Único Capítulo

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"El amor es algo hermoso" al menos eso creyó en su momento un omega que la pasión de ayudar y cuidar de las personas y niños, lo llevó a ser un gran pediatra y fue ahí en donde solo puedes ver a los estudiantes corren sin parar para alcanzar su siguiente clase, todo para salvar una materia en la que quizá estaban mal. Fue en aquel ajetreo que conoció a un alfa, al parecer despreocupado de todo a su alrededor y que le pareció lindo, no fue el único en pensar ello ya que el alfa pensó lo mismo del lindo omega peli rubio de ojos almendrados y un aroma exquisito.

La universidad a su lado fue un sueño, eso pensaba el alfa, su sonrisa iluminaba su día y su risa escandalosa para él, era música en sus oídos. El omega de sonrisa brillante no era ajeno a los sentimientos del alfa ya que sus ojos, tan oscuros como la noche misma, causaban en él un pequeño "cortocircuito" que lo llevaba a perder la cordura, con sólo un pequeño rose de sus dedos desataba en él un sentimiento indescriptible.

Ahora tenían todo lo que habían deseado, una carrera, un trabajo estable, un hogar a sí mismo el alfa de ojos gatunos y pelos castaños, estaba listo para dar el siguiente paso, un matrimonio, ese día con cada minuto que pasaba se volvía una tortura el pensar en cual sería la respuesta del omega que tanto había amado, pero toda su angustia se fue yendo con solo ver como iba vestido el omega, con un pantalón y un abrigo de color negro, un sueter delgado de cuello alto color blanco, se veía muy hermoso. Ya todo su nerviosismo se esfumó cuando escucho a su preciado omega pronunciar las palabras - si, claro que quiero casarme contigo - y ese fue el comienzo de lo que el omega creyó un cuento de hadas.

Pero ¿cuánto tiempo tarda en caer una torre de cartas? Creo que hasta esa torre demoró más en caer que su matrimonio pronto empezaron los intercambios de palabras, calmados por un "lo lamento" por parte del omega seguidos de un "no perdoname tú a mi" dicho por el alfa y al final un abrazo y un beso necesitado de ambos, luego las discusiones hasta por lo más mínimo con gritos, palabras hirientes, arranques de ira por parte del alfa y sollozos por parte del omega, peleas que cada vez eran más constantes en su relación, como un círculo vicioso condenado a repetirse una y otra vez. Una pregunta en la mente ¿por qué? Esa incertidumbre crecía con cada pelea, con cada palabra hiriente que salía de la boca del alfa, ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué? Tantas preguntas y una sola respuesta "CELOS" aquellos que habían condenado su relación desde un principio, el alfa tenía miedo, mucho miedo, de que quizá algún otro alfa se gane la confianza y amistad del bonito omega y así lograr quitarle a Hobi, SU HOBI, pero por más de que era consciente del daño que le hacía a su relación con esos malditos celos enfermizos, no parecía tener control sobre ellos, llegando así a tal punto de odiar que Hoseok sea tan hermoso.

Hoseok era incapaz de confrontar a Yoongi, su alfa, ya que todo el tiempo creyó que era su error y siempre buscaba excusas para mentir se así mismo diciendo que era su culpa la frecuencia de sus peleas, lo amaba y mucho, y justamente era ese amor el que le impedía ver que el final estaba cerca, más cerca que antes, se negaba a aceptar que Yoongi, la persona que amo, le era infiel con su asistente personal y lo peor de todo era que fue Hoseok quien ayudó a Jimin a conseguir ese trabajo en la oficina de su esposo ¿así era como aquel beta pagaba toda la generosidad que tuvo con él? Si, al parecer si, se sentía herido y traicionado.

Con esos pensamientos para nada positivos iba a trabajar al hospital todos los días buscando quedarse ahí el mayor tiempo posible, tomaba los turnos de sus demás compañeros, doctores, enfermeras y hasta los de limpieza, todo para llegar a su casa muy tarde en la noche y notar que su esposo dormía, así evitaría las peleas ¿no? Creyó que sus náuseas y malestares era por sus constantes trasnochadas, que debía ser algo que comió o simplemente su falta de apetito. Él se negaba hacerse un chequeo pues aludía a que era doctor y era consciente de la causa de sus malestares, grabe error, un día su cabeza empezó a dar vueltas y todo se veía borroso, terminó en el suelo por un desmayo siendo auxiliado por uno de sus pacientes y despertar en una camilla del mismo hospital donde había trabajado desde hace unos años, cuando una voz muy familiar lo sacó de su trance - oh... Veo que ya has despertado ¿Como te sientes? - era su compañera de trabajo la doctora Minsuk, una obstetra encargada del cuidado de los embarazos y partos - Hobi como ha sido posible que tú, que me has visto tratar con omegas en cinta, no sepas distinguir entre sólo un malestar y síntomas de un embarazo - Hoseok se quedó helado ante las palabras de su compañera, una mujer mayor, pero muy directa - A q~qué te refieres con eso - la mujer puso una cara de molestia ¿a caso no había sido clara? - Hobi tienes seis semanas de gestación... En un momento la enfermera llamara a tu esposo y vendrá por ti hasta en - fue interrumpida por un grito de omega - ¡¡No!! Él... Él no puede enterarse de esto - la cara de la doctora era de una ira completa, pero fue calmada por los sollozos desesperados del omega que le pedía por favor que no le dijera nada a su esposo.

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