el campo de entrenamiento. Preparo mis espadas y camino rápido entre los árboles para ver qué ocurre.
Paro en seco al llegar a la última hilera de árboles. 

Miro desde la última hilera de árboles que separa el campo de entrenamiento y veo a alguien saliendo de una caseta que imagino que será del material. Achico los ojos y veo a una chica muy joven con ropa de entrenar.

Sin duda es una futura recluta si supera las pruebas, lo que me sorprende es el echo de que esté despierta y entrenando cuando debería estar durmiendo desde hace lo menos dos horas.
Me parece curioso y al no tener nada mejor que hacer utilizo el gas para sentarme en una rama y ver que hace desde aquí.
Dudo que me quite mucho tiempo, lo más probable es que pronto se canse y vuelva a su cabaña.
Veo que deja varias cosas en el suelo y comienza a correr, la escucho al decir 80 y me sorprende, ya que las estaba contando y en verdad llevaba ese número.
Para a beber
-Tsk- la escucho-.
Mira hacia las lejanas cabañas de los superiores y comprendo que se queja por el ruido de esos viejos borrachos, yo también lo haría si no estuviera acostumbrado.
Me sorprende más que ahora comience a hacer diferentes ejercicios físicos en lugar de acostarse por ser tan tarde.
Aproximadamente una hora más tarde termina y practica con el arco, me llama la curiosidad el echo de que no falló ningún tiro.
Poco después comenzó a recoger y pasó bajo la rama del árbol hacia los establos. En ningún momento me moví, tiene potencial la chica. La veo entrar al establo para diez minutos después dirigirse a su habitación.
Bajo del árbol y entro en mi cabaña donde hay un escritorio y una cama.
Me siento en la silla y veo cómo comienza a salir el sol.
En verdad es tonta, no a dormido ni dos horas y ahora tiene que entrenar.
Comienza a sonar una campana y me levanto de la incómoda silla.
Salgo por la puerta y veo a los reclutas prepararse para un nuevo día.
Estoy aquí por ordenes de los superiores junto a muchos otros y en verdad lo odio, porque sé para qué es.
Me encuentro con mis puede que únicos amigos en la legión. La pareja que mantenían su relación en secreto a pesar de ser muy obvia.
-¡Leviiiiii!- grita la loca de los titanes corriendo hacia mí-.
-Es hora de verlos entrenar junto al resto - sentencia Erwin-.
Caminamos hacia el campo de entrenamiento y nos sentamos junto a varios capitanes de otras divisiones y otras patrullas.
Debemos elegir cada uno a un futuro recluta para entrenarlo durante dos semanas en todos los campos que aquí no pueden.
Miro aburrido a los más de 200 cadetes entrenando, todos entre los 17-18 años, ya que sólo les quedan dos meses para terminar su formación.
Todos están corriendo por la enorme pista, algunos ya se ven cansados y van quedando atrás mientras otros pocos van muy por delante.
La primera en terminar es la chica de ayer noche y la miro con curiosidad, porque no parece cansada ni con muestras de haber entrenado hasta tarde.
-¡Ackerman!- grita el calvo- contra Armin- sentencia-.
Miro cómo se acerca al rubio, hablan un poco y ella sonríe por primera vez en ese tiempo. Poco después comienzan y en un movimiento rápido lo tumba en el suelo.
-¡Ackerman!- repite- con la chica patata-.
- ¡Ahhh!, si me toca con Mika yo me retiro- grita una chica mientras corre detrás de un chico con el pelo muy corto-.
La chica Ackerman se acerca a un chico de pelo marrón y él la ataca. La chica lo esquiva rápido y así durante mucho rato.
- ¡Ackerman!- vuelve a gritar- me da igual que seáis familia o yo que sé, aj, cambia- dice frustrado-.
Se enfrentó a otras ocho personas a las que también derrotó.
Poco después el entrenamiento terminó y todos los reclutas se fueron a comer.
-Vamos a mi habitación- indica Erwin-.
Entro seguido de otros capitanes y esperamos instrucciones de Erwin.
- Ya tengo una lista con los cadetes seleccionados por los altos mandos y el programa que deberán seguir para mejorar con clases extras, algunos cadetes ya fueron elegidos por los aristócratas por lo que yo os asignaré al recluta- termina de explicar-.
Presto poca atención a lo siguiente que dice hasta que me nombra.
- Levi, no quería asignarte a nadie, porque se que acabará mal, pero no me queda otra. Esto lo he echo porque no quiero perder a alguien con mucho potencial. La chica a sido pedida por 7 aristócratas diferentes pero al ver el planing e pedido que la entrenes tú y lo han aceptado-.
Cojo los papeles de mala gana sin mirar de quien se trata y salgo dando un portazo.

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