Alergias

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– Achuu – estornudaste por sexta vez en hora minutos que llevabas despierta. Odiabas esa época del año porque inevitablemente te la pasabas al filo de coger un resfriado por la maldita alergia. No sabías si era al clima, al lugar o simplemente la mañana, pero por esos días tu alergia despertaba. Era muy molesto.

– ____ ¿ya estás lista? – Levi habló desde abajo, estaba esperándote. Llevaban a penas dos semanas viviendo juntos, y aunque lo habían intentado mucho, realmente a ninguno de los dos se les daba bien el cocinar. Por eso iban a salir a desayunar.

– Ya va, dame un minuto – le respondiste mientras terminabas de peinarte. – Achuuu – eso ya estaba desesperándote.

– ¿Qué te pasa?, te he escuchado estornudar todo lo que va de la mañana – Levi entró en el cuarto, mirándote con una mezcla extraña de preocupación y molestia. Que exagerado, pensaste, a penas e ibas despierta un rato.

– No es nada, solo  alergias.

– ¿A qué eres alérgica, entonces? – inquirió mientras alzaba una ceja.

– Realmente no estoy segura, pero creo que es al invierno, a las mañanas o al polvo – a penas dijiste eso te arrepentiste. Maldita sea, la regué.

En menos de un segundo Levi desapareció de la habitación y aún más rápido regresó con cuatro pañuelos. Uno para la cabeza y otro de cubre bocas para ambos. ¿Cómo se me ocurre decirle eso? En seguida tu novio puso te alcanzó un trapo para sacudir todo rastro, que realmente era inexistente, de polvo.

– Tch, ¿dices que esta casa está sucia? En este momento nos ponemos a limpiar todo – enfatizó la última palabra, mientras te daba una mirada que te retaba a intentar negarte.

– ¿Para qué me vine a vivir contigo? Me haces limpiar más que mi mamá – le dijiste en un tono entre molesto y burlón.

– Tch – chasqueó en respuesta.

Pasadas un par de horas, finalmente pudiste convencerlo de ir a desayunar, porque si era por él, limpiarían por otras dos horas.

– Sabes que todo eso fue completamente innecesario, ¿no? – le dijiste mientras se sentaban en la mesa de la cafetería. Él te miró con un rostro difícil de descifrar, aunque se le veía relajado. Probablemente la sesión de limpieza con su persona favorita/ persona que toleraba le sentó bien.

– Tú fuiste la que dijo que la casa estaba sucia – respondió.

– Yo nunca dije eso, solo que creía que el polvo me daba alergia.

– A mí me sonó lo mismo.

– No tienes remedio – le sonreíste derrotada.

– No es como si eso te molestara – contraatacó con una ligera sonrisa. Sentiste el calor en tus mejillas y tu estómago se revolvió por el efecto que sus gestos tenían en ti y por el hambre. Tal vez más por el hambre. De hecho, sonó bastante fuerte. La expresión de Levi se tornó a una divertida.

– Vaya, veo que de verdad tenías hambre.

– Cállate, esto es tu culpa - antes que pudiera responder, te inclinaste sobre la mesa y le plantaste un corto beso en los labios. Ahora fue su turno de sonrojarse.








AHHHHH 

Hace mucho que no escribía nada para Wattpad, tengo otras historias que escribí cuando tenía 14 y ahora me da pena ajena leerlas como para intentar corregirlas. Espero no pensar eso de lo que acabo de escribir en unos años.

Pero bueno, se siente raro volver, sobre todo sabiendo que podría dejarlo en cualquier momento. Como sea, gracias por leer y espero que les haya gustado :D

Levi Ackerman x Lectora One ShotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora