before you go.

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Quizás jamás la amó.

Quizás jamás debió marcar a la omega luego de una noche loca de la que sólo recuerda el olor a alcohol, a sexo y los lloriqueos constantes de la chica por estar teniendo su primera vez con una alfa tan descuidada como lo era élla. No recuerda si la preparó, si la acarició o si le besó. Sólo el sexo, el alcohol, los lloriqueos y la marca que las ató.

Quizás jamás debió pedirle a la omega que fuera su pareja o jurarle que aprendería amarla aunque sabía que no podría. Ella no era esa clase de alfa.

Toda su relación, todos esos años junto la bonita omega se resumían en un «Quizás jamás debí conocerte».

Pero hoy es el día (más bien, la noche) en que recuperaría los años perdidos por esa mierda de relación. Hoy dejaría atrás a Scorpia y a todas aquellas promesas jamás cumplidas.

Bueno, se suponía que debía ser así.

-¿Alfa? -la omega enciende la luz del velador sobre mesita a su lado y mira extrañado la figura de su mayor -. ¿Por qué llevas una maleta contigo? ¿Nos vamos?

Casi sonríe al recordar aquella promesa que le hizo a la chica hacía algunos meses: «Vamos a mudarnos a Seúl pronto y tendremos una mejor vida allí, omega. Es una promesa», pero la mirada abrumada del alfa al ser descubierta le hace sentir aún más confundida y preocupada.

-No hay un nosotros, Scorpia . Ya no. Me voy a Seúl esta noche -dice con el corazón en la boca.

-¿Qué? -Se le seca la garganta y en su interior ruega haber oído mal.

-Lo siento. La decisión ha sido tomada hace una semana -se alza de hombros de manera despreocupada, odiando el llanto de su lobo al ver a su pareja tan triste -. Romperé el lazo esta noche y espero de corazón que logres vivir.

La omega le mira con incredulidad, no pudiendo reaccionar ante la huida tan cobarde de Catra: a mitad de la noche, con un pequeño bolso en mano y creyendo tontamente que élla estaba dormida.

La latina debió suponer que su omega despertaría ni bien le sintiera lejos de la cama.

-¿Por qué? Creí que éramos felices, gatita. Yo creí... -toma una bocanada de aire, notando que está a punto de entrar en pánico. Catra no puede estar hablando en serio -. Hace un año, luego de nuestra gran pelea y ruptura, dijiste que tu lobo me amaría nuevamente, me esforcé mucho para que así fuera. Dijiste que lo estaba consiguiendo, que nos pertenecíamos.

Catra no tiene el valor suficiente para mirar los ojos llorosos del la linda y tierna omega que tiene como pareja. Deben creerle, élla de verdad intentó amarla, pero no funcionó.

Su lobo se niega a amar a Scorpia y élla no puede cambiar eso.

-Lo siento, princesa -vuelve a decir, sonando más arrepentida de lo que en verdad se siente -. Créeme que lo intenté.

Ni siquiera intenta esquivar el débil golpe que la alvina le propina en un desesperado intento de hacerle saber por otros medios además del lazo, cuánto le está lastimando aquello.

-¡Tres años, Alfa! ¡Te he amado con todo lo que soy durante tres años! -Reprocha -. ¡Saqué todo el amor que tenía en mí para mantener a flote esta relación ¿y así es como termina?! ¿Te vas como una cobarde, sin ninguna explicación?

-No sé qué quieres que te diga, Scorpi -admite derrotada, dejando el bolso sobre el suelo para acercarse una última vez a la omega -. Lo siento por no amarte como tú lo haces, por haberte mentido durante tantos años.
La omega siente muchas ganas de llorar, pero por primera vez no quiere mostrarse débil ante su alfa. Sollozar no hará que Catra se quede.

before you go ( TERMINADA)Where stories live. Discover now